Noragami, manga de Adachitoka que en España publica Norma Editorial, ha comenzado su último arco. ¿Cómo acabará la historia de Yato y compañía?

El número de julio de la revista Monthly Shonen Magazine ha revelado que Noragami, manga de Adachitoka, ha entrado en su último arco. Arco del que no se ha revelado su duración aproximada, por lo que aún queda Yato para rato, talonianos.

Noragami  comenzó a publicarse en diciembre de 2010 en las páginas de la Monthly Shōnen Magazine. Actualmente se encuentra abierta, habiendo sido recopilada en 25 tomos más dos especiales. Además, la obra cuenta con una adaptación animada de dos temporadas que se emitieron entre enero de 2014 y diciembre de 2015.

En España, podemos leer Noragami bajo el sello de Norma Editorial, empresa que ha lanzado los veintitrés primeros tomos. En el caso del anime, la distribuidora Selecta Visión ha puesto a la venta ambas temporadas tanto en DVD como en Blu-ray.

Yatogami es un Dios menor que sueña con convertirse en una de las grandes deidades de Japón y tener un templo propio. Para ello, realiza encargos (pedidos a través de las plegarias de los humanos que le rezan) por el módico precio de cinco yenes. No obstante, la idea de ser el “mayordomo” de los humanos no acaba de agradarle, lo que le hace actuar un tanto frío, cruel y distante con estos, motivo por el cuál es abandonado por su última Shinki (arma divina empleada por un Dios para el combate). Aún así, Yato no cesa en su empeño de recaudar dinero para su último e importantísimo objetivo.

Un día, mientras se encuentra realizando uno de sus encargos (buscar a un gato perdido), Yatogami se cruza en el camino de Hiyori Iki, una joven estudiante de secundaria amante de la lucha libre. Al encontrarse con él, Hiyori se le queda mirando, algo realmente extraño, ya que Yato es imperceptible al ojo humano. En ese momento el Dios menor encuentra al gato, pero no se da cuenta de que un autobús se acerca peligrosamente a él. Para salvarle, Hiyori salta tras él y le empuja, recibiendo el golpe en su lugar.

Debido al atropello, la chica se convierte en un Ayakashi, una especie de fantasma que surge cuando el alma abandona el cuerpo (el cuál se queda tirado en cualquier parte). Además, la muchacha adquiere la capacidad de oír las voces de los habitantes del Más Allá debido a que ha quedado atrapada en el umbral entre la Tierra y el mundo de los espíritus. Para ayudarla a resolver su situación y devolverla a la normalidad, Yato y Hiyori firman un contrato (con una plegaria de ayuda y la entrega de una moneda de cinco yenes) que unirá sus destinos.

Fuente: Anime News Network