Planeta Cómic y Miya Tokokura nos presentan Life. Caminando Contigo, una aventura en la que dos almas juegan a encontrarse en el camino.

Nadie puede afirmar que la vida sea fácil. Nuestro día a día no nos permite avanzar en línea recta, sino que nos obliga a dar rodeos, a hacer giros inesperados, a tomar desvíos de última hora e incluso a ir contracorriente para, finalmente, llegar a donde queremos estar. Esto podría definir con bastante acierto la trama de la obra que analizamos hoy. Un volumen único en el que los protagonistas deberán seguir su propio camino, no trazado de antemano, para conseguir hallar la felicidad y la tranquilidad. Porque en su caso el camino no les lleva exactamente a donde quieren estar, sino junto a quien quieren permanecer el resto de sus vidas. Una metáfora muy hermosa que nos demuestra que el ser humano puede tomar sus propias decisiones, a veces equivocadas por motivos ajenos como son la propia sociedad en la que vivimos, pero que (casi) siempre tiene la oportunidad de rectificar y volver a la senda correcta si se encuentran las ganas y la voluntad necesarias para ello. Un tomo muy ligero que prácticamente se lee solo y que muestra con claridad y buen hacer que hay almas que están destinadas y simplemente deben tratar de encontrarse en el camino; que la felicidad debemos buscarla por nuestros propios medios; que la gente puede querer y perdonar desde lo más profundo del corazón; y que podemos hacer que nuestro viaje sea tan largo como nosotros mismos decidamos. Una aventura en el camino del amor protagonizada por dos hombres que se aman a pesar de las dificultades y de las adversidades del día a día. Hoy nos adentramos en Life. Caminando Contigo, de Miya Tokokura.

“Hay cosas que son irremediables. Pero nada cambiará si no hago nada para avanzar”

Life. Caminando Contigo

Yuuki Nishi es un estudiante al que le gusta inventar historias para que su día a día sea una aventura sin igual. Es por eso que ha cogido la afición de andar por la calle siguiendo la línea blanca del suelo, imaginándose que esta es una cuerda floja y que más allá hay un mar plagado de tiburones. Un día se cruza sobre la línea con Akira Itou, otro estudiante de bachillerato que anda sobre la línea imaginando que bajo sus pies hay un espacio plagado de estalagmitas y de caer, morirá. Para evitar precipitar un desenlace fatal, los dos se ponen de acuerdo para seguir sus caminos sin perder contacto con la línea. Pero conforme pasa el tiempo y ese breve instante de unión entre ambos se va acentuando día tras día, Itou se da cuenta de que quiere pasar más tiempo con Nishi del que ese giro equilibrado le otorga, de que quiere conocerle mejor y, sobre todo, descubrir qué es lo que siente por él.

Life. Caminando Contigo (Life Senjou no Bokura) es um drama romántico en tono slice of life creado por Miya Tokokura que se publicó en la revista Hanaoto (Houbunsha) en 2016. Fue durante su dinámica presentación de novedades y licencias del 27 Manga Barcelona cuando Planeta Cómic anunció que tenía en sus manos los derechos de publicación en castellano de este tomo único que ya podemos encontrar en tiendas especializadas a un precio de 8,95 euros.

Sobre la autora

Miya Tokokura comenzó su andadura como dibujante de manga con la comedia boys love Kamitsukitai, un tomo único que se publicó en la revista Hanaoto (Houbunsha) en 2015. Un año después, en 2016, le llegaría el turno al drama Life. Caminando Contigo (Life Senjou no Bokura). En 2020 dio comienzo al drama 1-Tou 7 Oku-en ga Atatta Ore no 3-Kakan.

Edición de Life. Caminando Contigo por Planeta Cómic

Planeta Cómic ha sacado al mercado este volumen único de temática boys love en formato rústica sin solapas y con sobrecubierta y un tamaño de 12,8 x 18cm. La portada está protagonizada por los dos hombres que dan sentido a la historia. El tomo se compone de casi 200 páginas en blanco y negro, aunque incluye algunas a color al inicio del mismo.

Life. Caminando Contigo

El volumen en sí está formado por cinco capítulos en los que se presenta a los personajes, el inicio de su relación y cómo ésta va avanzando a través de los años y de su experiencia en la vida tanto profesional como personal. Una vida en la que estarán presentes los cambios en ambos sentidos. Tras la historia principal el lector se encuentra con un capítulo final titulado Joy en el que somos testigos de un flashback que nos presenta el nacimiento y parte de la infancia de Nishi e Itou y que suponen un cierre más que aceptable del conjunto de la obra.

En cuanto a la traducción al castellano, esta la firma Blanca Mira, quien ha realizado un trabajo más que destacable al respecto. La edición que Planeta Cómic ha sacado al mercado sobresale por contar con un vocabulario muy sencillito y asequible para todos los públicos, haciendo que la historia pueda ser leída y comprendida por cualquiera (más allá de que está indicada para un público adulto por sus contenidos sexuales explícitos). Si nos centramos en el conjunto de la edición que nos presenta la editorial, esta cuenta con un buen acabado final, con una alta calidad de impresión en páginas de alto gramaje y una disposición de textos claros y bien justificados que aligeran y facilitan la lectura.

Valoración personal

He de confesar que no sabía muy bien qué me iba a encontrar cuando comencé la lectura de este manga, ya que su sinopsis es bastante escueta. Al principio pensé que estaba ante la peculiar historia de amor de dos chavales de instituto bastante infantiloides y a los que les faltaba un hervor. Pero conforme avancé en la trama me di cuenta de que el punto de partida de la obra, esa línea en el suelo que siguen para vivir historias inventadas por ellos mismos es, en realidad, la metáfora de sus propias vidas. Una línea que no siempre va recta, sino que tuerce cuando se le antoja, que incluso llega a cortarse y desaparecer, pero que termina reapareciendo ante sus ojos para indicarles nuevamente el rumbo que quieren seguir por voluntad propia. En definitiva, aunque la primera impresión puede resultar un poco floja e inexacta, al final descubrimos que tenemos entre manos una historia mucho más madura de lo que presuponemos al inicio del tomo, lo que supone una sorpresa muy grata para los lectores.

Life. Caminando Contigo

La estructura de la historia es muy sencilla y, por tanto, fácil de seguir hasta el final (salvando el último capítulo especial, que plantea un salto en el tiempo hacia atrás). Esta comienza con los dos protagonistas en su etapa de adolescentes y va avanzando con ellos en su madurez, ofreciendo algunos saltos temporales que nos sitúan en diversos puntos de su futuro para ver cómo han evolucionado ellos como personas y su relación de pareja. Es esta evolución la que permite al lector descubrir la forma de ser de ambos y cómo crecen, además de enseñar cómo afrontan los cambios y reveses que se les van presentando.

En lo que respecta a los personajes, los dos son polos opuestos. Por un lado, está Itou, un hombre maduro con una visión pragmática y realista de la vida que le hace ser muy consciente de las dificultades que esta les plantea, desde lo laboral a lo personal. Por otro lado, nos encontramos a Nishi, un hombre que a pesar de los años sigue teniendo esa fantasía de la infancia, esa invención e imaginación que le permiten crear constantemente mundos paralelos mucho más entretenido que el real, mundos llenos de aventuras de los que también forma parte Itou, mal que le pese. Es la contraposición de ambos la que permite a la autora dar ese mensaje de que cuando crecemos la vida nos exige ser responsables y mirar hacia el futuro, siendo conscientes de nuestra propia realidad y nuestras propias limitaciones; pero que de igual manera no debemos perder eso que nos hace únicos, esa inocencia y esas ganas de ver lo mejor de los demás y de nosotros mismos, esa sinceridad que poseen los niños y que nos permite disfrutar de placeres banales simplemente con el poder de nuestra imaginación y de la persona que nos acompañe. En definitiva, que madurar y ser adultos no implica necesariamente perder nuestra esencia más pura y creativa, esa que desarrollamos cuando somos pequeños, sino que ambas partes pueden coexistir.  

Entrando más en profundidad, otro punto interesante que plantea esta obra es el hecho de que uno de los personajes se considera heterosexual a pesar de mantener una relación amorosa con otro hombre. Esto, lejos de ser incongruente, demuestra algo que muchas personas sienten y que al explicarlo no todo el mundo comprende: el hecho de enamorarse de una persona por quién y lo que es, por cómo interactúa contigo, por cómo te trata, por lo que representa para ti más allá de su sexo. De hecho, es la sociedad la que, en muchas ocasiones, invita o impone una “normalidad” que se rige por los cánones de familia entendida en su significado más arcaico y tradicional, como si cualquier alternativa (la homosexualidad) fuese algo “anormal”. De hecho, la propia autora expresa esta idea con una de las frases más demoledoras de toda la historia, pero que alberga un gran significado: “A medida que crecemos tratamos de adaptarnos a los valores del mundo y la sociedad y acabamos perdiéndonos a nosotros mismos”.

Life. Caminando Contigo

De igual manera, la obra está llena de altibajos emocionales. Es aquí donde debemos subrayar que algunas de las escenas más dramáticas resultan un tanto forzadas, tanto por los textos y diálogos como por el dibujo, dando la impresión de ser escenas más propias de una telenovela. Aun así, toda la obra destaca por contar con un dibujo sencillo, en el que no encontramos filigranas ni escenas especialmente elaboradas o complejas, pero que cumple satisfactoriamente con su cometido. Un dibujo que va en todo momento acorde a la trama que se narra y que la potencia con maestría en según qué momentos de drama o tensión.

No quiero terminar este apartado sin hablar de las escenas de sexo. Las hay, aunque siempre bajo el estrecho prisma de la censura en el dibujo. No obstante, y a pesar de que muchos lectores de boys love van buscando precisamente estos encuentros, en Life. Caminando Contigo algunos de ellos no resultan imprescindibles, aunque sí aportan mayor peso a diversos giros argumentales de la trama. En un inicio su principal misión es mostrar hasta qué punto avanza su relación y cómo de íntima se vuelve esta, aunque conforme avanza la historia estas escenas se convierten en la ventana a su intimidad como pareja, a esa relación estrecha que se va agrietando y fortaleciendo con el paso del tiempo (algo que se podría haber mostrado con otro tipo de muestras de cariño, pero que la autora ha decidido plasmar a través de escenas en la cama para aumentar su dramatismo y su impacto en el lector).

En definitiva, Life. Caminando Contigo es una historia que muestra que solo podemos seguir el rumbo de nuestras decisiones. Que estas pueden no ser siempre las más acertadas, que errar es humano, pero también es humano el rectificar y buscar el camino correcto, ese que nos haga sentirnos bien con los demás y con nosotros mismos, sentir que hemos encontrado nuestro lugar. Una metáfora que nos demuestra que todos podemos encontrar nuestro camino en la vida y a la persona junto a la que queremos recorrerlo. En definitiva, que la vida es una aventura, un viaje, en el que nosotros marcamos el rumbo y el ritmo y en el que, especialmente, elegimos la compañía del camino.

Life. Caminando Contigo