Planeta Cómic, Muneyuki Kaneshiro y Yusuke Nomura nos traen Blue Lock, un spokon nada convencional en el que el ego lo es todo.

En octubre de 2021, y tras muchos años de dar la brasa con ello, por fin llegaba a nuestras manos la edición en castellano de Haikyû!!, obra de Haruichi Furudate que ha conseguido poner de nuevo en boca de todos las series de índole deportivo que en estos lares han tenido tan mala fama y destino. Una historia que brilla no sólo por la historia de superación de todos sus personajes, sino por los valores de equipo, colaboración, unidad y sacrificio que ofrece a los lectores capítulo tras capítulo. Sólo unas semanas después, coincidiendo con el 27 Manga Barcelona, la editorial Planeta Cómic anunciaba durante su conferencia de novedades y licencias que se había hecho con los derechos de otro spokon muy esperado por los lectores. Una historia que, con un gran planteamiento inicial, da una patada (literal) a todos los valores de cooperación y compañerismo que suelen promover este tipo de obras para, al contrario, armar una trama que se asienta en las bases del individualismo más férreo y el egoísmo más puro de cada uno de los personajes. Tras unos pocos meses de espera (que para algunos se han hecho demasiado largos), por fin tenemos con nosotros el primer tomo de esta revolucionaria obra firmada por Yusuke Nomura y Muneyuki Kaneshiro que, al igual que Haikyû!!, está llamada a dar una segunda vida al género de los mangas deportivos en nuestras tierras. Una historia diferente, fresca y que rompe con todos los valores que suelen promover este tipo de historias para situar al lector en el epicentro de una dura batalla por la supervivencia deportiva en una obra en la que si no eres el mejor, estás acabado. Hoy bajamos al campo de fútbol para hablaros del primer volumen de Blue Lock.

«Cumplir mi sueño implica también acabar con el de otra persona»

Blue Lock

Tras el fiasco de la selección japonesa de fútbol en el Mundial de 2018, la Asociación de Fútbol de Japón quiere ser la vencedora del Mundial de 2022 a cualquier precio. Es por ello que pone en marcha el proyecto Blue Lock. Así, reúne a trescientas jóvenes promesas del fútbol nipón para encerrarlas en un complejo especial en el que tendrán que entrenar hasta la extenuación para convertirse en el mejor delantero del mundo. Pero las cosas no serán tan fáciles como parece, pues, además de pulir sus habilidades con el balón tendrán que ir formándose como unos grandes egoístas capaces de cargar con el peso del equipo sin ningún problema. Pero eso no es todo, pues a medida que se van sucediendo pruebas clasificatorias dentro de Blue Lock, los peor valorados deberán abandonar toda esperanza de tener futuro en el fútbol. ¿Cómo le irá al protagonista, Yoichi Isagi?

Blue Lock es una obra de índole deportivo creado por Muneyuki Kaneshiro (historia) y Yusuke Nomura (dibujo) que comenzó a publicarse en las páginas de la Weekly Shōnen Magazine en agosto de 2018. Hasta el momento la obra cuenta con dieciocho tomos recopilatorios y sigue abierta. Como ya se ha mencionado anteriormente, Planeta Cómic anunció durante su conferencia del 27 Manga Barcelona que se había hecho con los derechos de publicación de esta obra. Tras unos meses de espera, ya está a la venta el primer tomo de este peculiar y adictivo spokon que podemos encontrar en tiendas especializadas al significativo precio de 7,95 euros.

Por otro lado, este año está previsto que se estrene la adaptación animada. Esta tiene como directores a Tetsuaki Watanabe y Shunsuke Ishikawa y al estudio Eight Bit encargado de la animación. Taku Kishimoto firma el guión y Jun Murayama es el autor de la banda sonora.

Sobre los autores

La historia de Blue Lock nace de manos de Muneyuki Kaneshiro, quien hizo sus pinitos como guionista de mangas con el shōnen de fantasía Dragon Collection – Ryuu o Suberumono (en colaboración con Kyouta Shibano, 2011 -completa con seis volúmenes-) y el shōnen de terror Kami-sama no Iu toori (en colaboración con Akeji Fujimura, 2011 -completa con cinco volúmenes-). Un par de años después le seguirían la comedia con tintes dramáticos Billion Dogs (en colaboración con Naoki Serizara, 2013 -completa con cuatro volúmenes-) y el drama de terror psicológico Kami-sama no Iu toori Ni (de nuevo en colaboración con Akeji Fujimura, 2013 -completa con veintiún volúmenes-). En 2014 le llegaría el turno al drama sobrenatural Invisible Joe (en colaboración con Sera Kesera -completa con tres volúmenes-), a la que seguirían los dramas Boku-tachi ga Yarimashita (en colaboración con Hikaru Araki, 2015 -completa con nueve volúmenes-) y el compendio de one-shots Scary Ghost Stories (en colaboración con el guionista Yuma Ando y los mangakas Atsunori Horiuchi y Akimine Kamijyo, 2015). En 2017 llegarían el volumen único de ciencia ficción 0 -zero- (nuevamente en colaboración con Akeji Fujimura), el seinen Grashros (también en colaboración con Akeji Fujimura  -completa con cinco volúmenes-) y el seinen de terror psicológico y sobrenatural Jagaaaaaan (en colaboración con Kensuke Nishida -completa con catorce volúmenes-). Desde 2018 está inmerso en la creación de Blue Lock junto a Yusuke Nomura.

Blue Lock

El dibujo de este spokon lo firma el mencionado Yusuke Nomura, quien ha trabajado como asistente de Hajime Isayama en su obra maestra Ataque a los Titanes (Shingeki no Kyojin) y de Takeshi Hinata en su manga Ahiru no Sora. Su debut como mangaka profesional llegó en 2014 con el drama de temática supernatural Dolly Kill Kill (en colaboración con Yukiako Kurando -completa con catorce volúmenes-), aunque no fue hasta 2018 cuando su talento se hizo más notorio y popular gracias a Blue Lock, obra en la que sigue inmerso junto a Muneyuki Kaneshiro.

Edición de Blue Lock Vol.1 por Planeta Cómic

La edición en castellano de Blue Lock que ofrece Planeta Cómic destaca por ser igual a la original japonesa. De esta manera, los colores predominantes son el verde lima y el azul marino, logrando un contraste perfecto que hace que el protagonista de la portada, Yoichi Isagi, destaque junto al título de la obra. En la contraportada, además de la sinopsis oficial, tenemos una ilustración en la que aparecen los personajes más importantes de la historia. Tanto la portada como la contraportada están realizadas en una sobrecubierta plástica que cubre por completo el tomo. Un tomo que posee unas medidas de 11,1 x 17,7 cm.

Blue Lock

Doscientas ocho páginas en blanco y negro, divididas en cuatro episodios, son las que componen este volumen cuya traducción a nuestro idioma está firmada por Andrea Bernal Asensio. Una traducción fiel y fácil de seguir gracias a un uso ágil del lenguaje mediante elementos contemporáneos y frases hechas de sobra conocidas por todos. Además, encontramos notas a pie de página que explican los conceptos que el lector no logre entender.

Valoración personal

Blue Lock

Si hay una cosa que define a los manganimes centrados en deportes de equipo es el hecho de que el trabajo en grupo es primordial para ganar. Es más, siempre se castiga a ese jugador que, por habilidad o despotismo, se cree que puede ganar solo sin necesidad de contar con los compañeros. Un gran ejemplo de ello es Tobio Kageyama, personaje de Haikyû!!. A lo largo de la obra se ve cómo el joven pasa de ser un joven déspota y egoísta que no cuenta con los demás a ser un jugador clave que se preocupa por el resto.

Por su parte, Blue Lock rompe todos esos valores hasta hacerlos añicos, pues la clave principal de la historia es el hecho de crear un jugador de fútbol cuyo ego sea superior. Tan superior que sólo piense en sí mismo y en los goles que puede marcar lo largo de los noventa minutos que dura un encuentro. A lo largo de este primer tomo todo apunta a que ser egoísta en el mundo del fútbol no es solamente bueno, sino lo ideal para llevar a la selección japonesa hacia la victoria del Mundial. No obstante, tanto el protagonista como el resto de personajes son conscientes de que eso no es lo que se les ha enseñado y que «está mal» pensar que en un grupo de once personas sólo uno debe destacar. Este sentimiento también cala en el lector, pero a medida que se suceden las pruebas dentro de las instalaciones de Blue Lock la razón se va dejando a un lado para centrarse en lo importante, ganar.

En cuanto al dibujo, el estilo de Yusuke Nomura casa realmente bien con una trama como la que ofrece este manga. Con un trazo grueso, que denota fuerza y determinación, el dibujo posee una fluidez que hace que las viñetas en las que los personajes se encuentran corriendo o chutando a puerta parezcan salidas de la mejor serie de animación. Mención aparte merece el diseño de personajes, quienes destilan personalidad por los cuatro costados.

Por último, pero no menos importante, tenemos que destacar la buena edición de Blue Lock que ha puesto a la venta Planeta Cómic. Una edición cuidada y bien rematada cuyo primer volumen seguro que ya se encuentra en un lugar destacado en las mangatecas de muchos lectores, deseosos de adquirir el segundo tomo.

Blue Lock