Ediciones Babylon y Takeru Furumoto nos acercan El Fantasma de Agosto, un tomo único que nos transporta a la isla de Tanegashima.

A las puertas de la Navidad y con una ola de frío tras otra, resulta difícil pensar en una época del año tan querida y esperada por muchos como es el verano. Meses de buen tiempo en los que la piscina, el mar, los helados, las fiestas de pueblos y ciudades y el pasar tiempo con los amigos es la tónica habitual de cada día. Aún así, vamos a hacer un esfuerzo para trasladarnos a esa estación del año para hablar de una de las novedades manga que ha salido recientemente al mercado nacional. Por ello, hoy nos adentramos en una obra en la que presente y pasado se dan la mano. Una historia en la que se hace necesario afrontar los fantasmas y los asuntos pendientes de ese pasado para poder afrontar el futuro con optimismo. Un tomo único sobrenatural y emotivo que nos transporta a ese Japón en el que el verano es caluroso y está plagado de festivales. Una historia que, en estas fechas tan frías, consigue calentar el corazón. Hoy analizamos el nuevo título firmado por Takeru Furumoto que se acaba de incorporar al catálogo de Ediciones Babylon y que lleva por título El Fantasma de Agosto.

“Los tres meses que pasé con ellas en esta isla fueron unos días sin igual que parecían que iban a durar para siempre”

Naoto Shiomi es un escritor que trata de dar con esa obra que se convierta en una historia superventas que le lance al estrellato. Así, a su editor se le ocurre que su próximo trabajo hable sobre el lanzamiento de un cohete coincidiendo, precisamente, con un lanzamiento que tendrá lugar el 20 de agosto en la isla de Tanegashima. Es por ello por lo que Naoto acude a este remoto y paradisíaco paraje en el que pasó tres meses de su adolescencia y al que llevaba siete años sin volver. Un lugar que le trae numerosos recuerdos, tanto agradables como dolorosos, del tiempo que pasó allí junto a las hermanas Natsuno, Mizuki y Akari. Una isla que no sólo le servirá como inspiración para su nueva novela, sino que le supondrá un momento de catarsis de su propia vida para poder cerrar viejas heridas del pasado. Pero cuando llega a la isla se entera de que existe un rumor sobre el fantasma de la “chica blanca del faro”. ¿Qué tendrá que ver eso con él y con su pasado junto a las hermanas?

El Fantasma de Agosto (Hachigatsu no Ghost) es un seinen creado por Takeru Furumoto que se publicó en la revista Yawaraka Spirits (Shogakukan) en el año 2016. A mediados de octubre de este mismo año Ediciones Babylon confirmaba que se había hecho con la licencia de esta historia que ya podemos encontrar disponible en su catálogo y en su tienda online.

Sobre el autor

Takeru Furumoto es un mangaka que comenzó su carrera profesional, precisamente, con el tomo único Hachigatsu no Ghost (El Fantasma de Agosto) en el año 2016. Una historia slice of life en la que el drama, el romance y lo sobrenatural se dan la mano de una manera bastante acertada y fluida. Posteriormente firmaría obras de corte seinen como la comedia sobrenatural Back to the Kaa-san (Regreso al Futón, 2017), la comedia deportiva Tamatebako (2019) y la comedia ecchi Misetagari no Tsuyuno-chan (2020).

Edición de El fantasma de agosto por Ediciones Babylon

Tras la publicación de Regreso al Futón, Ediciones Babylon nos trae este nuevo título de Takeru Furumoto que, casualmente, fue el primero que publicó en su carrera profesional. Un volumen único que ha salido al mercado en una edición de tapa blanda con sobrecubierta y un tamaño de 12,8×18,2cm. El tomo consta de 224 páginas en blanco y negro. Para aquellos que quieran echar un vistazo a la historia antes de decidirse a comprarla, la editorial ha compartido en su web una preview de la misma donde se pueden leer las primeras páginas del primer capítulo. En caso de decidiros a haceros con este título, recordad que ya está disponible en tiendas especializadas y en la propia tienda online de la editorial a un precio de 8,95 euros.

El tomo en sí está formado por un prólogo en el que se presenta el origen de la trama y a los personajes principales. A continuación, se encuentra El Fantasma de Agosto, el grueso de la historia que da título a la misma y en la que el lector, gracias a los saltos temporales de la obra, descubre la relación entre Naoto, Mizuki y Akira, su historia en común durante ese verano de hace siete años y cómo estos afrontan el doloroso presente. En este extenso capítulo Takeru Furumoto da forma a una obra que, a pesar de su extensión, cuenta con una narrativa fluida y llena de personalidad que hace que su lectura sea muy ligera y rápida. Algo que se ve acentuado por el hermoso dibujo de Furumoto, el cual ayuda a aligerar la lectura. Por último, el tomo se cierra con una ilustración de los tres protagonistas. Además, bajo la sobrecubierta se encuentran dos ilustraciones que decoran tanto la portada como la contraportada del tomo.

En cuanto a la edición en castellano que ha sacado a la venta Ediciones Babylon, esta cuenta con un buen acabado final, con una alta calidad de impresión, realizada en hojas de alto gramaje, y que dispone de textos claros y bien justificados. En lo referente a la traducción al castellano, esta está firmada por P. Solano y Ahgueo (Shinyuden). Su trabajo destaca por ofrecer al lector un vocabulario sencillo y accesible, motivo por el cual este tomo resulta tan atractivo y ligero de digerir.

Valoración personal

El Fantasma de Agosto es un tomo que se lee del tirón y que nos sumerge en una trama sobrenatural que tiene un trasfondo muy humano. A pesar de lo que puede parecer en un primer momento, esta historia apela a las emociones de una manera muy directa, haciendo que el lector se implique de lleno con unos personajes atados por su pasado. Una obra que, si bien puede ser disfrutada por todos los públicos, hay que tener en cuenta que el final deja un sabor agridulce, ya que la tristeza y la alegría se dan la mano en ese momento final que supone un cierre más que apropiado para la historia.

Es cierto que la trama de por sí puede parecer bastante cliché: un hombre que vuelve a un lugar donde pasó parte de su adolescencia y en la que se debe reencontrar con su pasado y afrontarlo para cerrar viejas heridas. No obstante, la diferencia reside en la manera en que esta historia se narra, la manera en que el autor alterna el presente y el pasado de los personajes, incluso la narración de la historia de manera conjunta entre ellos, para ofrecer una obra fluida que avanza sin prisa, pero sin pausa (aunque en algunas ocasiones la acción avance un tanto acelerada y parezca que se han saltado cosas del guion). Todo un punto a favor de la trama que ayuda al lector no sólo a conocer el pasado y los “por qué” de los protagonistas de esta historia, sino que también facilita su lectura, convirtiéndola en un pasatiempo muy agradable y entretenido, fácil de disfrutar.

En lo que respecta a los personajes, estos cuentan con unas personalidades muy similares que sirven de punto de partida para su acercamiento. Naoto es un chico que, debido a los múltiples traslados de ciudad por el trabajo de sus padres, ha desarrollado una personalidad introvertida que le impide socializar con los demás, a sabiendas de que esa amistad no durará mucho. Es gracias a esa forma de ser que consigue acercarse a Mizuki, una chica un año mayor que él, introvertida, solitaria y cabezota. Una chica que prefiere la compañía del mar a la de otras personas, ya que el agua le ofrece esa libertad y calma que necesita su alma. Ambos descubren en el otro el valor de la compañía humana, de confiar en otra persona, de abrirte a ella y sentir que tu mundo se expande un poco más en su compañía. De igual manera, es esta relación la que les enseña el dolor y el sufrimiento de sentirse ignorado por alguien que te importa y a quien aprecias. Situaciones que, la mayoría de las veces, pueden resolverse dialogando con calma. Además, los dos son partidarios de hacer caso omiso a los rumores para centrarse únicamente en la opinión de las personas cuya opinión valoran. Algo de lo que no es capaz Akari, la hermana pequeña de Mizuki y amiga de Naoto. El tercer elemento de la relación que, a diferencia de ellos, se deja influenciar por las opiniones ajenas y que, también a diferencia de ellos, es más sociable.

Centrándonos en el dibujo, Takeru Furumoto cuenta con un estilo particular muy hermoso que destaca por la delicadeza de sus trazos. Diseños de personajes cargados de expresividad que sobresalen por sus líneas finas que entremezclan las curvas del cuerpo humano con los perfiles picudos de sus rostros. Asimismo, los paisajes que nos ofrece de la isla de Tanegashima son un regalo para los ojos, dejando patente su calidad artística retratando espacios naturales llenos de vegetación y vida. A ello hay que sumarle su dominio del claroscuro y de las sombras, elementos fundamentales para dar mayor verosimilitud a una historia que habla de fantasmas y cuya narración transcurre, en gran medida, en ambientes oscuros o faltos de luz.

Por último, tal y como se ha señalado antes, la edición en castellano que ha puesto a la venta Ediciones Babylon sobresale por su buena calidad y su buen acabado. A ello se le une una traducción sencilla y muy cercana, lo que hace que llegue fácilmente al lector.

En resumen, El Fantasma de Agosto es un tomo único muy ligero y agradable de leer que, no obstante, pone a flor de piel las emociones del lector. Una historia que se inicia de una manera muy común y en la que la tragedia y el dolor van haciéndose cargo de la obra poco a poco hasta desembocar en un final lacrimógeno que, sin embargo, le va perfecto a la obra. Una historia de tono melancólico en el que los secretos y las promesas incumplidas sirven de fondo para ensalzar el valor de la amistad, del amor y de la confianza mutua. Un tomo único recomendado para todos aquellos amantes del romance y lo sobrenatural que deseen disfrutar de una obra corta y que, a pesar de todo, tiene un final que podríamos describir como “perfecto” dadas las circunstancias.