¿Sois tan herejes como para no recordar este épico pero infravalorado título de acción?

En 2011, la extinta THQ y Relic quisieron dar un paso de gigante con la franquicia Warhammer 40000. Tras años cosechando las mieles del éxito en PC gracias a la serie Dawn of War, era el turno de asaltar el génerode la acción en tercera persona, muy visceral y bestia, de esos en la línea de Gears of War. Con esta descripción tan brutalmente honesta se puede describir Warhammer 40000: Space Marine (Playstation 3, Xbox 360 y PC).

Nosotros encarnamos a Titus, líder de un escuadrón de Ultramarines, encargado de limpiar al Mundo Forja Graia de la amenaza de los orkos y su kaudillo. Lo que comenzará como un enfrentamiento más contra los pielesverdes se irá volviendo más y más siniestro con la llegada de los Marines Espaciales del Caos y sus demonios.

Space Marine se presentó como un juego de acción en tercera persona, con un gran énfasis en las armas a distancia, aunque con ciertas dosis de lucha cuerpo a cuerpo. Como ya indicábamos, su jugabilidad no deja de seguir a pies juntillas la base de Gears of War, pero el título fue alabado por crítica y público gracias a la lograda ambientación de la licencia de Games Workshop y su oscuro universo. No en vano THQ y Relic ya se empapado de la historia de Warhammer 40000 gracias a Dawn of War.

El título hubiera supuesto el inicio de una trilogía, como bien apunta el final de su campaña para un jugador. Lamentablemente, la defunción de THQ acabó con los planes de continuar la recién iniciada saga, a no ser que SEGA (actual poseedora de sus derechos) le de por lanzar alguna vez la ¿ansiada? continuación. Al menos siempre nos quedarán sus divertidísimos modos multijugador.

Os dejamos con un de anuncios del juego. Uno de ellos centrado en el reclutamiento de jóvenes incautos soldados a las filas del Dios Emperador.