¡Por el Emperador! Repasamos la trayectoria de la mítica saga RTS, a punto de recibir su tercera entrega.

Los fans de Warhammer (y especialmente su vertiente futurista, Warhammer 40000) se quedaron ojipláticos cuando, allá por 2004, THQ lanzaba una nueva saga de estrategia basada en el conocido juego de miniaturas de Games Workshop: Warhammer 40000: Dawn of War.

Nunca antes antes la brutalidad del cuadragésimo primer milenio había sido retratado con tanto detalle en un videojuego, y eso que este no era el primer título basado en la licencia. Pero THQ y Relic Entertainment llevaron a cabo una traslación magistral, en la que Marines Espaciales, Orkos, Eldars y Marines Espaciales del Caos luchaban por la conquista del espacio y por acabar con los otros de la forma más brutal posible.

Tomando como base la conocida jugabilidad de cualquier buen RTS de la época que se precie (especialmente de Warcraft III), Dawn of War consiguió dos cosas: que muchos se acercaran a Warhammer 40000 por primera vez, y que los que ya conocíamos la franquicia le echáramos el ojo a la gente de Relic, uno de los grandes estudios en esto de la estrategia, quienes ya nos mostraron su buen hacer con Homeworld (1999), pero que con Dawn of War llegaron a un público mayor.

Os dejamos con el primer tráiler del juego, así como su épica y clásica introducción. Nosotros nos vamos a exterminar herejes y xenos en nombre del Emperador. ¿Nos echáis una mano?