Fue una de las series de animación más comentadas del pasado año, pero ¿creéis que lo sabéis todo sobre Himōto! Umaru-chan? Si la respuesta es no, aquí tenéis nuestra reseña.

¿Serías capaz de esconder tus gustos con el objetivo de mantener intacta tu reputación? Esa es la premisa principal de la historia que hoy nos tiene aquí. Una historia de humor en la que las apariencias engañan, pues detrás de una adorable mirada se puede esconder una otaku ansiosa por comprar el último juego en salir al mercado o por leer el nuevo episodio de su serie preferida. Sí, talonianos, el manganálisis de hoy lo protagoniza una jovencita de armas tomar que a más de uno le ha robado el corazón en los últimos meses. Hablamos de Himōto! Umaru-chan.

Historia

Himōto! Umaru-chan

Umaru Doma es una hermosa joven de secundaria que vive junto a su hermano mayor Taihei. En el instituto, Umaru es una chica perfecta que todo lo hace realmente bien y que es la envidia de todos, pues nunca comete errores. Pero esta imagen cambia radicalmente en el instante en que la chica entra por la puerta de su casa, pues se convierte en una vaga de cuidado (y otaku de primera) que pasa el rato viendo anime, leyendo mangas, jugando videojuegos y engullendo todo tipo de comida basura. Aparte, y para rizar el rizo, se vuelve toda una dependiente de su hermano, quien tiene que aguantar todos los caprichos de la muchacha a cualquier hora del día. Pero, ¿hasta cuándo le durará a Umaru la buena vida y el servilismo de su más que sufrido onii-chan?

Himōto! Umaru-chan es un seinen de Sankaku Head que nació en las páginas de la revista Weekly Young Jump en marzo del año 2013 y que a día de hoy sigue publicándose con regularidad en la mencionada publicación de la editorial Shueisha. En total, el público nipón puede hacerse con los siete primeros volúmenes de esta comedia que tantas carcajadas logra sacar a todo aquel que se atreve a leerla.

En el caso de España, desgraciadamente ninguna editorial ha mostrado interés alguno en la serie. Veremos si en un futuro alguna empresa nos da la sorpresa y nos ayuda a tener a Umaru en casa junto a nuestra colección de manga.

Anime

Una historia de este calibre no podía quedarse sin una adaptación animada a la altura. Dicho y hecho. Masahiko Ohta fue quien se puso al frente del proyecto, el cual contó con la animación del estudio Doga Kobo y el guión de Takashi Aoshima. Así, el primer episodio del anime Himōto! Umaru-chan se estrenó en Japón el 9 de julio de 2015, manteniéndose en antena hasta el 24 de septiembre de ese mismo año, día en que se emitió el duodécimo y último episodio. Un episodio cerrado que no da pie a continuación, aunque tampoco se ha negado que en un futuro vaya a hacerse. Toca esperar y ser pacientes.

Himōto! Umaru-chan

En lo que respecta a nuestro país, Himōto! Umaru-chan puede verse subtitulada al castellano de forma totalmente legal gracias al servicio de streaming que proporciona la web Crunchyroll, pues en verano del pasado año incluyó esta serie como una de las novedades de dicha temporada. Además de los ya mencionados subtítulos en nuestro idioma, se puede ver la obra con una calidad de imagen que Umaru aprobaría con nota.

Conclusión

Himōto! Umaru-chan es una serie que, a la larga, se hace querer. Decimos a la larga porque al comenzar a leer el manga o a ver el anime lo primero que uno piensa es por qué el hermano mayor no le pega un buen sopapo a Umaru para que espabile de una vez. Al ver que eso no sucede, y tras comprobar que el comportamiento de la protagonista va in crescendo, lo único que queda es relajarse y disfrutar con las ocurrencias de esta otaku de pura cepa, pues no son pocos los momentos en los que se nos invita a soltar una carcajada o aquellos instantes en los que nos sentimos tan identificados con ella que da miedo. El temor de perder una pieza de una figura, el pánico a perder la conexión a Internet y muchas cosas cotidianas se convierten en una gran aventura gracias a Umaru.

Por otro lado, y saliendo de casa de nuestra querida protagonista, tenemos un elenco secundario muy bien caracterizado y fácilmente reconocible. Lamentablemente es aquí donde encontramos un «pero», pues tanto la narración como la historia bajan muchos puntos en el momento en que se encentra con ellos, en especial con sus amigas. Por supuesto que no nos quejamos del ‘moe’, pero en esta ocasión resulta excesivo y algo que puede llegar a cansar.

Talonianos, si aún no habéis conocido a Umaru, os la recomendamos con los ojos cerrados, pues es más que probable que os haga reír durante una larga temporada tanto en formato papel como en serie de animación.