Las ganas de jugar a Dark Souls III, ahora que he visto su nuevo vídeo de 22 minutos, son tales que tartamudeo al hablar y sufro de sudores fríos a cada momento.

¡Lo sé! Después despotricaré, gritaré, insultaré a las madres de todos los programadores de FromSoftware y lanzaré el mando por la ventana incontables ocasiones, pero es que el reto que supone volver a disfrutar de esta malvada y maquiavélica saga hace que mi lado sadomasoquista salga a la luz.

Eso sí, os voy a confiar una cosa. Lo que se muestra en el vídeo me ha parecido un pelín sencillote para lo que nos tiene acostumbrados la saga Souls. ¿Será solo cosa mía?