Tennis JUEGO

La vida de Super Mario no siempre se ha resumido en ser fontanero. Ni tampoco en héroe, encargado de rescatar a su princesa una y otra vez. En sus ratos libres y antes de encontrar su verdadera vocación, también se dedicó a ser cocinero, aunque solo de galletas, como pudimos comprobar en Yoshi’s Cookie. Y, mucho antes, pudimos verle en su faceta juez de silla.

Corría el año 1983. El que sería personaje estrella de Nintendo aún necesitaba ganarse la vida para sobrevivir, fuese como fuese. Es por ello que los jugadores de Tennis se encontraron con un árbitro muy especial. Sentado sobre una enorme silla, encontramos a un hombre bigotudo y vestido de blanco y negro. ¿Su misión? Controlar que ninguno de los participantes hiciese trampas, informar de los puntos conseguidos y de las malas jugadas.

 

Un hombre de pocas palabras

A quienes acostumbren a quejarse de las pocas y repetitivas expresiones que utiliza Mario, tal vez les consuele saber que siempre ha sido un hombre de pocas palabras. El ‘Mamma Mia!’ y el ‘Here we go!’ incluso son frases demasiado largas en comparación con la juventud del fontanero. Y es que, en su etapa como juez de silla, no había quien le sacase de ‘In!’, ‘Out!’, ‘Fault!’, ‘Double Fault!’ y ‘Net!’, para referirse a la pelota dentro y fuera del campo, a las faltas y al choque de la bola contra la red.

Tennis Nintendo

Viendo ya los largos paseos por incontables mundos (o por los mismos una y otra vez) que le esperarían años después, puede decirse que fue previsor. Su trabajo consistió en sentarse en la silla y mover la cabeza hacia los lados, al ritmo de la pelota. Esto significó que no se convirtiese en el punto divertido del juego. Por suerte, los deportistas eran más activos, lo que implicó que Tennis fuese uno de los juegos más destacados de la historia en este deporte. Aunque solo fuese por ser uno de los primeros del género.

Este juego deportivo, desarrollado por Nintendo, ha visto la luz en consolas como NES, Game Boy, GameCube o Wii desde su lanzamiento a principios de la década de los ochenta. Los juegos de tenis siempre han sido muy cuidados por Nintendo, como muestran los numerosos títulos protagonizados por Mario y compañía o por Sonic, y los exclusivos para Wii, ya sean completos o a modo de minijuegos (mover el mando simulando el movimiento de la raqueta siempre ha sido una seña de identidad de la consola).

 

Elegir una buena posición y el botón correcto

Tennis contó con dos modalidades de juego diferentes. La primera de ellas ofrecía partidos individuales bajo el título Singles Game. Una vez escogida esta opción, el jugador podía elegir uno de los cinco niveles disponibles. Estos variaban su dificultad. Mientras que en los primeros no resultaba difícil ganar al rival, en los últimos era una tarea algo más complicada, teniendo en cuenta que la pelota había aumentado muy considerablemente su velocidad.

Tennis

La segunda opción era Doubles Game y también tuvo cinco niveles de dificultad. En ella, el jugador estaba acompañado de otro segundo deportista, para disputar un partido de dobles. Esta era la ocasión perfecta para dejar de insultar al árbitro y comenzar a hacerlo con el compañero si la bola caía en su lado y no la golpeaba. O si la pelota iba a parar a nuestro lado y el amigo no era capaz de venir a darle a tiempo…

En ambas modalidades, los controles eran básicos. Ser tenista requiere de una gran habilidad y destreza, pero no en este juego. El jugador solo tenía que mover a su personaje hacia los lados y hacia arriba y abajo y pulsar dos botones para optar por un golpe normal o por uno fuerte. Por ello, la clave para ganar el partido no consistía en memorizar los controles, sino en elegir una buena posición y optar por el botón correcto, que permitiese sorprender al rival. La forma de puntuación imitaba un partido de la vida real, por lo que Tennis sirvió para que muchos niños (o no tan niños) descubrieran cómo funciona este deporte y las claves para ganar.

A juego con unos controles sencillos, Tennis apostó por una estética también simplona. Aunque los colores del escenario eran vivos y llamativos de acuerdo a su época (menos en la versión para Game Boy), los protagonistas no contaban con rasgos trabajados, ni tampoco el juez. De hecho no resulta raro que muchos jugadores descubriesen que se trataba del famoso fontanero muchos años después.

Con ello, estamos ante un juego capaz de mostrar todo lo que ofrece un partido de tenis. Tal vez los movimientos de sus personajes fuesen bastante más cómicos que en la vida real, como muestran las situaciones en las que estos se ven obligados a correr, imitando a una cucaracha patas arriba. Y quizás sus saques no se pareciesen demasiado a los realizados por tenistas reales, pero hay que reconocer que la bola reaccionaba muy bien al tipo de golpe, se movía como debía moverse y caía donde debía caer. No todos los juegos deportivos con pelota se caracterizan por una reacción real de esta ni tampoco hace falta recurrir al próximo FIFA 16 para disfrutar de una revolución en la física del balón.

Tennis se convirtió en una apuesta entretenida en la que invertir unas cuantas horas, a la que seguir recurriendo años después para seguir divirtiéndose y con la comprender este deporte. Y lo más importante. En un juego pionero en el género, que demostró que no hace falta salir a la calle para realizar unos cuantos lanzamientos. Sí, ya se sabe que no hay nada mejor que el deporte al aire libre y que un partido a Tennis no permitía quemar más de dos calorías, pero siempre era mejor ejercitar los pulgares que no quedarse tirado en la cama. Y seguro que a más de uno le sirvió como excusa a los gritos de las madres pidiendo salir a la calle a moverse un poco… ¡Hasta el próximo Retromanía, talonianos!