Owari no Seraph trae nuevamente a colación la eterna guerra entre humanos y vampiros. Y, otra vez, nos hacemos la pregunta del millón: ¿quién saldrá victorioso de este conflicto? Contiene spoilers de los dos primeros episodios.

Owari no Seraph

Abril es, por definición, un mes de novedades en lo que a series anime se refiere. En esta ocasión, el año 2015 ha traído de vuelta títulos que han causado furor en tiempos pasados, como es el caso de la tercera temporada de Uta no Prince-sama, titulada Uta noPrince-sama Maji Love Revolutions, la cuarta temporada de Mahou Shoujo Lyrical Nanoha, titulada Mahou Shoujo Lyrical Nanoha Vivid, o la segunda temporada de Fate/stay night Unlimited Blade Works. No obstante, también se le ha dado la bienvenida a nuevos títulos, como son las adaptaciones animadas de Arslan Senki (obra basada en el manga creado por Hiromu Arakawa), Vampire Holmes (cuyo origen radica en el juego homónimo para smartphones  de Cucuri) o Shokugeki no Sōma (basada en el manga de Yūto Tsukuda –historia- y Shun Saeki –dibujo-), entre otras. Además, en este último grupo añadimos un anime que ha llegado sin armar mucho jaleo pero que, previsiblemente, dará mucho que hablar: Owari no Seraph.

Owari no Seraph

Para aquellos que no conozcan esta obra de ciencia-ficción, la trama es básicamente la siguiente: en el año 2012 la población mundial es azotada por un devastador virus que causa la muerte inminente a todo aquel que entra en contacto directo con él. Sin embargo, este potente arma mortífera es inofensiva para los niños menores de trece años. Por ello, los nosferatum deciden “recolectar” a todos los infantes que han sobrevivido al desastre para llevarles a una ciudad subterránea, oculta de ojos ajenos, en la que poder “proteger” a los humanos. Sin embargo, esta supuesta libertad no resulta ser más que una manera de mantener sus provisiones de comida a buen recaudo y bajo un estricto control.

Años después nos encontramos con Yūichirō Hyakuya, un niño huérfano de doce años que sobrevive bajo la custodia de los vampiros en compañía de sus compañeros de orfanato. Tratándose del protagonista, y como no podía ser de otra manera, su sueño es poder escapar de esa particular esclavitud en la que vive, llevándose con él a los que ahora considera su nueva familia. Pero cuando su sueño está a punto de realizarse, Yūichirō ve cómo sus amigos mueren uno tras otro ante sus propios ojos a manos de un sádico vampiro de la nobleza. Aún con el shock por lo vivido, el niño consigue huir de esa cárcel de sangre y colmillos, llegando a la superficie, donde los nosferatum no pueden alcanzarle. Allí conoce a un grupo de humanos que ha conseguido sobrevivir tanto al virus letal como al dominio de los vampiros. Al cabo de los años, Yūichirō se ha convertido en un joven más o menos normal que acude diariamente a la escuela y cuya nueva meta es unirse a la Compañía del Demonio de la Luna para masacrar a los vampiros y vengar la muerte de sus compañeros de infancia.

Owari-no-Seraph-05 copia

Principalmente, Owari no Seraph se nutre de dos elementos que suelen atraer la atención del público en general. El primero de ellos es la figura de los vampiros, personajes de la mitología centroeuropea que han dado origen a numerosas obras de ciencia-ficción que han ido desde lo más oscuro, tétrico y sanguinario del género de terror hasta lo más romántico y pasteloso del género juvenil (ya sea en formato libro o manga). A pesar de todo, los vampiros no dejan de ser monstruos humanizados que dan mucho juego en lo que se refiere a su relación con los humanos, especialmente si se orienta la trama hacia un romance prohibido o poco aconsejable. Ejemplo de la interacción entre humanos y vampiros son la saga Blood, HellsingVampire Knight, Bailando con Vampiros o Trinity Blood. Todas ellas diferentes y semejantes entre sí a partes casi iguales y en las que los chupasangre son claramente el enemigo a batir (o a conquistar).

Por otro lado, nos encontramos con el “trillado” pero siempre interesante tema de la extinción de la raza humana. Un argumento recurrente que suele dar buenos resultados (tanto en aceptación como en fidelización de un público ávido de luchas, acción y algún que otro derrame de sangre). Este tema ha dado origen a títulos de renombre tales como Highschool of the Dead, All You Need Is Kill, Akira, Tengen Toppa Gurren-Lagann (en este caso la similitud con la obligación de sobrevivir bajo tierra es más que llamativa), Terra Formars y, como no podía ser de otra manera, Ataque a los Titanes. De hecho, con esta última obra guarda muchas similitudes, tantas que cabría esperar que Owari no Seraph se convirtiese en una digna sucesora de la historia de Eren, Mikasa, Armin, Levi y cía (con la salvedad de los estilismos y los propios personajes).

Owari no Seraph

En lo que concierne al diseño de la obra, el anime de Owari no Seraph es idéntico, calcado al del anime. Son exactamente dos gotas de agua. Si el estilo de dibujo en papel es cuidado y los personajes están perfectamente definidos con una delineación muy limpia y pura, el anime le hace justicia con creces. Asimismo, la versión animada recurre a una acción que no da tregua, al igual que ocurre con el manga, con el añadido de que la acción en movimiento es mucho más vívida y atrapa con más facilidad al espectador. Así, los dos episodios de la versión para televisión que se han emitido hasta la fecha aúnan perfectamente la presentación de los personajes y su situación pasada y actual con una acción galopante que te deja con cara de sorpresa y deseando ver más (los últimos minutos del primer episodio son sencillamente geniales, sangrientos y adictivos). Y lo mejor de todo es que, de momento, no cae en bucles repetitivos que puedan aburrir al espectador (como ocurre en Ataque a los Titanes), sino que con cada episodio la trama da un paso adelante teniendo siempre presente el trágico pasado del protagonista y la tensión que este le genera.

Tampoco podía faltar la figura del mejor amigo de Yūichirō, Mikaela Hyakuya, a quien conoció en su estancia en el orfanato y bajo el yugo de los vampiros. Mika, como le llaman cariñosamente sus conocidos, es el último de sus “familiares” en sacrificarse para dar a Yuu-chan la oportunidad de huir de los no muertos para vivir una nueva vida. Sin embargo, tal y como se muestra en el opening (vivan los spoilers indirectos que te arruinan una serie desde el minuto 1), Mika se convertirá, previsiblemente, en el principal enemigo de Yuu-chan debido a su renacer como vampiro. Esa nueva relación dará lugar a los típicos dilemas de héroe de tipo “es mi enemigo porque es un vampiro, pero es Mika, mi amigo del alma y de la infancia. No puedo atacarle”. Y, además, dará pie a numerosas creaciones fans en las que Yūichirō y Mikaela mantendrán algo más que palabras y cruces de espadas (qué sería de algunos sin el fandom).

Con tan solo dos episodios (y a la espera del tercero, que se emite mañana en Japón), algunos otakus nos hemos enganchado a una obra que promete ofrecernos grandes dosis de acción, sangre y venganza. Una obra con una calidad más que aceptable en estos días en los que «lo que vende» prima sobre «lo bien hecho». En definitiva, una obra que está hecha para disfrutar, entretenerse y pasarlo bien. Y vosotros, talonianos, ¿os sumáis a esta particular guerra entre humanos y vampiros que acaba de comenzar?

Owari-no-Seraph-06