Biker Mice from Mars

Modo, con su parche en el ojo izquierdo, amenaza con golpear a los participantes de la carrera, aunque su velocidad parece ser su único punto fuerte. Mientras tanto, Vinnie afirma ser el más rápido del mundo. Sin embargo, sus estadísticas confirman que la velocidad no es su principal característica, pero sí su gran agarre. Throttle, el último de los ratones, destaca por su disparo de tornado, a la par que por sus gafas de sol.

Limburguer, uno de los humanos del grupo, intimida a los demás con sus disparos eléctricos y Grease Pit, otro de los hombres, se cree el más hábil encima de las tres ruedas. Y, si hay alguien que recurra a su inteligencia, es Karbunkle, quien además de considerarse el mejor científico del mundo, amenaza a los demás con convertirles en mutantes, con jeringa en mano. Estos seis personajes, además de convertirse en una de las pandillas más peculiares del mundo de los videojuegos (y de la televisión), son los protagonistas de Biker Mice from Mars.

 

Ratones en una calurosa isla

Bajo el título de Biker Mice from Mars encontramos un juego de carreras, velocidad y estrategia, creado por Konami y lanzado en 1994. La afortunada de contar con él fue SNES, quien vio como la serie de dibujos animados del mismo nombre (Los Motorratones de Marte en España) cobraba vida propia. Estos dibujos estaban protagonizados por tres ratones amantes de las motos, que llegan a Chicago tras un desastre ecológico producido en Marte.

Biker Mice from Mars SNES

Con este argumento, un juego basado en ella solo podía tener un género: conducción. Los tres ratones, junto a otros de los tres protagonistas de la serie, se embarcan en intensas carreras, con el objetivo de demostrar quién es el más rápido, capaz de llegar a la meta en primer lugar. Para ello, cuentan con vehículos que pasan por clásicas y futuristas motos o, incluso, por un enorme insecto que tiene pinta de ser de lo más cómodo.

Como en todo juego de carreras que se precie, el jugador puede elegir qué personaje utilizar, teniendo en cuenta las habilidades y valorando a qué puntos merece la pena renunciar en favor de otros. Mediante el sistema de estrellas y tras elegir la modalidad de juego, se indican la velocidad, el nivel de aceleración y el agarre, permitiendo una comparación entre ellos. Es con todo esto con lo que es posible llevar a cabo todo tipo de piruetas y aprovecharse de las funciones de los vehículos y personajes, como disparos a los rivales.

Biker Mice from Mars cuenta con distintos escenarios en los que poner a prueba la habilidad del personaje, que pasan por lugares urbanos, calurosas islas, barrios problemáticos o desiertos. Los circuitos constan de varias vueltas en las que es más que recomendable sacar provecho a los elementos que los componen, ya sean rampas para saltar más alto, plataformas en mitad del mar y placas en las que aumentar la velocidad. Aunque algunos también están formados por obstáculos, imprescindibles de sortear si se quiere ganar la carrera, como es el caso de las fuentes de fuego.

Biker Mice from Mars motos

Por su parte, en el lado superior de la pantalla, tras el grito de “Go!”, se muestran la posición y las habilidades. En la parte inferior, aparece un pequeño mapa con el número de vueltas recorridas. Además, una mano gigante a lo Mickey Mouse se preocupa por indicarnos las curvas más próximas y por señalar al personaje escogido por el jugador (no vaya a ser que se le olvide).

Así, además de pasar a un nuevo escenario en caso de conseguir una buena posición, el jugador obtiene puntos. Estos puntos se transforman en dinero y el dinero se convierte en útiles mejoras para el vehículo. Antes de correr en un nuevo circuito, se puede visitar la tienda en la que una simpática dependienta-mecánica pretende incorporar novedades al vehículo, que pasan por ruedas más eficaces, disparos más potentes o por nuevos diseños. Los precios no son muy asequibles, pero al menos la chica es de lo más amable y no se olvida de desearnos suerte en la carrera (¿será tan diplomática de decirle a todos los corredores lo mismo o realmente se trata de una aficionada de verdad?).

 

¿Una alternativa a Mario Kart?

El objetivo del juego no es otro que convertirse en una gran estrella del mundo del motociclismo y no hay otra manera de hacerlo que consiguiendo una buena posición final. Para ello, se divide en varias rondas compuestas por los mismos escenarios y a las que puede accederse a través de contraseñas. Así es el modo Carrera Principal, compuesto, a su vez, por tres niveles distintos de dificultad (el nivel fácil, en este juego, no es una mala idea para empezar a competir). También se caracteriza por su Modo Entrenamiento, por su Modo Batalla y, por supuesto, por su modalidad para dos jugadores.

Biker Mice from Mars Konami

En ella, cada jugador escoge a su personaje, con la misión de conseguir ganar al rival y al resto de personajes de la carrera en una mecánica de juego casi idéntica a su modalidad individual. Sus controles siguen siendo los mismos, permitiendo mover al protagonista hacia los lados, acelerar, frenar y utilizar sus habilidades de una manera más que sencilla.

Tampoco cambian los escenarios a recorrer, que pueden llegar a ser repetitivos por su escasez, ni su estética. Ésta no se caracteriza por tener grandes detalles ni por sus grandes gráficos. Todo lo contrario. Es demasiado colorida para lo poco que ofrece. Pero al menos se distinguen los pilotos y sus vehículos, algo que es de agradecer teniendo en cuenta que se trata de un juego con 21 años de vida.

¿Es con todo ello una buena alternativa a Mario Kart? Probablemente, si realizásemos una encuesta ganaría el segundo por mayoría y más si lo comparamos con Mario Kart 8. Pero lo justo sería ponerlo al lado de uno de los primeros juegos de la saga, en los que los gráficos tampoco eran uno de los puntazos del juego. En ambos, los circuitos podrían considerarse bastante monótonos, mientras que las trampas al resto de corredores son uno de sus puntos a favor.

Así, tal vez las causas del triunfo de uno y del no éxito de otro se deban a que Mario Kart contaba con personajes más emblemáticos y a que supo reinventarse con cada nuevo juego. Biker Mice from Mars, aunque prefirió quedarse con un único título, no merece considerarse un fracaso. Simplemente un juego más del género, perfectamente válido para rejugarse en la actualidad. ¡Hasta el próximo Retromanía, talonianos!