Super Thunder Blade portada

El gorrocóptero de Doraemon poco o nada tiene que envidiar al helicóptero protagonista de Super Thunder Blade. El primero funciona con pilas del futuro, el segundo esconde una potente maquinaria en su interior. Aunque el gorrocóptero no provoca accidentes tan graves como el helicóptero, más allá de unos pequeños rasguños…

Super Thunder Blade es un shooter aéreo que nace como versión para Sega Meda Drive del arcade Thunder Blade. Este último apareció en 1987 como juego exclusivo para recreativas, por lo que Sega decidió realizar una versión para su consola. La mecánica de juego era la misma, con la diferencia de que en Super Thunder Blade el jugador no pone todos sus sentidos, puesto que un accidente de helicópero solo le costaría una vida y no una moneda real.

 

¡A surcar los cielos!

Ya sabemos que es un shooter retro y que está protagonizado por un helicóptero. Pero hay mucho más. Super Thunder Blade consta de un total de cuatro escenarios en los que el jugador controla el vehículo, tratando de no chocar contra obstáculos y enemigos e intentando esquivar los múltiples disparos que llegan desde todos los ángulos.

Super Thunder Blade Sega

Por supuesto, el jugador también puede disparar. Y no solo puede, sino que debe. Además de los helicópteros y tanques que aparecen por el camino, cada escenario se compone de un jefecillo y de un jefe final, a los que hay que derrotar a base de ataques. Pero vayamos escenario por escenario.

El primero representa una ciudad, con rascacielos, arbolitos y zonas verdes. Está compuesto por helicópteros, encargados de disparar a la misma altura que el jugador, y de tanques, que realizan sus ataques desde la carretera. Es por ello, que el helicóptero protagonista tendrá que moverse continuamente hacia arriba, hacia abajo y hacia los lados para evitar su muerte. Y es que, en caso de que choque contra un edificio o de que reciba un disparo, caerá a la carretera en picado y solo quedarán pedacitos de él (suerte que la configuración del juego permite elegir el número de vidas).

Hacia mitad del nivel aparece un medio jefe encargado de emitir sonidos raros, al que le seguirá un nuevo tramo con los mismos enemigos. De repente, la visión de la cámara cambia por completo, ofreciendo una vista desde arriba, ideal para ver al enemigo en todo su esplendor. En este caso, se trata de una plataforma marina.

Una vez derrotado, toca hacer recuento de los puntos conseguidos. Estos variarán en función del tiempo que se ha tardado en completar el escenario, de los disparos efectuados y de los bonus. Porque la misión del juego no solo es derrotar a todos, sino obtener la máxima puntuación. Dado que se trata de una apuesta muy corta, es ideal para empezarla una y otra vez, tratando de superar el récord anterior. A continuación, el helicóptero es transportado a un segundo escenario. Ahora, se trata de una especie de desierto, con rocas, cuevas y algunas montañas a lo lejos.

Super Thunder Blade 3

Los edificios dan paso a las grutas y a las cuevas, que hay que atravesar sin chocarse. Lo que no cambian son los tanques y los helicópteros. Solo que esta vez, se les unirá uno que más que un vehículo parece el payaso de American Horror Story: Freak Show. El medio jefe final es, en este caso, una avioneta con puntos clave a los que disparar y, el final, una enorme plataforma.

Una ves efectuado el recuento, el protagonista va a parar al océano. Es por ello que a los helicópteros se le unen ahora barcos grandotes que harán a su vez de obstáculos. Tras disfrutar (lo que se puede entre tanto disparo) de las vistas, aparece un gran enemigo, que se trata de un barco que nada tiene que envidiar al Titanic. Tras esto, encontraremos al jefe final esperando. Nuevamente es una plataforma, solo que esta vez, es la más grande de todas las vistas hasta ahora.

Por último, el helicóptero es trasladador a una ciudad de noche, con edificios futuristas. Ahora, aparecen barras horizontales, destinadas a golpear al protagonista y a ofrecer una experiencia de juego mucho más difícil. El primer jefe de este escenario es una máquina al estilo Transformers. El final, una nueva plataforma repleta de botoncitos de colores que obliga a realizar disparos aleatorios. Una vez derrotado, llegan el recuento y los créditos. ¿Tan pronto?

 

Reflejos y precisión

Sí, talonianos. Tan pronto. Como ya hemos explicado antes, su duración es muy pero que muy breve. Aunque eso no quita que no sea una experiencia de lo más intensa. Los disparos que ofrece son infinitos, algo que facilita el acabar con los enemigos. Pero, el resto de aspectos hacen que estemos ante un juego bastante complicado que llevará varios intentos completarlo en caso de ser nuevos en el género.

Super Thunder Blade 2

Sus controles son sencillos. El vehículo siempre está en constante movimiento, pero puede avanzar hacia la derecha, hacia la izquierda, ascender o descender. Con otro botón, se efectúan los disparos. A pesar de ello, resulta complicado esquivar los obstáculos a la vez que los disparos, mientras que se intenta derrotar a todos los enemigos. Aunque claro, a aquellos jugadores que hayan invertido un tiempo considerable en juegos de guerra protagonizados por aviones, no les supondrá ningún esfuerzo.

Esta apuesta en tercera persona destaca por sus bonitas presentaciones antes de cada escenario, así como por el gran colorido que ofrece. Como es lógico, no tiene unos gráficos espectaculares ni realistas, pero sí que es de esos juegos de la época en el que no hay que hacer un gran esfuerzo para saber qué es cada cosa. A su divertida (aunque sencilla) estética, se le une una atractiva banda sonora repleta de sonidos de disparos, perfecta para crear ambientación.

Con todo ello, Super Thunder Blade es un juego intenso, repleto de acción y de disparos, que pone a prueba los reflejos del jugador. Su estética y su jugabilidad lo convierten en todo un clásico al que los actuales shooters aéreos deben mucho. Así, es un imprescindible para todos los que disfrutan con los juegos de esta temática, para aquéllos que lo jugaron en su momento soñando con ser auténticos pilotos y quieren volver a jugarlo y para los que buscan un juego retro que les llene de nostalgia. ¡Hasta el próximo Retromanía, talonianos!