Destrozar y humillar a dos de los enemigos más chungos de Dark Souls usando una batería de Rock Band ha de ser una experiencia placentera, difícil y agotadora.

Dark Souls mola por su tremenda dificultad, pero también desespera y mientras lo juegas te cagas sí o sí en todos los familiares de FromSoftware. Esto hace que comience a florecer en ti el espíritu de superación para masacrar a todos los enemigos y ser el puñetero amo en el juego, puliendo tu técnica y reflejos y haciéndolos llevar más allá del nivel de los Sayans. ¿Pero qué pasa cuando ya has hecho todo en el juego y te sientes Dios? Pues que te acuerdas de lo mal que lo has pasado e intentas humillar a los enemigos más difíciles del juego de la forma más sonrojante posible.

Talonianos, ¿existe una forma más humillante de cargarte a los enemigos más chungos de Dark Souls que utilizando una batería de Rock Band?

Echad un vistazo al vídeo y me decís.