King and Ballon

“Help! Help! Help! Bye Bye!” ¿Alguno de vosotros recuerda esta frase? Venga, otra pista más. Volved a leer esta frase, pero esta vez con vocecilla aguda y haciendo pausas entre cada palabra. ¿No? Ahora sustituid el “Bye Bye” por un “Thank you”, también con vocecilla. Vale, lo reconozco. Se que sabéis de que juego os hablo porque para algo existen el titular y la imagen de más arriba, pero era gracioso imaginaros imitando al rey de King & Balloon.

Porque King & Balloon tiene rey. O reyes, mejor dicho. Para ayudaros a hacer memoria o para los que buscáis un jueguecillo clásico que entretenga, os informamos de que este juego de Namco, que vio la luz en 1980, es uno de los arcades más clásicos e indispensables en una colección de arcades, de ahí que se haya incluido en recopilatorios en varias consolas, como en PSP. A lo que íbamos. King & Balloon tiene como protagonista a un rey, que intenta ser secuestrado una y otra vez por globos de diferentes colores, de ahí el título. Cuando uno de ellos se aleja y sale de la pantalla lo perdemos para siempre, siendo la misión de los globos secuestrar a otro rey. Si lo consiguen saldrá otro y, en el mejor de los casos si hemos conseguido una vida, otro más. Pero si todos son secuestrados, el reino pasará a ser de los globos.

¿Y para qué quieren los globos secuestrar al rey? Pues ni idea, pero es de suponer que para quedarse el “precioso” castillo, que funciona a modo de escenario del juego. Aunque pensándolo bien y dado que el castillo sólo tiene dos torres bajitas y dos puentes, quizás les hubiese salido más rentable crear un palacio y ahorrarse tanto secuestro. Pero volvamos al principio, al punto en el que aún el rey no había sido secuestrado.

King and Ballon 2

Desde siempre, la imagen del rey acostumbra a ser la de un monarca débil y torpe, que necesita de sus súbditos para defenderse y para sobrevivir. Y ahí entramos nosotros. Sí, en efecto. Somos súbditos del rey, aunque también podemos llamarnos soldados que velan por su seguridad. O, en este caso, dos minúsculos hombrecillos verdes que sujetan un cañón para moverlo de derecha a izquierda y disparar. Aunque una servidora se dio cuenta muy tarde de que en realidad éramos dos hombrecillos verdes (por más que jugué, siempre pensaba que estos hombrecillos eran un tanque gigante). Venga, lo reconozco. Me he dado cuenta hace unos días, cuando decidí que éste sería el protagonista de Retromanía.

Siguiendo con los hombrecillos, osea nosotros, su (nuestra) misión es proteger al rey, acabando con todos los globos de un nivel a base de cañonazos. Cuando explotemos todos, habremos pasado de nivel y así sucesivamente, pero más que estar pendientes de explotar globos, hay que estar atentos de que no secuestren al rey. El monarca se encuentra en un piso más bajo que el nuestro y, a veces, los globos se cuelan en su piso y lo agarran de la cabeza para llevárselo hasta arriba. Para liberarlo, hay que disparar a ese globo que se lo está llevando. Y aquí es donde entra en escena la vocecilla ridícula de su majestad y la primera pregunta. ¿Acaso merece alguien con esa vocecilla ser rescatado? Bien es cierto que su voz fue una de las primeras en aparecer en el mundo de los videojuegos, pero no por ello tiene derecho a hablar así.

King Balloon

En caso de que consigamos salvarlo, el rey volverá a su lugar de origen al modo Mary Poppins, es decir, volando mediante su paraguas de rayas de colores. He aquí la segunda pregunta. ¿Qué clase de rey tiene un paraguas tan cursi? Si no conseguimos salvarle, se despedirá para siempre con el famoso “Bye Bye!”, que lleva a preguntarnos: ¿Cómo es posible que, sabiendo que morirá o que será torturado sin marcha atrás, se despide de una manera tan alegre?

Tras oir su despedida, perdemos una vida y tendremos, como ejército fiel a la corona, que proteger al siguiente rey y así hasta que el último de ellos sea secuestrado, momento en el que el Game Over se apoderará de nosotros, estemos en el nivel que estemos. Y una duda más. ¿Se trata en realidad de reyes diferentes, haciendo fila pacientemente para sucederle en el trono o se trata del mismo rey, que resucita por arte de magia como ocurre en este tipo de juegos?

A la espera de que alguien resuelva tantas dudas, hay que decir que King & Balloon, a pesar de ser un “matamarcianitos”, es bastante original en un aspecto. Por mucho que nos disparen a nosotros no perdemos vidas, ya que podemos morir infinitas veces, por el poder que nos ha sido otorgado a los hombrecillos verdes. Mientras que el rey no muera estamos salvados. Lo único es que perdemos algo de tiempo, aunque, al ser un juego rápido, enseguida nos recuperamos. Una de las razones de que sea tan rápido son sus sencillos controles. Movernos de derecha a izquierda, de una torre a otra del castillo y disparar, únicamente con una tecla. Podemos disparar muchas veces seguidas, pero hay que tener en cuenta que, mientras que nuestros disparos son rectos y suelen colarse entre los vacíos de la muchedumbre, los disparos de los globos nos persiguen y nos acorralan, para matarnos y llevarse mientras al rey. A todo esto. ¿Cómo son los globos?

King and Ballon

Efectivamente, ovalados y aerostáticos. ¿Queréis más detalles? Venga pues son de varios colores, más concretamente blancos, amarillos, naranjas, rojos y de rayas. Los blancos son los más sencillos de explotar, ya que se encuentran en primera línea, mientras que los rojos son los más escondidos y los más revoltosos. Por otro lado, los de rayas están formados por globos en su interior. El color de los globos, sirve, sobre todo, para saber cuáles de ellos nos darán más puntos y cuáles menos. Los blancos menos y los rojos más, los amarillos menos que los rojos y más que los blancos y los naranjas más que los amarillos y blancos y menos que los rojos. Vale, me explico mejor. De menor a mayor puntuación, los globos son blancos, amarillos, naranjas y rojos. Aunque claro, luego también fueron azules, morados, rosas y rojos. ¡Menudo ataque de epilepsia!

Hablando de los puntos, algo que no podía faltar en los juegos de Namco, también tienen su importancia, pero menos que pasar de nivel. Siempre es bonito ver que hemos conseguido un gran número de puntos, dados por los globos o por la frecuencia de los disparos, pero dado que es un juego muy muy muy muy difícil, es más reconfortante pasar de nivel. Sin embargo, los nervios traicionan y mucho al ver como subimos de nivel y no nos quedan vidas (si a eso le sumamos mi torpeza hace que considere King & Balloon como un juego extremadamente difícil). Siguiendo con la estructura Namco, posee un modo para dos jugadores, en el que el segundo comienza a jugar cuando el primero pierde una vida y así sucesivamente, continuando cada uno con su partida.

http://www.youtube.com/watch?v=_Ia8DFTPoWc

Por último, es de destacar el adorable sonido de su musiquilla, aunque por desgracia desaparece nada más comenzar la partida, para sustituirse por el sonido de los disparos, del movimiento de los globos y del vozarrón del rey. ¿Y he dicho ya que el rey tiene pinta de ser una rana-sapo amarilla? ¿No? Pues ahí queda dicho. Nos vemos en dos semanas en el siguiente Retromanía, talonianos. A partir de ahora, cuidado con los “inofensivos” globos de los también “inofensivos” niños. Quién sabe si pretenden secuestrarnos… ¡Bye bye!