Los más viejos del lugar recordarán las horas de diversión que los Xcom clásicos les trajeron y seguramente mirarán con cierto recelo este reboot de la saga que nos trae Firaxis de la mano de 2K. Recelo porque sea la trigésimo tercera vez que una compañía toma una condecorada saga clásica y la eche a perder, recelo porque no se haga el homenaje en forma de juego que se merece o recelo porque sus esperanzas de ver un buen resultado caigan en saco roto. Desde ya podéis ir enterrando vuestros miedos y recelos, porque lo que nos trae Firaxis es una obra sobresaliente, el sleeper del año que viene a demostrar que los buenos juegos de estrategia en consolas son posibles, un juego adictivo y rejugable hasta la saciedad que florece como un oasis en medio de un desierto plagado de juegos clónicos, en definitiva, un juego que merece la pena ser jugado.

 

Un brillante renacimiento

Con numerosos guiños al juego original pero con la suficiente personalidad como para brillar con luz propia, Firaxis devuelve todo el esplendor a una franquicia de hace 2 generaciones de consolas con una implementación magistral de un sistema de combate basado en turnos y un gameplay tan profundo que hará que nunca nos aburramos del título.

Sin necesidad de grandes alardes narrativos, el juego nos sitúa directamente al mando de la organización especial Xcom, encargada de ser la última línea de defensa contra la invasión alienígena que acaba de llegar a nuestro planeta. El juego se divide básicamente en dos partes: la administración de nuestra base y recursos y la parte de combate por turnos.

Tendremos una base subterránea a nuestra disposición dividida en varias secciones, y al igual que en el original, podremos construir en ella e ir ampliándola con nuevos niveles y nuevas instalaciones. Las más importantes serán el laboratorio, el taller y el cuartel.

En el laboratorio investigaremos nuevas tecnologías para mejorar nuestro armamento, mientras que en los talleres los ingenieros fabricarán dichas mejoras. Tanto realizar una investigación como fabricar una mejora tiene un cierto coste de nuestros recursos, los cuales iremos obteniendo según vayamos completando misiones con éxito.

En el cuartel podremos personalizar a nuestros soldados. Podremos tener hasta un total de 6 en nuestro escuadrón, cada uno totalmente personalizable, desde su nombre y apellidos hasta su apariencia, pasando por el color de su armadura. Además de esta personalización que hará únicos a nuestros soldados, podremos entrenarlos en una determinada clase (francotirador, apoyo, pesado y de asalto) según vayan ganando experiencia en las misiones y cada clase tendrá dos ramas de aprendizaje, por lo que podremos tener dos francotiradores con distintas habilidades, por ejemplo.

Deberemos aprender muy bien las características de nuestros soldados y elegir sabiamente cómo estará compuesto nuestro escuadrón, ya que un grupo de soldados mal elegido puede llevarnos a fallar una misión. Y en XCOM no hay lugar para segundas oportunidades (a menos que carguemos de nuevo nuestra partida): si un soldado muere durante una misión lo perderemos para siempre. Esto se vuelve más complicado según vayamos avanzando en el juego y nuestros enemigos se vayan volviendo más difíciles de matar.

Todo esto es solo la punta del iceberg. El juego nos ofrece una profunda y variada posibilidad de gestión, perfectamente hilvanada y que no deja ningún cabo suelto. Absolutamente todo está conectado y tendrá razón de ser y utilidad en el juego.

Es en el combate donde más brilla la mano de Firaxis. La estrategia por turnos le va como anillo al dedo a este título y el estudio bajo el mando de Sid Meier ha logrado un trabajo excelente. A pesar de ser por turnos, el combate no se vuelve en ningún momento aburrido sino todo lo contrario, todo es muy dinámico. El control y la interfaz se han implementado muy sabiamente en la consola a través de un mapa de retículas (similar al Civilization), haciendo los controles muy asequibles desde el primer minuto y dando una sensación de naturalidad total.

Los mapas son muy variados y ricos en detalles, diurnos y nocturnos  y con condiciones climatológicas distintas. Además los escenarios son destruibles, conteniendo elementos explosivos (como coches) que añaden un punto más a la jugabilidad, ya que se podrán usar en nuestra contra o en nuestro beneficio.

 

Como decíamos antes, si perdemos un soldado durante una misión no podremos recuperarlo (a menos que carguemos el último punto de control). Esto es algo muy de agradecer a Firaxis, la dificultad del título. No es muy habitual hoy en día encontrarnos un juego en el que podamos perder, pero en Xcom Enemy Unknown es posible ver la pantalla de Game Over después de haber invertido una buena cantidad de horas en la partida. A pesar de poder perder, la curva de dificultad está muy bien definida, siendo más exigente según vayamos avanzando. Pero que nadie se asuste, ya que el juego incluye 4 niveles de dificultad, por tanto cualquier tipo de jugador podrá acercarse a él, desde los más casuals hasta los autenticos hardcore gamers. Para estos últimos, o cualquier otro valiente, hay un modo especial llamado Hombre de Hierro, en el que sólo podremos guardar una partida de nuestro playthough y no podremos guardar durante los combates, por lo que cada decisión que tomemos no podrá deshacerse.

Y hablando del tiempo invertido, la duración media del modo campaña es de unas 20 horas en los niveles bajos de dificultad, y a pesar de ello el juego nos invitará a rejugarlo continuamente con la promesa (cumplida) de que cada partida será distinta que la anterior. Esta duración de las campañas es en parte debida a la inteligencia de la CPU, brillante en todo momento y que nos obligará a sacar lo mejor de nosotros y nuestros soldados

Como es habitual en los juegos de 2K, el juego viene totalmente doblado al castellano de manera más que correcta. Y decimos correcta porque no hay grandes interpretaciones de los actores de doblaje en el juego, ni siquiera en la versión inglesa, el doblaje simplemente nos acompaña en nuestra aventura al igual que la música cuyo tema de introducción es épico y el resto simplemente siguen a la acción de manera correcta, sin quitar protagonismo al gameplay ni desviar nuestra atención.

El único punto en el que flaquea ligeramente es en el apartado gráfico. No nos malinterpretéis, el Unreal Engine funciona de maravilla (con sus conocidos retrasos en la carga de algunas texturas) y el aspecto gráfico general, entre comic y realista, realmente funciona. Sin embargo, los modelados en las cinemáticas nos han dejado un poco fríos. Pero no penséis con esto que el juego tiene malos gráficos ni nada por el estilo, es simplemente que los gráficos no son su punto fuerte (ni falta que hace).

Por si todo esto fuera poco, el juego incluye un adictivo modo multijugador en el nos enfrentaremos en combates por turnos contra otros usuarios, pudiendo configurar nuestra escuadra hasta el punto de poder elegir un combinado de soldados y aliens. Realmente llegas a picarte y querer echar siempre una partida más, así que solo podemos aplaudir la decisión de haber incluido el multijugador de manera tan acertada.

Conclusiones finales

Bajo nuestro punto de vista, nos encontramos ante el sleeper del año. Pocos eran los que confiaban en el resultado final, en gran parte debido a todas las decepciones pasadas en cuanto reboots de franquicias clásicas. Pero no nos cansaremos de decir que Firaxis ha hecho un trabajo excelente, creando un juego que todo jugador que se precie debería tener, ya que es un título muy abierto que no está dirigido únicamente a los amantes de la estrategia. Cualquier persona puede jugar y disfrutar de un juego profundo, inteligentemente creado, adictivo, rejugable y desafiante. 

Si tras este análisis os habéis quedado con ganas de saber más sobre el juego, no os perdáis nuestra entrevista con Jake Solomon, jefe de desarrollo del juego.

Lo mejor

– El sistema de juego es completísimo y nos dará horas y horas de diversión

– El sistema de combate es brillante y su implementación en consolas acertadísima

– La tremenda duración y las opciones de jugarlo una y otra vez

– La IA de los enemigos, haciendo cada combate un desafío nuevo

– Un soplo de aire fresco en el mercado en todos los sentidos

Lo peor

– El modelado de los personajes en las cinemáticas flaquea un poco


 
   


Este análisis se ha realizado en base a la versión para Xbox 360.