En la pasada Gamescom tuvimos la oportunidad de jugar a uno de los juegos más esperados, y a la vez más polémicos de la actualidad de los videojuegos, hablamos de Dead Space 3, el tercer título de una saga que comenzó como survival horror espacial y ha ido derivando más hacia el género de acción, algo que le ha hecho ganarse muchas críticas por parte de los jugadores más fieles a la saga.

En este nuevo título volvemos a encontrarnos en la piel de Isaac Clarke, que esta vez irá acompañado de John Carver con la función de segundo jugador para adaptar el sistema multiplayer al modo historia, pese a que este personaje se ha introducido por primera vez en este nuevo juego especificamente para esta función, desde Visceral Games aseguran que tendrá una historia profunda tras él.

El comienzo de la demo que tuvimos la oportunidad de probar en el stand de EA de la Gamescom fue espectacular, toda una serie de explosiones ocurrían a nuestro alrededor mientras que nosotros teníamos que intentar ponernos el traje espacial en medio del caos. Justo en el último momento, cuando todo parece perdido, llegas a tiempo de ponerte el casco y una última explosión nos lanza al espacio. Salimos despedidos volando y esquivando trazos de asteroides hasta aterrizar en una nave cercana, donde comenzará la aventura. Estos primeros momentos son muy similares a las escenas de acción del segundo título de la saga, donde a menudo el jugador se veia engullido por el vacío del espacio al explotar una de las paredes cercanas de la nave.

 

 

Lejos de encontrarnos con los clásicos escenarios que hasta ahora nos habían mostrado de Dead Space 3, la ambientación de la nave era muy similar a la del primer juego. El silencio reinaba en una tensa atmósfera oscurecida por la falta de electricidad y el paso de los años de abandono. Pronto salió el primer enemigo, el necromorfo más clásico con las extremidades alargadas como patas de un amantis religiosa, aunque un poco más dopado que en los títulos anteriores. Lejos de darnos un buen susto pudimos derrotarle después de dos disparos a sus extremidades, siendo un enfrentamiento sorprendentemente fácil, aunque desconocemos si el nivel de dificultad estaba en el más sencillo. Ya a lo largo de todo el recorrido pudimos ver los enemigos más clásicos de Dead Space con algunas leves modificaciones estéticas, siendo también mucho más sencillos de eliminar que en juegos anteriores.

 

 

Otro clásico que se mantiene renovado es el armamento. Empezaremos con la clásica cortadora de plasma de dos posiciones (vertical y orizontal) con la cual hemos jugado toda la demo, pero en esta ocasión Dead Space 3 permitirá a los jugadores adaptarse las armas y mejorarlas, de esta forma se personalizarán al estilo de juego propio de cada usuario. Lamentablemente en el recorrido que hicimos no tuvimos la oportunidad de ampliar nuestra arma, aunque si pudimos ver la pantalla de configuración con los espacios vacíos a los que se le podías ir acoplando las mejoras.

 

 

Llegado a cierto punto de la demo era inevitable encontrarte con un necromorfo escondido detrás de una de las puertas, que además de darte un buen susto. Éste cogía a tu personaje en una danza de sangre y extremidades amputadas. Estábamos muertos, final del juego.

No sabemos muy bien como reaccionar a esta demo que hemos probado en la Gamescom, ya que hasta ahora se nos había mostrado un título muy diferente al que pudimos probar, más orientado a la acción, pero podemos decir que en estos 30 minutos aproximados nos lo pasamos tan bien como con las entregas anteriores de Dead Space.