Gravity Rush es uno de esos juegos que por diseño y planteamiento hacen que tener una PlayStation Vita merezca la pena. Por desgracia, su productor y su escritor, Makato Isomine y Naoko Sato, creían que el juego tenía algunos handicaps para poder triunfar en occidente, entre los que nos sorprenden el que Kat, su protagonista, era demasiado joven y japonesa para el gusto occidental, además del idioma inventado dentro del juego y su estilo gráfico. ¡A estos señores solo les ha faltado decir que el uso de la gravedad no nos gusta a los occidentales para terminar de enumerar las opciones que hace único su juego!

Hablando directamente de la juventud de los protagonistas que suelen aparecer en mangas y videojuegos, según Sato los japoneses tienen la apreciación de que la juventud y la niñez son algo sagrado, mientras que los occidentales creemos que un protagonista joven probablemente moriría por su falta de experiencia. Por ese motivo en los juegos japoneses se eligen a niños y niñas como protagonistas, mientras que en los occidentales tienden a ser héroes realistas con adultos luchando en una crisis mundial. Sato decidió finalmente equilibrar las dos ideas usando un diseño de personaje tradicional japonés con una sensación de realidad para ampliar el mercado del juego. También se realizaron una serie de cambios en el desarrollo del juego cuando se estaba preparando para un lanzamiento mundial, como un gag en el que Kat le pegaba una patada en la cara de Syd mientras iba envuelta tan solo en una toalla.

Afortunadamente, Sato se ha dado cuenta de que algo demasiado japonés no ha de ser malo, teniendo una nueva apreciación por el término. ¿Y tú, crees que a los occidentales no nos gusta lo japonés?

Fuente: Siliconera