Tras muchos años de espera, el viaje de Shinji ha llegado a su fin. Ya tenemos con nosotros la esperada película Evangelion: 3.0+1.0 Thrice Upon a Time.

Parece mentira, pero es real. Tras muchos años de espera, retrasos debido a varios motivos de producción y un cambio de fecha de última hora a consecuencia de los estragos ocasionados por la pandemia del coronavirus (Covid-19), finalmente tenemos con nosotros la cuarta y última película del proyecto cinematográfico Rebuild of Evangelion, Evangelion: 3.0+1.0 Thrice Upon a Time (Shin Evangelion Gekijō-ban :||). Estrenada en Japón en marzo de este año, el resto del mundo ha tenido que esperar hasta el 13 de agosto para poder disfrutar de este largometraje. Largometraje que se puede ver en la plataforma Amazon Prime Video tanto en versión original con subtítulos en nuestro idioma como doblada al castellano. Una película que cierra una tetralogía que ha durado más de 13 años y cuyo desenlace no deja indiferente a nadie. Antes de comenzar, os aviso de que puede que os encontréis algún que otro pequeño spoiler o información que pueda llevaros a descubrir algún punto argumental de la obra, por lo que si leéis este artículo es bajo vuestra responsabilidad.

«Dadme un lugar en el mundo»

Evangelion

La historia de Evangelion: 3.0+1.0 Thrice Upon a Time comienza en el mismo punto en que terminó la anterior película, es decir, con Asuka, Shinji y Rei en busca de ayuda tras una encarnizada lucha que trajo consigo devastadoras consecuencias para la mente de nuestro protagonista masculino. Es entonces cuando llegan a un asentamiento con supervivientes del Casi Tercer Impacto en el que se encontrarán con viejos conocidos. Allí, los tres comenzarán a curar sus heridas físicas y mentales al tiempo que se preparan para una lucha final en la que está en juego el destino de la humanidad.

«Tú eres tú. Con eso basta»

Tal y como hemos mencionado, Evangelion: 3.0+1.0 Thrice Upon a Time es el colofón a una historia que comenzó en 1995 y que ha contado con varias reescrituras e interpretaciones que llevaron a su director, Hideaki Anno, a realizar una tetralogía de películas en la que se narrara toda la historia una vez más, Rebuild of Evangelion. Esta cuarta entrega llega casi nueve años después de la anterior, Evangelion: 3.0 You Can (Not) Redo. Casi una década en la que no se han dejado de suceder teorías sobre qué podría ofrecer Anno en la última película. Asimismo, debemos tener en cuenta algo de crucial importancia que a muchos puede haberles pasado desapercibido: entre la primera de las películas, Evangelion: 1.0 You Are (Not) Alone, y la cuarta, Evangelion: 3.0+1.0 Thrice Upon a Time, ha pasado la friolera de catorce años en la trama (aunque físicamente los protagonistas no reflejen el paso del tiempo debido a la «maldición del eva»), periodo en el que los personajes han tenido tiempo de madurar y meditar sobre su propio papel en la obra. Dado que el esperado desenlace ya ha llegado hasta nuestras pantallas, es hora de comprobar si todas las suposiciones y habladurías que el filme ha generado en estos años son correctas o erróneas.

Si algo caracteriza a la franquicia Evangelion es su componente psicológico, inherente a toda la historia, que hace de esta un icono y un referente en la industria del anime. De hecho, no cabría concebir Evangelion sin esa parte fundamental que sirve de eje vertebrador de la trama, mucho más allá del aspecto bélico o postapocalíptico que se muestra al espectador con cada nueva entrega. Por ello, al igual que en las anteriores películas, Evangelion: 3.0+1.0 Thrice Upon a Time bebe de ese legado emocional clave para poder comprender cómo y por qué los personajes se comportan de esa manera a lo largo de la historia. De hecho, podría afirmar que esta cuarta entrega es la más humana de todas, ya que tira mucho de sentimentalismo para asentar la motivación personal que dirige y empuja a cada uno de los personajes, lo que les hace a su vez evolucionar tanto mental como espiritualmente. Pero lejos de parecer forzado, lo cierto es que este componente psicológico que motiva la fuerza interior de cada personaje está más que justificado, tal y como vemos a continuación.

Para comprender ese crecimiento de los personajes debemos empezar por el que experimenta ese primer progreso más significativo: Rei. Es ella quien sufre una transformación más notoria al llegar al asentamiento de los supervivientes, algo que ya pudimos ver en Evangelion: 3.0 You Can (Not) Redo. Es en esa tercera entrega cuando la chica descubre su propia existencia y el deseo de tener un futuro próspero, lleno de esperanzas, sueños y anhelos que al espectador se le antojan casi imposibles por la dependencia de la muchacha a una máquina. No obstante, en ese momento en que es consciente de su efímera existencia es cuando Rei se descubre a sí misma, comprende lo que quiere y no quiere hacer con su vida, de lo que es aprender, trabajar… En definitiva, de lo que es vivir siendo ella misma. Este cambio en la mentalidad de la chica es algo muy agradable de ver durante esa parte del metraje, llegando a provocarnos ternura en alguna que otra ocasión y despertando un cambio significativo en el auténtico protagonista de la obra, Shinji.

En el caso de Shinji, la evolución que demuestra en Evangelion: 3.0+1.0 Thrice Upon a Time es palpable, aunque llega demasiado tarde. De hecho, no es hasta que llega al asentamiento y tiene tiempo de poner sus pensamientos en orden (entendiendo por ello la bomba emocional que supone la muerte de Kaworu y la revelación de Rei), y encontrar cierto descanso mental, que el personaje encuentra ese punto de equilibrio que le aúpa a querer encontrar y mostrar al mundo una mejor versión de sí mismo. Son los deseos de vivir de Rei los que más presión ejercen sobre un Shinji pensativo y retraído, unas ansias de vida y expectativas de futuro que le hacen despertar de su letargo y asumir una personalidad más decidida, un aplomo que le da seguridad para convertirse en el auténtico protagonista emocionalmente fuerte que la historia merecía desde un principio, pero que no se revela hasta el final. Y, en definitiva, es de eso de lo que trata la película: de continuar, de seguir, de lograr nuevas oportunidades, de perdonar, ser perdonado y aprovechar lo que la vida te da.

Evangelion

En el caso de Asuka, su personalidad no ha cambiado en absoluto con respecto a las anteriores películas, aunque sí notamos que se ha vuelto más directa en lo que a sus sentimientos se refiere. Es esa nueva faceta la que la mueve a aclarar las cosas con Shinji, quitándose una gran losa de encima que arrastraba desde su juventud. Asimismo, debemos indicar que la película incide en el pasado de Asuka, sorprendiéndonos con varias revelaciones que poco o nada tienen que ver con lo que hemos visto en la serie de televisión (y en las que no voy a incidir porque sería revelar demasiados spoilers gratuitamente sin ser realmente necesarios para esta reseña, así que deberéis descubrir ese pasado de Asuka por vuestra cuenta). Unos cambios que no le quitan virtud ni importancia argumental al personaje, pues el anhelo de la Asuka del anime con la Asuka de Rebuild of Evangelion es exactamente el mismo. Simplemente cambia su pasado para, en esta última entrega, mostrar a una mujer mucho más madura y fuerte de lo que cabría esperar por sus locuras en entregas anteriores.

Siguiendo con las cosas que aporta la película, y en relación con los personajes, encontramos que Misato tiene mucho más peso que en la anterior entrega. Como muchos recordaréis de Evangelion: 2.0 You Can (Not) Advance, es ella quien anima a Shinji a perseguir sus sueños sin importar lo que ocurra, lo que hace que el chico despierte todo el poder del EVA 01, provocando el Casi Tercer Impacto y el casi exterminio de la humanidad, algo de lo que la mujer se hace plenamente responsable. En Evangelion: 3.0+1.0 Thrice Upon a Time finalmente vemos qué hay más allá de esas psicodélicas gafas de sol y descubrimos todo lo que el personaje ha tenido que pasar desde el fatídico Casi Tercer Impacto hasta este desenlace, la pesada carga que ha soportado durante años sobre sus hombros. Un personaje que se vuelve mucho más humano, a pesar de dejar de lado su lado más natural para centrarse en su venganza contra Nerv en un mayúsculo intento por redimirse y alcanzar el perdón por sus pecados. Sin duda, esta visión de Misato y todo el peso emocional que la aflige (junto a su resolución) es algo que el personaje merecía y que le da más valor aún al conjunto de la trama.

Evangelion

No podemos hablar de Evangelion sin mencionar al padre del año, Gendo Ikari. Si bien ya sabíamos de sus planes y de por qué llega tan lejos, ahora es cuando realmente se deja ver la esencia del personaje y su parte más humana, esa que le ha corrompido de tal manera que está dispuesto a hacer cualquier sacrificio, aunque este sea la aniquilación del mundo y la muerte de su propio hijo, con tal de alcanzar su objetivo. Uno de los misterios mejor guardados de la obra que por fin se desvela de una manera muy directa y cruda para el espectador. Un personaje que, al igual que el resto, encuentra su momento de protagonismo para explicar sus motivaciones y lo que ha pasado para llegar hasta este momento final en el que debe enfrentarse cara a cara a Shinji y afrontar la gravedad de sus actos y de sus decisiones. Es así como la saga despide a un personaje lleno de matices que, sin duda, da para un análisis profundo y muy concienzudo y que ha dado mucho juego en la franquicia.

Tal y como habréis deducido por lo que he contado acerca de los personajes, queda claro que en Evangelion: 3.0+1.0 Thrice Upon a Time se hace necesario que estos cuenten su pasado, explicando aquello que ha motivado sus actos durante las tres películas anteriores. Y lo cuentan no sólo a modo de explicación o justificación, sino como medio de redención que les permita expiar sus pecados y ser perdonados por los demás. Y, en esencia, ese es el eje vertebrador de la trama de principio a fin.

Una de las cosas que más he apreciado como fan de la franquicia es que la trama de Evangelion: 3.0+1.0 Thrice Upon a Time está perfectamente hilada para no dejar ningún cabo suelto y cerrar historias que se quedaron en el aire durante años. Por supuesto, y como viene siendo habitual en esta obra, encontramos elementos bíblicos que se incluyen en la narración y que nos obligan a estar muy atentos a todo lo que se muestra en pantalla para no perdernos nada. Es por ello que desde aquí os animo a hacer un nuevo visionado de la película, pues seguro que os sorprenden nuevos elementos. Además, la trama se ve aupada por una narración acorde a cada momento. De esta manera el espectador se encuentra con escenas costumbristas (en el asentamiento) que se mezclan con escenas llenas de acción trepidante en las que destaca la animación.

En lo que al aspecto técnico se refiere, Evangelion: 3.0+1.0 Thrice Upon a Time es un despliegue visual digno de un final como este. El CGI se resuelve de una manera muy inteligente y la animación en 2D es fluida y está bien ejecutada. En este apartado tenemos que hacer hincapié en todo lo que sucede en el clímax de la historia, es decir, en la batalla final. Aunque a muchos seguro que determinado momento de la contienda les ha chirriado en cuanto a la animación se refiere, lo cierto es que es algo premeditado por el propio Anno para que nos demos cuenta de la situación en la que están los personajes, así que está más que justificado.

Evangelion

A todo ello debemos sumarle una excelente banda sonora compuesta por Shirō Sagisu que consigue emocionarnos y ponernos los pelos de punta en más de una ocasión. No nos podemos olvidar de la canción principal de la cinta, One Last Kiss, interpretada por Utada Hikaru, quien vuelve a poner la música a una entrega de Rebuild of Evangelion. Pero eso no es todo, pues Hikaru ha realizado una nueva versión de Beautiful World titulada Beautiful World (Da Capo Version) y que es incluso más especial que las anteriores.

En conclusión, Evangelion: 3.0+1.0 Thrice Upon a Time es una película que mira hacia el futuro, pero en la que el pasado de los personajes tiene mucho peso argumental y es el motor que ha movido la trama desde los inicios, aunque es ahora cuando el espectador es consciente de ello. Un largometraje cuyo estreno se ha hecho esperar durante demasiados años, pero que quedan en el olvido una vez comienzas el visionado de tan esperado desenlace. Un broche de oro a una historia que ha marcado un antes y un después tanto en la vida de muchos aficionados al manganime como en la propia industria, aunque algunas partes den la impresión de ser muy superficiales, dejando abierta la posibilidad de que se hubiese profundizado un poco más en ellas. Una cinta de la que se va a hablar durante mucho tiempo, pues las teorías y discusiones sobre este final dan para mucho. Talonianos, ¿a vosotros qué os ha parecido? ¡Os leemos!