Editorial Kodai se encarga de poner la mesa para que saboreemos un tomo único que nos dejará bien saciados. Hablamos de Our Dining Table. ¡Cuidado con los spoilers!

¡Hola de nuevo, talonianos! Regreso una semana más para traeros lo último de lo último del BL en España. En la última entrega (primera de este 2021) os hablaba de que el año había comenzado con fuerza con tres títulos del género que me habían gustado. El primero fue Como el perro y el gato, de Ediciones Fujur; el segundo, El polluelo dormido en la orilla del mar, de Nowevolution. Así que ya sabéis lo que toca, jeje. Hoy os voy a hablar de un tomo único que recientemente ha puesto a la venta Editorial Kodai, empresa que poco a poco y a fuego lento va cociendo un buen catálogo manga, diverso y con obras llenas de mensajes y un trasfondo que quizás algunos no perciban a primera vista. Una historia dulce y muy sencilla de digerir, de esas que llegan al corazoncito y lo calientan gracias al amor que desprenden os protagonistas del tomo de principio a fin. No voy a seguir andándome por las ramas y voy a ir directa al grano. Hoy, en BL Section, hablamos de Our Dining Table, de Mita Ori.

Sinopsis

Yutaka Hozumi es un tímido oficinista al que le incomoda comer junto a otras personas, por lo que debe hacerlo en soledad para poder disfrutar mínimamente de ese momento. Un día, mientras toma su almuerzo en el parque, un adorable pequeño de nombre Tane Ueda le asalta pidiéndole probar su comida, un enorme onigiri que tiene una pinta deliciosa. Es entonces cuando aparece el hermano mayor del niño, Minoru Ueda, quien se lo lleva de allí no sin antes pedirle disculpas a Yutaka. Sin embargo, lo que parecía un encuentro fortuito con una pareja de hermanos poco convencional, poco a poco se va convirtiendo en una rutina que les ayudará a afrontar con mayor optimismo el día a día. Y es que Yutaka comienza a ir a casa de Minoru y Tane los fines de semana para enseñarles a preparar platos sanos y deliciosos para, después, degustarlos juntos. Una experiencia que permitirá a los dos adultos ir conociéndose cada vez más e ir sanando sus almas y en la que la comida tiene un papel bastante notorio.

Our Dining Table

Impresiones

Debo ser sincera con vosotros, talonianos. Cuando se anunció esta historia no me convenció mucho, pues lo primero que me vino a la mente es que iba a ser la versión BL del manga Sweetness & Lightning que actualmente publica Planeta Cómic (y que dejé de leer en el tercer tomo porque no terminaba de convencerme). No obstante, cuando Editorial Kodai lo puso a la venta decidí darle una oportunidad y menos mal que lo hice, porque he encontrado una historia preciosa, de esas que cuando acabas de leerla sientes que te ha tocado el corazón de una manera diferente y muy agradable. Porque para mí Our Dining Table es uno de esos mangas adorables que se alejan del típico “aquí te pillo, aquí te mato”, una obra de las que de vez en cuando te apetece leer simplemente por el gusto de disfrutar de una historia sosegada, de las que te hacen sentir bien contigo mismo y que te hace reencontrarte con ese lado sensible que todos tenemos. También tengo que confesaros que cuanto más leía del manga más fuerte resonaba en mi cabeza la cancioncilla publicitaria “Dónde caben dos, caben tres” (cuatro si contamos al padre de los hermanos). Y cuando acabé el tomo pensé “pues sí, donde caben dos, caben tres. Y si son felices y se hacen compañía, cuantos más, mejor”.

Centrándonos en la historia en sí, debo decir que me ha gustado mucho la manera en la que Mita Ori va narrando los sucesos que ocurren, sin prisa, pero sin pausa. Todo tiene un orden establecido, además de que sientes que nada sobra y nada falta (algo que me ha sorprendido hasta a mí por mis gustos, pero es cierto). Cada cosa y cada palabra está en su lugar correcto, en el momento preciso, haciendo que la trama no se haga pesada en ningún instante. De hecho, era una autora que no conocía, pero me ha dejado muy buen sabor de boca con esta historia, así que a partir de ahora le seguiré la pista más de cerca porque ha demostrado su valía y su buen hacer con esta obra.

Our Dining Table

En cuanto a la trama, repito que en un primer momento no me llamó mucho la atención, pero reconozco que el tema culinario es un buen pilar para que la historia se sustente. De hecho, el tema de la comida y la alimentación de Tane son un simple soporte que sirve de trampolín para acercar a los dos protagonistas adultos, Yutaka y Minoru, para darles una excusa de entablar una relación de amistad que vaya a más. Y sí, lo de comer en público supone la principal fobia de Yutaka, pero desde mi punto de vista es simplemente la manera en que se ha manifestado su miedo a estar en presencia de otros debido al trato recibido en su infancia por sus hermanos mayores, pero podría haber sentido simplemente fobia social y habría sido parecido (porque con sus compañeros de trabajo tampoco es que sea muy abierto, la verdad. Y ya no porque no salga a tomar algo con ellos, sino porque no interactúa con ellos). En resumidas cuentas, que acepto la base de la comida y el comer como punto de partida y eje en torno al que gira la historia porque, por suerte, la trama va más allá de ello y explora más en profundidad la situación emocional de los personajes, sin centrarse exclusivamente en el tema alimenticio.

En relación a esto, y conectando con el apartado de los personajes, una de las cosas que más me ha gustado de la trama es cómo Yutaka logra vencer ese miedo que le inducen de pequeño de que desagrada y molesta a los demás cuando están comiendo con él. Parece que nadie se da cuenta del poder y los complejos que infunden unas palabras así en un niño y en el peso que pueden tener en esa persona a nivel emocional a lo largo de su crecimiento. De hecho, Yutaka es uno de los dos personajes que más evoluciona en la historia (obvio, siendo el protagonista). No sólo es porque pase de ser un chico anodino a ser un encanto de criatura, ni porque vaya superando su fobia a comer delante de otros, sino que va aceptando su situación, se va reconciliando con su pasado y poco a poco va encontrando su lugar en una sociedad a la que había dado de lado por culpa de otros. Es un personaje que tras ese cambio que supone en su vida la relación con los hermanos Ueda decide a afrontar el futuro con una sonrisa, con esperanzas, sueños, ilusiones y con ganas de vivir, algo que le faltaba al principio. Es por ello por lo que ver que el protagonista va poco a poco deshaciéndose de ese lastre me ha provocado una gran alegría. Y lo más hermoso de todo es cuando se da cuenta de que le gusta estar con Minoru, que le gusta su tacto, que le gustó su beso y que no hay nada de malo en ello. ¡Si es que es para comérselo de lo bonito que es!

En segundo lugar, tenemos al otro protagonista masculino de la historia, la “media langosta” de Yutaka, Minoru. Como he dejado caer en el párrafo anterior, el hermano mayor es el otro personaje que más evoluciona a lo largo del tomo. Siendo un chico que lo tenía todo (entendiendo por todo un hogar cálido, una familia que le quiere y una novia que le da afecto), de pronto se queda sin nada y con un vacío enorme. Peor aún, de golpe y porrazo se da cuenta de que tiene que hacerse responsable de un hermano pequeño que le necesita y de una carga familiar que le lleva a abandonar los estudios para ponerse a trabajar. Vamos, que todo cuanto conocía desaparece de la noche a la mañana y le cambia la vida, por lo que decide encerrarse en sí mismo y centrarse en lo único que de verdad le importa, que es su hermano pequeño y su bienestar. Y sin darse cuenta se va abandonando a sí mismo y su propia felicidad. Hasta que llega Yutaka, quien no sólo le trata de manera cercana, con familiaridad y afecto, sino que también trata con ese cariño y cercanía a Tane, algo que llega profundamente a Minoru. Porque Yutaka no ve al pequeño como un estorbo o una molestia, sino que desarrolla por él un afecto real y sincero. Hace tiempo aprendí a través de un familiar que cuando quieres a una persona debes intentar integrarte en esa familia y relacionarte con las personas importantes para tu pareja, sin intentar alejarle de esas personas o intentar acapararle para uno mismo. Y ver esto en la manera en que Yutaka se integra en la familia Ueda me ha hecho mucha ilusión porque me parece algo obvio pero que no todo el mundo llega a entender. Además, Minoru va dulcificando poco a poco su carácter y muestra una manera muy bonita de querer acercarse a Yutaka y mostrar interés por él. Minoru es una monada de chico y hay que decirlo.

Our Dining Table

Y por último tenemos a Tane. En fin, el niño no hace mucho, aunque da apoyo a los adultos a su manera. Eso sí, tiene una capacidad alucinante de fastidiar los momentos románticos entre Minoru y Yutaka. Me parto de risa con él, es la monda. Aunque me pone muy nerviosa que diga mal ciertas palabras.

No obstante, hay algo que me ha chirriado un poco sobre el desenlace y es esa manía que tienen algunos autores (en este caso autora) de mostrar que los protagonistas ya han tenido contacto previo en algún instante de su pasado, como si estuvieran destinados a estar juntos. Y para rematar la faena, siempre que pasa algo así alguno de los dos (o los dos directamente) no recuerda dicho encuentro. Por supuesto, para gustos los colores, pero en mi opinión es algo que sobra totalmente y más en una obra como esta tan bien estructurada.

En cuanto a los diseños de los personajes, Mita Ori ha realizado un muy buen trabajo, pues le ha dado a cada uno de ellos la personalidad adecuada a su aspecto. Sabe llevar muy bien a los protagonistas a lo largo de la historia y nos muestra un sinfín de aspectos de ellos que los hacen adorables. Mención aparte merece el pequeño Minoru, el alivio cómico de esta historia que, gracias a sus ocurrencias, nos da la posibilidad de encadenar una sonrisa tras otra.

Por otro lado, el dibujo de la autora casa a la perfección con el tono de la obra. Se trata de un dibujo de trazo fino y lleno de líneas rectas que da a los personajes un estilo muy picudo. Además, la autora se centra en los personajes humanos por encima de los fondos, que muchas veces se muestran de manera muy esquemática y sin apenas detalle ni florituras. Eso sí, los personajes cuentan con un buen nivel de expresividad a través de las expresiones faciales que ofrecen a lo largo del tomo. Unas expresiones bien realizadas que los humanizan aún más.

Our Dining Table

Y ahora llegamos al apartado de las escenas hot. Pues bien, en este tomo no hay nada de este estilo, permanece de un blanco inmaculado de principio a fin. Y la verdad es que tampoco las necesita. Our Dining Table es una obra muy centrada en la parte emocional de los personajes, por lo que el peso de la trama recae más bien en este aspecto. La única referencia a un contacto físico es cuando Minoru le da la mano a Yutaka y le dice que nunca más le volverá a tocar, además de los escasos besos que se dan. Pero, repito, aunque me encantan estas escenas, la verdad es que esta historia no las necesita, así que está genial.

Por último, pero no menos importante, la edición que Editorial Kodai ha realizado de Our Dining Table. He de confesar que es el primer tomo que le compro a esta editorial, pero me ha gustado mucho el acabado y el tratamiento que ha recibido por su parte. Una edición bien cuidada e igual a la original japonesa. Asimismo, la traducción al castellano de Maite Medinabeitia es fiel al texto original, aunque añade alguna que otra expresión que conocemos más que de sobra por estos lares y que logra arrancarnos alguna sonrisa. ¡Y encima el tomo traía una postal de regalo!

En definitiva, amigos y amigas, Our Dining Table no es una simple historia de amor entre chicos al azar, sino que está cargadita de mensajes positivos y de muchas ganas de vivir la vida. Si queréis ampliar vuestra mangateca con una historia agradable y dulce no tenéis más que echarle un vistazo a este tomitode Mita Ori. Seguro que os encanta como a mí.


Lo mejor

  • La palpable evolución de los personajes a lo largo de las páginas.
  • Las adorables ocurrencias del pequeño Minoru y su capacidad para romper la magia que se crea entre su hermano y Yutaka.
  • Cuando Yutaka cuenta su historia y el dibujo cambia a un estilo puramente infantil que modifica el aire del manga. Me ha gustado mucho.

Lo peor

  • Ese recurso tan trillado de hacer que, de una u otra manera, los protagonistas hayan tenido contacto previo y que uno de los dos (o los dos) no lo recuerde.
  • A veces le fallan las proporciones a Mita Ori. Tampoco es que sea algo horrible, pero así relleno un poco más este espacio.
  • No estoy segura de si la obra original es así, pero creo que ha habido fallos a la hora de insertar ciertos textos repetidos en algunos bocadillos. Algo que se debería revisar de cara a futuras reediciones.
Our Dining Table

Ficha Técnica:

Título: Our Dining Table
Título original: Bokura no Shokutaku
Autor/a: Mita Ori
Tipo: BL
Género: Drama, romance, comedia
Revista: Rutile
Editorial japonesa: Gentosha
Editorial Española: Editorial Kodai
Año: 2016/2021
Número de tomos: 1