Moriarty el Patriota narra la historia del profesor Moriarty, archienemigo declarado de Sherlock Holmes que ha sabido ganarse un hueco en la literatura gracias a su malévola inteligencia.

Hay literatos que, unidos a sus creaciones, son clásicos mundialmente conocidos. Julio Verne con “La vuelta al mundo en 80 días” y sus “80.000 leguas de viaje submarino”, J.R.R. Tolkien y su épico “El Señor de los Anillos”, Víctor Hugo y sus inmortales “Nuestra Señora de París” y “Los Miserables” o Jean Austen y sus revolucionarios “Orgullo y Prejuicio” y “Sentido y Sensibilidad”. Entre estos grandes nombres de la literatura no podía faltar Sir Arthur Conan Doyle, creador de uno de los personajes más emblemáticos de todos los tiempos: el detective asesor Sherlock Holmes. Fuente de inspiración para numerosas adaptaciones y spin-offs, el habitante del 221B de Baker Street también ha dado lugar a obras protagonizadas por algunos de los personajes más icónicos que aparecen en sus obras, cobrando especial relevancia el principal antagonista de la serie de novelas, el profesor Moriarty. Hoy nos adentramos en el análisis de Moriarty el Patriota, manga que en España edita Norma Editorial y que ha recibido una adaptación animada. Con la próxima emisión de la segunda parte de la primera temporada del anime, nos atrevemos a desmenuzar los secretos de esta obra que tiene como protagonista a uno de los criminales más conocidos de la literatura.

“Al demonio no le es difícil presentarse bajo la más agradable de las formas”

Albert James Moriarty es un joven noble heredero del apellido familiar. Atrapado en el Londres de finales del siglo XIX, Albert ve con impotencia cómo su vida y la de todos los ciudadanos británicos se ve sometida a la sociedad de clases, según la cual un individuo pertenece a un mismo estamento social desde que nace hasta que muere, sin posibilidad de mejorar su estatus por mucho que se esfuerce en ello. Consumido por la hipocresía y el cinismo de dicha sociedad, que soporta en carne propia de la mano de sus padres y hermano pequeño, Albert sueña con hacer del mundo un lugar mejor mediante la eliminación de todas aquellas personas corruptas y egoístas que esconden sus fechorías tras sus títulos nobiliarios.

En entonces cuando, en una visita a un orfanato que suele frecuentar dentro de las acciones caritativas que le corresponden a la nobleza, conoce a dos hermanos huérfanos, los únicos con nociones de lectura y escritura y con un vasto conocimiento general, especialmente en el caso del hermano mayor. Pero lo que pone su foco de atención sobre los hermanos no son sus conocimientos, sino la facilidad con la que el mayor se gana la confianza y el cariño de todos cuantos le rodean, llegando incluso a incitarles a la sublevación y la lucha contra la nobleza para defender sus derechos y tratar de alcanzar un mundo más idílico en el que todos los individuos sean tratados en igualdad de condiciones.

Alentado por su manera de pensar y su poder de convicción, Albert invita a los dos hermanos a unirse a su familia, siendo adoptados por esta y adquiriendo rápidamente su apellido. Así, Albert James Moriarty, William James Moriarty y Lewis James Moriarty iniciarán un pacto que unirá sus destinos y que les llevará a encabezar una red criminal en las sombras cuya única misión es impartir justicia mediante el crimen y hacer del mundo un lugar mejor para todos.

Moriarty, el Patriota

Moriarty el Patriota (Yūkoku no Moriāti) es un manga de Hikaru Miyoshi (dibujos) y Ryōsuke Takeuchi (historia) que nació en las páginas de la revista Jump Square a principios de agosto de 2016. A día de hoy la historia sigue abierta, teniendo a la venta en el mercado nipón catorce volúmenes recopilatorios. En el caso de España, la licencia de Moriarty el Patriota se confirmó durante la presentación de novedades de Norma Editorial en el 36º Salón Internacional del Cómic de Barcelona. El primer tomo de la serie se puso a la venta en agosto de 2018 y actualmente podemos encontrar a la venta hasta el octavo volumen de la historia.

Sobre el origen de Moriarty

El escritor británico Sir Arthur Conan Doyle creó al personaje Sherlock Holmes en 1887, convirtiéndose rápidamente en un icono y modelo a seguir de la literatura de ficción detectivesca. Ubicado en el Londres de finales del siglo XIX, Sherlock Holmes representa al arquetipo de detective privado caracterizado por su abrumadora inteligencia, su hábil observación y un sobresaliente razonamiento deductivo que le ayuda a resolver casos difíciles. Las obras protagonizadas por Holmes se publicaron en The Strand Magazine, siendo un total de cuatro novelas y cincuenta y seis relatos de ficción que conforman el “canon holmesiano”.

En 1893 se publicó la novela El problema final, primer relato en el que aparece el personaje del profesor James Moriarty, quien rápidamente se posicionó como el enemigo declarado de Sherlock Holmes. Este matemático de inteligencia sin igual, un criminal asesor al que el propio Holmes describe como «el Napoleón del crimen», es el cabecilla de una red criminal que opera en las sombras. De hecho, fue él el único capaz de dar muerte al popular detective, que años después resurgió por la avalancha de protestas y críticas que la sociedad vertió contra el desafortunado destino del detective. Pero lo más gracioso de todo es la popularidad que alcanzó Moriarty, ya que sólo aparece en dos novelas (El valle del terror y El problema final) y recibe una mención en los relatos. También resulta curioso que el propio Moriarty sea realmente la imagen especular de Holmes, ya que representa lo que podría haber sido el propio detective de haberse decantado por el camino del crimen.

Moriarty, el Patriota

De su familia poco se conoce, salvo que su hermano mayor, el coronel James Moriarty, defiende la memoria de su hermano. No obstante, los datos al respecto de este personaje son muy confusos, ya que unas veces se le trata de coronel y otras de jefe de estación al oeste de Inglaterra, además de nombrarle como hermano mayor y hermano menor en según qué obras. De hecho, Vincent Starrett, autor del libro The Private Life of Sherlock Holmes, señala que es posible que James Moriarty tuviese dos hermanos, uno mayor y otro menor, y que los tres compartiesen el nombre de James, teoría con la que coincide el analista John Bennett Shaw. Precisamente esta confusión sobre su familia es la que ha dado pie a diversas obras, entre ella el manga y anime Moriarty el Patriota, que se toma esta libertad de licencia para crear una historia que abarca más frentes y que muestra a un Moriarty más humano de lo esperado, ya que prioriza esos lazos familiares (al menos de momento), en especial si se trata de Lewis.

Pero Moriarty no estaba solo. En su causa le ayudaron el coronel Sebastian Moran, su principal cómplice y mano derecha en sus fechorías. Un cazador y tirador excepcional con acceso a todo tipo de armas con tecnologías avanzadas, como rifles de aire presurizado y armas ocultas en artefactos cotidianos. Curiosamente, Watson describe a Sebastian Moran como un hombre de edad avanzada con una calva y un gran bigote blanco, alto y delgado. En la novela El valle del terror también se menciona a un ayudante del profesor Moriarty que usa el seudónimo de Fred Porlock.

La ideal es no dejar huella, no dejar indicios… Hay que crear el crimen perfecto

Como ya se ha mencionado previamente, Hikaru Miyoshi (dibujos) y Ryōsuke Takeuchi (historia) firman el manga Moriarty el Patriota, obra que comenzó en la revista Jump Square en agosto de 2016 y que actualmente sigue en activo. Esta obra elige al personaje de James Moriarty y al resto de su familia y cómplices como protagonistas para narrar una parte de la historia de las novelas menos conocida, aquella que huye de las deducciones de Holmes para resolver el crimen para centrarse precisamente en los motivos que llevan a Moriarty y cía a elegir a sus objetivos, establecer su ejecución y llevarla a cabo en pro de un bien mayor. Aunque ya existen otros spinoff que ensalzan la figura de este genio del mal, lo cierto es que su adaptación a manga es de las más destacadas por dirigirse a un público joven, más próximo a historias de acción, suspense, intriga y violencia actuales que a la literatura clásica. Y la elección del manga como medio de difusión de esta historia supone un gran acierto por ser un medio cada vez más universalizado que llega a casi cualquier parte del mundo. También hay que subrayar cómo el manga ha aprovechado esas lagunas que existen respecto a los aspectos familiares del profesor Moriarty para construir un relato que incluye como coprotagonistas a sus supuestos hermanos, Albert y James, un gran acierto que ayuda a sustentar la trama en más pilares que ayudan a implementar la acción, el misterio y, sobre todo, el establecimiento de esa red criminal que dirigen.

Moriarty, el Patriota

Lo primero que salta a la vista es que el Moriarty de esta obra poco tiene que ver en lo físico con su original en los libros de Conan Doyle. Con tal de hacerlo más atractivo para el público joven, principal target del manga, se ha optado por crear una versión bishonen del personaje, al igual que del resto del reparto (incluido Sherlock Holmes), que lo hace mucho más atractivo para la vista y da mucho más juego para la obra. Además, este diseño actual y atractivo de este peculiar villano se ve enfatizado por una ambientación muy precisa del Londres victoriano, en el que la opulencia y ostentación de la clase noble se entremezclaba en las calles con la precariedad y la austeridad más absoluta de aquellos que menos tenían. Todo ello se ve de manera muy clara y precisa gracias a un estilo de dibujo claro, limpio y detallista, de trazos finos que permiten plasmas con todo lujo de detalles el cuasi barroquismo de los refinados interiores en los que se movía la nobleza de la época. Además, la composición de los espacios en cada escena, ya sea interior o exterior, es un regalo para la vista, combinándose espacios llenos de detalle y hermosos paisajes campestres. Ahora bien, Hikaru Miyoshi sabe alterar su estilo de dibujo cuando se trata de narrar escenas de crímenes o a sus perpetradores. De esta manera cambia la luminosidad y la delicadeza de las escenas cotidianas por viñetas mucho más oscuras y de trazos gruesos cuando se trata de mostrar la parte más tenebrosa de ese Londres y de esa sociedad, creando esa aura de misterio e incluso terror que envuelve dichas circunstancias.

En cuanto a la trama, Ryōsuke Takeuchi firma un trabajo bastante bien hilvanado. El manga en sí comienza en la infancia de los protagonistas, estableciendo un inicio basado en el encuentro entre Albert y los hermanos. A partir de ahí su relación se estrecha, convirtiéndose en cómplices y perpetradores de sus propios crímenes, un punto de partida que establece en un par de capítulos cómo será su futuro de ahí en adelante. A partir de ahí, tirando de imaginación y parte de base histórica ofrecida por los relatos originales de Sir Arthur Conan Doyle, Takeuchi encadena mini arcos que realmente son capítulos autoconclusivos o de pocos capítulos en los que se plantea un caso que Moriarty y compañía deben resolver o vengar, preparan todo para la ejecución de su plan y lo llevan a cabo de manera satisfactoria. De esta manera se ofrece al lector una trama visualmente atractiva que, a su vez, cuenta con una narración ágil que no agota al lector, de manera que este puede leer varios capítulos de seguido o de manera suelta cuando le apetezca sin perder detalle de la trama. Al menos es así hasta que aparece en escena Sherlock Holmes.

Con la aparición del detective, la historia se enrevesa un poco más. Aunque mantiene la estructura de casos aislados que se resuelven de manera autoconclusiva, también entra en escena la memoria del lector, ya que estos se van a ir entrelazando con la historia y actuación de Holmes, quien tratará de establecer el origen de los crímenes y la conexión con Moriarty. De esta manera se ofrece una obra más compleja que mantiene el mismo ritmo de narración y frescura de sus inicios, aderezados con la oscuridad que va ganando espacio en el ala criminal.

Moriarty, el Patriota

Finalmente, lo más destacado de esta obra es que establece un debate moral sobre el propio personaje de William James Moriarty. A pesar de que su explicación sobre sus planes de crear una sociedad más justa puede resultar convincente, el lector se plantea continuamente si es correcto impartir justicia cometiendo los mismos crímenes que desean vengar.

«Londres será el escenario de nuestra macabra representación»

Esta obra de detectives y casos (casi) imposibles de resolver cuenta también con una adaptación a serie de animación que se confirmó en el Jump Festa ‘20 celebrado en diciembre de 2019. El anime comenzó el 11 de octubre de 2020 bajo la dirección de Kazuya Nomura y la producción del estudio de animación Production I.G. El guión lleva las firmas de Gō Zappa y Taku Kishimoto. En total, la serie estará compuesta por veinticuatro episodios. Los once primeros se emitieron entre octubre y diciembre del pasado año, mientras que los trece restantes verán la luz a partir del próximo mes de abril. Cabe destacar que el anime subraya la procedencia literaria de este personaje gracias a ese niño neoyorquino que, a principios de 1900, tiene en sus manos una de las novelas del mítico detective Sherlock Holmes, hecho que se obvia en el manga.

Todos aquellos que hayan tenido la oportunidad de leer el manga original habrán comprobado que el inicio de la adaptación animada difiere del inicio de su versión en cómic japonés. Mientras que la obra original prácticamente comienza con la llegada de los hermanos a la familia Moriarty tras abandonar el orfanato, el anime nos presenta un primer capítulo en el que se mete al espectador de lleno en la trama, con los principales personajes de adultos y enfrascados en un primer crimen. Tras esta presentación de intenciones, la historia da un paso atrás para volver a los orígenes de los personajes, cogiendo el ritmo narrativo del manga. En este punto es destacable la manera en que el anime incide en la situación emocional de Albert, mostrando de manera palpable su descontento con la sociedad y con su familia y su determinación para cambiar el mundo con sus propias manos.

Moriarty, el Patriota

Tras ver el tercer capítulo queda confirmado algo que el espectador que haya leído el manga va a confirmar conforme avance la serie y es que el anime altera el orden de la narración tal y como se ofrece en el manga. De esta manera la adaptación animada se toma la licencia de omitir ciertos sucesos, enfatizar otros y añadir contenido original para profundizar en algunos aspectos que ayudan a dar mayor sentido a ciertas escenas o acciones de personajes. Aun así, estas modificaciones en la narrativa no alteran el fin último y la conclusión de cada capítulo (o caso), ya que llegan al mismo fin. El único ‘pero’ a este hecho es que ese recorte y creatividad argumental en los capítulos del anime hace que algunos de los casos pierdan la fuerza y la tensión que poseen en el manga, donde se muestran mucho mejor construidos, con mayor coherencia argumental, haciendo que el propio lector pueda simpatizar con las acciones y decisiones de Moriarty, quien asienta las bases de todo con mayor detalle y de una manera mucho más justificada. Esta ausencia de justificación en algunos momentos hace que el anime quede algo cojo en ciertos aspectos, ya que la inclinación hacia el mal de los hermanos Moriarty parece arbitraria y poco lógica (o con unos motivos muy básico).

Algo que llama la atención y que supone un gran recurso narrativo en el anime es la utilización del color y de las sombras en mayor medida de lo que se hace en el manga. Cuando se muestran escenas de crímenes (asesinatos en su mayoría), la ambientación se vuelve mucho más oscura, con sombras que difuminan los espacios y que impiden identificar claramente al culpable, añadiendo tonos rojos en alusión a la sangre. No obstante, cuando se hace referencia al mundo ideal que los hermanos quieren alcanzar o algún personaje secundario muestra sus buenas intenciones y sentimientos, la escena se vuelve mucho más luminosa, incluso brillante, en alegoría a ese mundo perfecto que los hermanos quieren alcanzar.

Mención aparte merece la música. Aunque la banda sonora en general no tenga mayor relevancia que la de acompañar ciertas escenas de una manera bastante discreta, el opening y el ending sí que suponen elementos característicos que imprimen fuerza a la adaptación animada. El tema de apertura hace una presentación rápida y concisa de los principales personajes: la familia Moriarty, sus secuaces y su principal enemigo, Sherlock Holmes. Con una melodía pasable, aunque sin llegar a destacar, la fuerza de esta introducción reside en sus imágenes, las cuales muestran de manera muy directa cómo William, Lewis y Albert van haciendo que Sherlock caiga en su red de artimañas y crímenes sin llegar a descubrirles como artífices de todo. Por otro lado se encuentra el ending. En éste se muestra el sueño infantil de los tres hermanos de crear un mundo de luz, de color, un mundo donde prevalezca el bien. Sin embargo, este acaba con ellos de mayores en la sociedad gris, oscura y llena de maldad que desean cambiar. Una metáfora muy hermosa con la que se cierra cada capítulo del anime.

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Conclusión

En definitiva, Moriarty el Patriota es un manga de detectives, venganza y justicia que bebe del aire clásico de la obra creada por Sir Arthur Conan Doyle, pero que se ve transformada por las nuevas tendencias de consumo literario para hacerlo más atractivo para el público actual. Una obra bien estructurada y con un dibujo visualmente muy agradable que da pie a un amplio número de casos y aventuras que mantendrán en tensión a Sherlock Holmes y al lector mientras los hermanos Moriarty tratan de revolucionar un Londres que debe renacer de sus cenizas con una mentalidad más abierta, permisiva y moderna.

En cuanto al anime, este posee una buena base, un buen diseño de personajes y hace un muy buen tratamiento de los recursos audiovisuales para implementar la tensión, la oscuridad y la opresión en las escenas de crímenes, pero flaquea argumentalmente al eliminar partes del manga que, a mi juicio, son fundamentales para dar mayor peso y justificación a las decisiones y acciones del profesor Moriarty en algunos casos. Veremos si la emoción y la calidad va en aumento con la segunda mitad de sus episodios.

Moriarty, el Patriota