Nowevolution nos presenta El polluelo dormido en la orilla del mar, un tomo único de Yuu Minaduki que habla sobre el valor del amor para seguir adelante con la vida. ¡Cuidado con los spoilers!

¡Muy buenas talonianos! Cuánto tiempo sin vernos por aquí. Tras unos meses de descanso vuelvo a la carga con mucho amor y muchos BL para reseñar. Antes de nada, tengo que decir que 2020, a pesar de todos los males, fue un año que terminó bastante bien para los fans del yaoi, ya que fueron muchas editoriales las que cerraron el año anunciando un aluvión de licencias de género Boys Love (y yo me emocioné mucho, claro está). Este 2021 ha empezado fuerte y, a día de hoy, ya tenemos con nosotros varias de esas obras. La primera en llegar ha sido Como el perro y el gato, un tomo único publicado por Ediciones Fujur que me ha gustado mucho. Y, como no podía ser de otra manera, esta reseña se la dedico a la segunda licencia yaoi que ha aterrizado en nuestras tierras en este 2021. Se trata de un tomito único muy tierno, de esos que te llegan al corazoncito, que narra una historia de amor muy bonita entre dos personas aparentemente opuestas, pero con mucho en común y que se pueden ofrecer mutuamente aquello que andan buscando para sentirse completos. Un volumen precioso editado por Nowevolution que hace pleno con una historia, un dibujo y una traducción maravillosas. Un manga que deja muy buen sabor de boca y ofrece muchos mensajes positivos, como la importancia del amor o la necesidad de dejarnos ayudar por los demás cuando lo necesitemos, entre otras cosas. No me enrollo más y paso directamente a hablaros de El polluelo dormido en la orilla del mar.

Sinopsis

Tras perder a sus padres y hermana, Yuuichi Tachibana decide hacerse cargo de su sobrino Ayumu, un niño alegre que tras perder a su madre se convierte en un pequeño introvertido y callado que no expresa abiertamente sus sentimientos. Con la idea de poder conciliar mejor su vida laboral y familiar, Yuuichi y Ayumu se trasladan a una localidad costera. Allí conocen a Ryô Kurebayashi, un cocinero que regenta una tienda de comida casera para llevar. Ryô es apuesto, amable y querido por todos los vecinos. Un hombre que se convierte rápidamente en alguien de confianza para Yuuichi, ya que al tener la misma edad le considera alguien con quien poder hablar de aquellos temas que más le preocupan. Sin embargo, las intenciones de Ryô para querer acercarse a Yuuichi son muy distintas, ya que su propósito es mucho más sexual que emocional. Conforme pasan los días y los tres se van conociendo mejor, se irán dando cuenta de la oscuridad que albergan sus corazones, del dolor y los traumas del pasado que siguen atormentándoles, y de que la única manera de superarlos es vivir el día a día dejándose querer y apoyar por los otros. Y la única manera de conseguirlo es siendo sinceros consigo mismos y con los demás y aceptar tanto sus fortalezas como sus debilidades.

El polluelo dormido a la orilla del mar

Impresiones

Antes de nada, tengo que romper una lanza en favor de Nowevolution. Cuando publicó Mitsumei: Orden Secreta me emocioné un montón porque es un manga que me gusta mucho (lo tenía de antes en francés y me lo compré también en castellano. El vicio es el vicio). Lo mismo pasó con Blue Morning, manga que conocí por su edición en inglés y que también me estoy haciendo en castellano gracias a esta editorial. Pero luego llegaron Si me llevaras a una isla desierta y El caballero y el sádico… Y qué os voy a decir, estos dos títulos me dejaron fría. Fue una desilusión muy grande porque tenía grandes esperanzas en estos dos títulos que, finalmente, me dejaron un sabor bastante agrio. Y ahora llega El polluelo dormido en la orilla del mar, un volumen que me ha devuelto la fe en el buen gusto y criterio de esta editorial para seleccionar obras de género BL. Así que me vuelvo a declarar fan de Nowevolution y confío en que, a partir de ahora, todas las obras de Boys Love que publiquen me dejen con esta sensación tan feliz y plena en el corazoncito. Sé que podéis, así que no me defraudéis.

Entrando ya de lleno en el tomo, he de reconocer que me lo leí en plan “vamos a ver de qué va esto”, sin esperar una gran historia, pero conforme avanzaba la trama me iba gustando más y más. Lógicamente algunas cosas se ven venir, como ese algo “turbio” que esconde Ryô, pero aun así la historia me ha parecido muy bonita y tierna. Quizás no entre en mi top 10 de series BL editadas en castellano, pero sí que se posiciona en el top 15 ó 20 fácilmente gracias a lo que he comentado antes: una trama interesante, un dibujo precioso y una traducción genial. Así que estos son motivos más que suficientes para recomendaros que le echéis un vistazo a esta obra porque seguro que a muchos os gusta y con ella conocéis el arte que desprende Yuu Minaduki, que no es poco. Eso sí, como ya he dicho la historia se va volviendo más y más oscura en el sentido de que cada vez hay más energía negativa por parte de todos. Y cuando se narra el pasado de Ryô eso ya se vuelve de un turbio que echa para atrás. Es como un camino en el que los personajes empiezan el trayecto disfrutando del paisaje, de repente se van metiendo poco a poco en un bosque frondoso que les lleva hasta un túnel muy oscuro para, finalmente, atravesar el túnel y salir a la luz del día nuevamente. Pero vayamos poco a poco.

El polluelo dormido a la orilla del mar

La trama es una vez más bastante normalita: un hombre joven y el niño del que está al cargo se trasladan de la gran ciudad a una localidad más pequeña, costera, para llevar una vida más tranquila y asequible a su nueva situación familiar. Claro que ambos arrastran un pasado familiar duro que les ha marcado, especialmente a Ayumu, siendo el motivo principal que lleva al adulto a querer iniciar una nueva vida desde cero y apartado de todo cuanto conocían y les pueda traer recuerdos dolorosos. Aunque no por ello renuncian a sus memorias con los seres queridos perdidos. Al mismo tiempo Yuuichi se plantea la posibilidad de buscar a una mujer que pueda acompañarle en la difícil tarea de criar a Ayumu. Y ahí es donde entra en escena Ryô, el cocinero, un chaval dicharachero, jovial, educado, amable y con un sentido del humor muy suyo que se hace un hueco en el corazón de sus dos nuevos vecinos a una velocidad pasmosa. Este es el punto de partida de esta historia que se va enrevesando según avanza y que mantiene toda la atención del lector entre el drama y la tensión sexual no resuelta entre los dos adultos.

En cuanto a los personajes, todos ellos tienen personalidades distintas, pero con un fondo común. Primero está Yuuichi, un hombre que sacrifica su vida y su futuro para atender a su sobrino y ser un buen tutor del mismo. Sin experiencia y sin una pareja que le apoye y ayude en la crianza, Yuuichi debe hacer todo lo posible para mantener el equilibrio entre lo personal y lo laboral y seguir vivo en el intento. Lo que más destaca de él es que tras su personalidad amable, educada, correcta y que quiere cumplir con todos se esconde un “yo” interior más egoísta que desearía poder tener una vida conforme a sus deseos y no a las necesidades de los demás, y eso es algo que le hace muy humano y cercano al lector, ya que considero que en su situación cualquiera podríamos sentirnos así. No obstante, esos pensamientos se le pasan cuando medita sobre el bienestar de su sobrino, al que quiere con locura. Y una vez más vuelve a parecerme un personaje muy humanizado, porque creo que también me pasaría lo mismo. Es un personaje que a primera vista es bastante plano, con una mentalidad muy tradicional que enfatiza el esfuerzo y el sacrificio personal para alcanzar sus objetivos. Pero este personaje muestra una evolución palpable a lo largo de la historia, tanto en su manera de entender su vida como en la manera de expresar sus sentimientos y emociones para reequilibrar su estabilidad mental y emocional de manera que tanto Ayumu como Ryô tengan cabida en su plan de futuro.

Por otro lado, pero en relación con lo mencionado, me pareció muy bonito cuando Yuuichi empieza a plantearse seriamente que una opción de futuro válida sea la de compartir su vida y la crianza de Ayumu con Ryô. Lógicamente, tal y como establece la sociedad, él había estado buscando una mujer para ello bajo la idea de que una presencia femenina podría hacer las veces de madre mejor que él mismo. Pero lo el mensaje final que da realmente su decisión es la importancia es estar con alguien que te quiera, que te comprenda, que te apoye y, sobre todo, que te ayude a dar significado a las palabras “hogar”, “amor familiar incondicional” y “bienestar con uno mismo y con los demás”. Puede parecer que es una decisión egoísta por parte de Yuuicihi el querer meter a Ryô en sus vidas, pero lo cierto es que este ya se había hecho un hueco en ellas con anterioridad. Además, el cocinero también es alguien que ha establecido un lazo con Ayumu (puede que incluso más fuerte que el que posee con Yuuichi, aunque de otra índole al verse reflejado en él). Así que, si el corazón te dice que la persona que le hace tilín es alguien del mismo sexo, pues hay que hacerle caso. Y aunque a Yuuichi le sobresalta esta idea, poco a poco se va familiarizando con ella y se la toma con una seriedad y responsabilidad que me parecen para aplaudirle. Comento muy brevemente que me gustó mucho otro punto que se pone de relieve en la persona de Yuuichi y es la estigmatización que hace la sociedad de las familias monoparentales. Se habla mucho de la importancia de tener bebés, criarlos y demás, pero luego la sociedad se comporta de manera egoísta, dañina y con poca empatía hacia aquellas personas que deciden sacar adelante y en solitario a un niño. Yuuichi muestra claramente dicha carga social (como si no tuviese bastante con lo que se cuece en su casa como para soportar las quejas de los compañeros de trabajo) y aunque es cierto que la situación de estas personas en ocasiones provoca la sobrecarga laboral de los compañeros (lo he vivido en carne propia), hay que mostrarse más comprensivos con estas personas y ayudarlas en lo que se pueda porque lo necesitan.

Después está Ayumu, un niño que ha visto cómo su vida daba un giro de ciento ochenta grados tras perder a casi toda su familia. El niño se muestra reservado y tímido, pero en realidad es un chico muy sentido y cariñoso que quiere devolverle a su tío algo de lo mucho que hace por él. Porque a pesar de su corta edad sabe que el mayor se está sacrificando por él y eso le da pena, ya que no quiere sentirse una molestia para nadie. Y, aun así, desea seguir teniéndole cerca porque es lo único que le queda. De hecho, su tío le necesita tanto como él a su tío, así que son las dos caras de una misma moneda. En definitiva, que es un personaje que también evoluciona a su manera, aunque hay alguna escena con él que hubiese eliminado para meter más interacción entre Yuuichi y Ryô.

Finalmente está Ryô, un hombre que ha decidido iniciar una nueva vida que le aleje de un pasado que, muy a su pesar, no le abandona. Lo más destacado de este personaje es cuando muestra su doble personalidad de manera más abierta. No en vano asevera que tiene dos maneras de ser, una de cara al público (más amable, educada y sonriente) y otra privada (más egoísta, malcriada e infantil), factor que me resulta tremendamente familiar y conocido, lo que le da un plus de humanidad. Realmente es el personaje más transparente en cuanto a que muestra sus dos caras la primera vez que el lector le conoce, por lo que me parece el más franco de todos en ese aspecto. Lejos de ser alguien considerado como una persona veleta, Ryô es un personaje que desde el principio establece sus prioridades y sus intenciones de manera clara. Es precisamente esa doble cara lo que le lleva a saber llegar a Yuuichi con sus palabras e incluso a acercarse a Ayumu y establecer un fuerte lazo con ambos. De hecho, desde mi punto de vista es el personaje más necesitado de amor y afecto de toda la obra y, al mismo tiempo, el que presenta una evolución más destacada y palpable, ya que la presencia y el cariño de los dos nuevos vecinos le aportan la estabilidad, serenidad y afecto que tanto su alma como su corazón necesitaban con desesperación. Aun así, el pensar mal de todos es su principal debilidad (como cuando cree que Yuuichi se ha acostado con él por complacerle, sin dar cabida a los propios sentimientos de Yuuichi).

Cabe destacar el aspecto psicológico de los personajes, marcado en todos los casos por su situación familiar pasada o presente. El trauma más destacado es, sin lugar a dudas, el de Ryô, ya que es quien ha pasado una infancia y juventud más duras. Quizás sean esas dificultades (en forma de trauma) añadidas a la historia las que hacen que la trama sea más completa y atraiga más al lector (porque esos toques de drama y desesperación le suelen ir muy bien a este tipo de historias).

El polluelo dormido a la orilla del mar

Para terminar este apartado de los personajes debo decir que siempre, sin importar de qué obra se trate, me llama mucho la atención la facilidad con la que la gente (en este caso la señora Shimamura) acepta que el tío buenorro del pueblo y el recién llegado amable sean pareja. Vamos, que más allá de estar en una ciudad o en un pueblo, aquí o en Japón, casi cualquiera utilizaría una noticia como esa para chismorrear e incluso cuestionaría tal decisión (a día de hoy esta sigue siendo una triste situación que debemos desterrar para asentar por fin la normalidad de la libre elección del corazón). Y siendo Japón un país tan tradicional y demás me llama poderosamente la atención que siempre haya gente tan comprensiva en los mangas (que haberla la hay, seguro, pero me da a mí que allí no es lo normal ni lo que más abunda).

En cuanto al dibujo, he de decir que este me ha gustado mucho. Yuu Minaduki posee un talento con la pluma muy reseñable, especialmente en le diseño de los personajes. Todos los protagonistas (y los personajes secundarios) poseen unas facciones y una fuerza expresiva destacable que son la principal característica de esta obra. Y aunque también hay algunos paisajes preciosos, otras ambientaciones son bastante básicas, demostrando la elección de Minaduki de priorizar a los personajes sobre el entorno. En líneas generales es un dibujo muy limpio, de trazo fino y que mantiene las proporciones, así que no se le puede poner ningún “pero”.

Y ahora vamos al apartado que más me gusta, el de las escenas hot. Pues bien, aunque hay temita entre Yuuichi y Ryô, tristemente debo decir que estas tienen censura. ¿¡Pero por qué, mundo cruel!? ¿Tan difícil es mostrar estas escenas con pelos y señales (literalmente)? Pues eso, que aunque los dos llegan a conocerse físicamente, la censura le quita parte del encanto a este encuentro. A pesar de ello me gustó la intensidad de dicha escena, en la que Ryô muestra más de su interior de lo que querría en un primer momento, prácticamente desnudando su alma ante Yuuichi. Y eso me pareció muy tierno y emotivo (aunque luego va de tipo duro al que todo le resbala, pero al lector no le engaña). Luego vuelven a revolcarse y tal, pero como la primera vez no hay dos.

Le dedico un parrafito muy corto a la edición en castellano. He de reconocer que Nowevolution ha sacado a la venta una edición de diez, con muy buen acabado y una traducción genial. El caso es que muchos ya conocemos a la traductora, Ana María Caro, de su trabajo con Tomodomo Ediciones y sabemos lo bien que se amolda al tipo de historia que se narra. En este caso, debido al carácter actual de la obra y a la juventud de sus personajes, la historia se narra con un lenguaje súper coloquial y cercano, lo que hace que te metas más en la historia y la sientas más cercana. Así que un aplauso para todos los que han trabajado en la edición en castellano de este volumen porque se han lucido.

Resumiendo, El polluelo dormido en la orilla del mar es una historia muy tierna, dulce, con partes algo oscuras, pero que deja muy buen sabor de boca una vez que concluyes la lectura. El dibujo es muy bonito y transmite mucha fuerza. Además, la obra está cargadita de mensajes positivos que llegan al lector, como cuando dicen «que alguien te ayude no es ningún crimen», “que alguien sea amable conmigo, justo ahora, me llega al alma”, o cuando dan a entender que las personas que han sufrido más varapalos en la vida son las más valiosas y preciosas (en lugar de entenderse como despojos sociales) . Porque todos necesitamos ese apoyo emocional, esa comprensión social y ese empuje para seguir mirando hacia adelante incluso en los momentos más difíciles. Y estos mensajes los transmite la obra de principio a fin y me parecen muy bonitos.


Lo mejor

  • El dibujo.
  • Siendo un tomo único de siete capítulos y un especial, la trama se desarrolla bastante bien, sin dejar cabos sueltos.
  • El desarrollo de los personajes, su evolución y su manera de abrirse a los otros y mostrar sus sentimientos.
  • La importancia de sabernos queridos para sentirnos completos como personas.

Lo peor

  • Ese pasado tan turbio de Ryô. No sé si lo consideran un argumento cliché o con tirón en Japón, pero eso de acostarte con un familiar por vicio… No lo veo.
  • Aunque Ayumu me cae bien, a veces sus escenas se hacen un poco pesadas.
El polluelo dormido a la orilla del mar

Ficha Técnica:

Título:   El polluelo dormido en la orilla del mar
Título original:  Hinadori wa Shiokaze ni Madoromu
Autor/a: Yuu Minaduki
Tipo: Yaoi
Género: Drama, romance
Revista: Chara
Editorial japonesa: Tokuma Shoten
Editorial Española: Nowevolution
Año: 2018/2021
Número de tomos: 1