Odaiba Ediciones llega a nuestras estanterías con su primera publicación. Se trata de Japanamérica, cómo la cultura pop japonesa conquistó occidente.

Hace unos meses fuimos testigos del nacimiento de una nueva editorial en nuestro país, Odaiba Ediciones. Una editorial que nos ha rebelado sus primeras licencias y que ya cuenta con su primera publicación a la venta. Se trata de Japanamérica, cómo la cultura pop japonesa conquistó occidente. Este libro de Roland Kelts indaga a través de los testimonios de diferentes profesionales del medio en cómo la cultura nipona ha llegado hasta el otro lado del Pacífico.

«La gente en Japón no se avergüenza de su imaginación»

Japanamérica, cómo la cultura pop japonesa conquistó occidente es un volumen único de doscientas sesenta y una páginas en blanco y negro que originalmente se lanzó al mercado en noviembre de 2006 bajo la firma de Roland Kelts. En él se trata con minuciosidad el fenómeno de la cultura pop japonesa, en concreto todo lo relacionado con el manga, el anime y franquicias tan conocidas como Hello Kitty y Pokémon. A lo largo de la lectura podemos descubrir las reflexiones de varios expertos en la materia, críticos, lectores y jóvenes aspirantes a animadores tanto de Japón como de Estados Unidos. Asimismo, se intenta buscar una respuesta a la eterna pregunta de qué le deparará el futuro a la animación japonesa.

Sobre el autor

Roland Kelts es un escritor, editor, periodista y académico que vive en Tokio cuyo padre es estadounidense y su madre japonesa. A lo largo de su niñez vivió tanto en Norteamérica como en Japón, por lo que conoce de primera mano ambas culturas. Esto le llevó a escribir Japanamérica, cómo la cultura pop japonesa conquistó occidente, su primera obra, la cual se ha erigido como la guía definitiva de la cultura pop japonesa y de lectura obligada para los que quieran aprender más sobre este mundo.

Gracias a su trabajo, Kelts logró una beca Jacob K. Javits en la excelentísima Universidad de Harvard, lugar en el que estuvo de residente hasta el año 2007. También se le ha podido leer como columnista en medios de comunicación tan importantes como The New Yorker, The Guardian, The New York Times, The Wall Street Journal, CNN, BBC, NPR y NHK, entre otros. Además, ha logrado entrevistar a artistas de la industria tan destacados como Hayao Miyazaki, Makoto Shinkai, Mamoru Oshii y Haruki Murakami, entre muchos otros.

Edición de Japanamérica por Odaiba Ediciones

La edición en castellano de Japanamérica, cómo la cultura pop japonesa conquistó occidente está presentada en formato rústica con tapa blanda, teniendo unas medidas de 15 x 22cm. Este volumen se puso a la venta en nuestro país el pasado 22 de diciembre a un precio de 19,95€ y se puede encontrar en librerías, centros comerciales y en la tienda oficial de Japan Weekend.

Tal y como se puede observar, la portada de la versión en castellano difiere bastante de la original. Y es que en nuestro país dicha portada, en la que aparecen personajes muy famosos del manga y el anime, ha sido realizada por Fandogamia Editorial. La contraportada, que sigue la estela de la ilustración principal, nos ofrece una sinopsis oficial de la obra, una ficha del autor y una selección de opiniones sobre el libro vertida en varios medios de comunicación.

Gale B. Pérez es quien firma la traducción a nuestro idioma. Una traducción correcta, fiel y que nos acerca las reflexiones tanto del autor como de las personas a las que se entrevistan. No obstante, en el siguiente apartado os damos algunos detalles sobre este aspecto.

Opinión Personal

La primera impresión que nos deja Japanamérica, cómo la cultura pop japonesa conquistó occidente es que se trata de un libro muy denso, con mucho contenido e infinidad de datos, por lo que recomendamos iniciar su lectura con ganas y con una mente abierta que nos permita absorber toda la información que se nos ofrece. Es por ello que la narración no es todo lo fluida que debería ser, haciéndose bastante pesada la lectura de ciertos pasajes. En definitiva, estamos ante un libro que no es para todos los públicos.

La parte positiva de este Japanamérica, cómo la cultura pop japonesa conquistó occidente es la clase de historia del manga y el anime que nos ofrece. Una historia que se centra tanto en Japón como en EE.UU., dando a conocer todos los entresijos que hay tras la llegada a occidente de una serie nipona a la que hay que hacer mil y un retoques para que case con el target al que va dirigida. Mención aparte merece el apartado relacionado con los derechos de autor de las obras japonesas y cómo deben aprender los nipones a gestionar bien sus productos estrella.

Siguiendo con las cosas que nos han llamado la atención tenemos que destacar las declaraciones de los diferentes entrevistados que aparecen en el libro. Personas con un pensamiento bastante pesimista del mundo del anime, pues recalcan en varias ocasiones que ya no hay obras importantes y que la inventiva está en decadencia, además de que todo aquello que se realizó entre los años setenta y ochenta fue mejor que las obras que están saliendo en el siglo XXI. Los años han demostrado que estas afirmaciones no son ciertas y que el anime tiene mejor salud que nunca, ofreciendo obras para todos los públicos y con un nivel de narración y animación digno de alabar.

En cuanto a los aspectos negativos del libro, podemos afirmar que estos se diversifican en dos ejes fundamentales. En primer lugar tenemos el elemento más obvio, ya que se encuentra señalado en el propio título de la obra. Japanamérica, cómo la cultura pop japonesa conquistó occidente gira enteramente en torno a la relación entre Estados Unidos y Japón. A lo largo de la historia esta ha sido una relación internacional llena de tiras y aflojas con momentos de máxima tensión, algo que queda reflejado en este volumen. Prueba de ellos son los interesantes apartados dedicados a la Guerra del Pacífico y la escalada nuclear de ambas potencias, episodios trascendentales de la historia no sólo de estos dos países, sino de toda la humanidad. No obstante, lo cierto es que hay partes que pueden no resultar atractivas para algunos lectores. Esto especialmente se puede percibir en los apartados dedicados a la introducción de la cultura manga en el país norteamericano. Obviamente resulta interesante a niveles de cultura general, pero puede resultar un tanto insustancial para los que no estén familiarizados con este ámbito y que prefieran informarse (o que sepan más) de la introducción y asentamiento de la cultura manga en Europa o en España.

Por otro lado, el segundo aspecto que resta interés al libro es el hecho de que data de 2006, por lo que contiene algunos datos que han quedado desactualizados con el tiempo. Ejemplo de ello son los datos y menciones referidas al cineasta Hayao Miyazaki y Studio Ghibli, fuentes de inspiración de muchos artistas posteriores. Es indudable la calidad del trabajo de Miyazaki y su increíble aportación y herencia en el séptimo arte nipón, especialmente en lo referente al mundo de la animación. Sin embargo, el tiempo ha constatado que sí existe un relevo de calidad para este cineasta. Aunque quizás no alcancen el nivel de representación del folclore o la concienciación medioambiental (representada en la concepción sintoísta de la armonía con el medio natural) de Miyazaki, Mamoru Hosoda y Makoto Shinkai se han revelado como dos directores de altura con una visión particular del mundo, de la animación y del cine, con una calidad artística y una sensibilidad capaces de conmover a los espectadores y hacerles pensar sobre ciertas temáticas que pueden pasar desapercibidas a primera vista.

Otro punto negativo hace referencia a algunas traducciones o títulos erróneos que se suceden a lo largo del volumen. Estos se corresponden más con faltas ortográficas que se han pasado por alto en la corrección de los textos que otra cosa. Ejemplo de ello son las veces en las que encontramos una referencia a la cinta de Moebius traducida como Mobius, sin la diéresis correspondiente en la letra O. Dependiendo del párrafo tenemos Moebius o Mobius, lo que nos distrae de la lectura en más de una ocasión.

En definitiva, Japanamérica, cómo la cultura pop japonesa conquistó occidente es un libro que ofrece una buena introducción a cómo el manga y el anime (en especial este último) ha saltado de su país natal hasta Estados Unidos y cómo este último ha logrado adaptarse a todo lo relacionado con ello. Si os interesa la historia del anime y queréis descubrir nuevos y curiosos datos, este es vuestro libro.