Milky Way Ediciones nos acerca Boy meets Maria, el trabajo con el que debutó Peyo, una obra que pone de manifiesto la identidad de género.

Este 2020 está siendo una auténtica calamidad. A todas las tristes noticias que nos llegan diariamente a consecuencia de la pandemia del coronavirus hay que sumarle otras que nos asaltan de improviso y que no hacen sino ensombrecer aún más el panorama. En agosto de este año nos llegaba la noticia del fallecimiento de Peyo, pseudónimo bajo el que se encontraba el joven mangaka Eguchi Kousei. Poco después Milky Way Ediciones anunciaba que se había hecho con los derechos de publicación, precisamente, del manga con el que el autor nipón debutó en el mundo del cómic japonés. Una obra de género BL que va más allá de ello, ya que pone de manifiesto el problema de la aceptación y el encaje social para aquellos que sufren por su identidad de género y que no se ajustan a un rol concreto y preestablecido en la sociedad actual. Una obra que ensalza los valores y el respeto por la diversidad al tiempo que aborda un incipiente romance entre dos chicos muy distintos y, a la vez, muy semejantes. Un tomo único al que le eché el ojo en cuanto se anunció su licencia y cuya lectura he disfrutado de principio a fin mientras despertaba todo tipo de sentimientos en mí (motivo por el cual me hace mucha más ilusión hablaros de él). Hoy nos adentramos en la fantástica historia de Boy meets Maria.

Sinopsis

Desde bien pequeño Taiga Hirosawa ha sido fan de los héroes. Por ello, a muy temprana edad toma la decisión de convertirse en uno para ayudar a los demás y poder superar la espinita que tiene clavada desde niño por motivos familiares. Es al entrar en bachillerato cuando conoce a la chica a la que quiere salvar: la estrella del club de teatro a quien todo el mundo conoce como María. Una joven hermosa y de aspecto delicado que consigue enamorar a Taiga desde el primer momento en que la ve. Sin embargo, los deseos del chico por convertirse en el héroe de la joven se esfuman de golpe cuando descubre que María es en realidad Yû Arima, un chico arisco y solitario que esconde un pasado doloroso. Animado por su deseo de acercarse más a Yû y llegar a conocerle, Taiga decide hacer frente a los cuchicheos y habladurías de los demás para afrontar sus sentimientos por “María” con la esperanza de poder estrechar su relación y conseguir mutuamente superar sus traumas y poder liberarse del peso de su angustioso pasado.

boy meets maria

Impresiones

Este tomo es una de esas joyas que tarda en llegar a tus manos pero que una vez la conoces se convierte en una de tus favoritas e indispensables para cualquier lector/a de manga, no sólo para los fans del BL. Un tomo que, por ser volumen único, ha llamado la atención de muchos lectores (incluida yo) y eso ha hecho que esta obra se difunda más, lo cual es una alegría para todos (porque no se trata de una historia del montón, sino de una obra que de verdad merece la pena conocerse).

A pesar de que según lees el tomo puede parecer una historia divertida (gracias en gran parte a los amigos de Taiga, Tetsu y Fukumaru, que son geniales y propician diversos momentos cómicos), una especie de comedia de enredos escolar, lo cierto es que Boy meets Maria es en realidad una obra muy cruda y dura. Este tomo único narra de una manera única, con mucha soltura y sin miramientos ni florituras el dolor de dos jóvenes que sufren en silencio, por separado y a su manera, dos traumas infantiles que les acompañan hasta el momento presente. Una historia de superación en la que nadie es héroe y todos los son en la medida en que se ayudan mutuamente a afrontar su presente, a aceptar su identidad y sus sentimientos. Es una auténtica maravilla de historia, muy hermosa y con un mensaje positivo que deja muy buen sabor de boca al lector según avanza en la trama.

Como ya he mencionado la trama podría confundirse con una historia colegial del montón en la que “chico se enamora de chica pero descubre que esta es en realidad otro chico”. Esa habría sido una base demasiado cliché y poco llamativa, pero todo el aspecto psicológico que aflige a los dos protagonistas le da ese toque personal, único y hasta cierto punto oscuro (aunque el dibujo no lo refleje, porque es muy claro y luminoso) que atrapa al lector desde el minuto cero. Además, la capacidad narrativa de Peyo, llena de carisma y comprensión, sin dejar ningún cabo suelto, transmite una sensibilidad palpable para el lector, al que le hace partícipe de una historia magnífica.

boy meets maria

Ahora bien, Peyo demostró con esta primera obra (y qué manera de estrenarse en el manga) una sensibilidad y un tacto increíbles para revestir esta cruda historia con ciertos toques de humor que aligeran las partes más dramáticas de la misma y que ayudan al lector a disfrutar de una obra que, en lugar de hundirte por los problemas existenciales de los protagonistas, consigue el efecto contrario: animarte y sacarte una sonrisa. Así pues, se trata de un drama de superación que desprende positivismo y buen rollo (salvando los momentos más críticos) de principio a fin.

En cuanto a los personajes, es destacable que el autor haya creado semejantes protagonistas para narrar esta historia (y vuelvo a repetirme, pero es completamente cierto. Ya me he leído el tomo dos veces y sigo maravillada por esto). Es impresionante que en un sólo volumen los dos protagonistas tengan tal personalidad y tal evolución, algo que se explica gracias a una buena estructura argumental y a una buena narración. Por un lado Taiga tiene la espina clavada desde niño de que su familia fuese en realidad un hogar desestructurado, de que su padre no fuese en realidad el héroe que pensaba y que no estuviese presente en los últimos momentos de la vida de su madre. Este motivo es el que le impulsa a querer ser el héroe de alguien, en este caso de “María”, a quien no quiere abandonar y de la que no desea separarse por nada del mundo. Aun así, ese motivo se va modificando y pasa de ser un deseo egoísta de cumplir su sueño de sentirse necesitado por alguien a una necesidad real y más altruista de saberse útil para alguien sin recibir nada a cambio. Es así como consigue dejar a un lado sus deseos personales para centrarse en ayudar a Arima, quien se encuentra en una situación personal mucho más delicada, simplemente porque sabe que lo necesita, demostrándole su amor, aprecio y respeto sin esperar realmente nada a cambio.

Por otro lado está , un adolescente que, por una imposición infantil que respondía a los deseos egoístas de su madre, es víctima de abusos. El tiempo que de pequeño pasó bajo la sombra de María le ha provocado una crisis de identidad de género que en su adolescencia le impide enfrentarse al mundo. Aunque acepta y se siente bien con su parte masculina, el chico se siente incapaz de encarar ciertos aspectos de la vida si no es amparado por su alter ego María, quien le facilita la interacción con la sociedad en determinados aspectos de la vida (como en la danza). Un trauma que le persigue y condiciona su forma de ser pero que poco a poco va quedando rezagado. Es así como Yû consigue salir de su mutismo, aislamiento y soledad para comenzar a abrirse al mundo a través de Taiga (y en cierta medida de Tetsu, Fukumaru y el resto de compañeras de baile), haciendo visible una evolución muy positiva de su personaje.

También encontramos personajes secundarios de gran relevancia. Especial atención y peso en la trama merecen Tetsu y Fukumaru, los dos amigos de Taiga. Ellos se convierten no sólo en un pilar imprescindible para los protagonistas (sobre todo para Taiga), sino en dos elementos que ayudan a aligerar la carga dramática de la historia y aportan ese toque de humor distendido que acaba por enganchar aún más al lector. Además de todo eso, ambos hacen hincapié en esa idea de que las apariencias engañan, ya que a pesar de su actitud aparentemente fría o indiferente, son en realidad dos chavales cariñosos y que están ahí apoyando a los protagonistas sea cual sea el momento. También me llamó la atención el papel del profesor Eda. Él hace las veces de una especie de ángel guardián de Yû que pone su mano para ayudarle a que poco a poco vaya saliendo de su caparazón.

Siguiendo con mi esquema de análisis, ahora le toca el turno al dibujo. Si ya he dicho que la trama, la narración y los personajes son asombrosos, el dibujo no se queda atrás. Realmente hay gente que desmerece una buena obra, con un buen argumento, simplemente por el estilo de dibujo del autor o autora. Pero Peyo vuelve a destacar en este aspecto con un dibujo claro, de líneas marcadas, trazo grueso y que insufla muchísima fuerza a sus personajes, especialmente a sus facciones. De verdad que este hombre lo tenía todo para brillar con luz propia en el abarrotado mundo editorial del manga y es una lástima tremenda haber perdido su talento, pero al menos podemos disfrutar de su maravilloso legado.

Para quienes no hayan leído aún el tomo (y es una pena porque creo que os he colado bastante spoilers) ya os adelanto que no hay escenas hot. La verdad es que la desgarradora narración que el autor hace del abuso a Arima te quita las ganas de querer ver más de eso (aunque el sentimiento de amor con Taiga lo justificase). Eso sí, el beso final que los dos protagonistas se dan derrite hasta el témpano de hielo más frío. ¡Los dos son una monada! Y el capítulo final en el que ambos comentan abiertamente su deseo de dar un paso más en su relación es adorable (y Tetsu y Fukumaru están ahí para apoyarles, cómo no. Qué majos que son los dos, leñe).

Le dedico un parrafito muy corto a la edición en castellano. Sé que me repito como el ajo, pero me encantan las ediciones que saca al mercado Milky Way Ediciones (y siempre doy gracias por ello cuando veo que sacan una serie que deseaba tener en mi colección). La calidad de sus publicaciones es inmejorable, tanto por la presentación como por la traducción y el contenido.

Resumiendo, que si aún no habéis leído Boy meets Maria ya estáis tardando, porque os estáis perdiendo una obra genial, intensa, de esas que calan y llegan hondo. Los sentimientos que Peyo hace aflorar en el lector con este tomo son indescriptibles y a pesar de las partes más oscuras lo cierto es que el resultado final es un muy buen sabor de boca. No me avergüenza ni me importa decir que este título se ha ganado el privilegio de ser considerado uno de los mejores mangas del 2020 tanto por su trama, su narración, su dibujo y la edición que Milky Way Ediciones ha sacado al mercado. Un diez en todo muy merecido.


Lo mejor

  • La sensibilidad de Peyo, su capacidad narrativa y su estilo de dibujos. Una auténtica gozada en todos los aspectos.
  • Que para ser un tomo la trama se presenta, desarrolla y cierra con mucha maestría, sin dejar cabos sueltos y mostrando una evolución notable de los personajes.
  • El afán de Taiga por acercarse a Yû y su deseo de que los demás le traten como a uno más, como a una persona normal sin atender de manera especial o discriminatoria a su identidad de género. Simplemente quiere que Yû se sienta uno más del grupo y que le acepten tal cual sin segundas visiones.
  • Tetsu y Fukumaru. Los dos son geniales y hay que decirlo.
  • Yû con chupa de cuero y gafas de sol en plan malote en el capítulo final. Cómo me gustó ese estilismo.

Lo peor

  • Esa manía de que siempre haya un nexo o unión pasada entre los personajes.
Boy meets Maria

Ficha Técnica:

Título:  Boy meets Maria
Título original: Boy meets Maria
Autor/a: Peyo
Tipo: Yaoi
Género: Romance
Revista: Canna
Editorial japonesa: Printemps Shuppan
Editorial Española: Milky Way Ediciones
Año: 2017/2020
Número de tomos: 1