Su vida fue corta pero intensa: ¡larga vida a Dreamcast!

Entrada publicada originalmente el 27 de mayo de 2012.

Esta semana nos ponemos nostálgicos desde nuestra sección del  Retroanuncio y os traemos un vídeo que seguro no os dejará indiferentes. Corría el año 1999, periodo en el que la gente se preocupaba por el terrible efecto 2000 y las teorías apocalípticas de Nostradamus, y cuyo mes de septiembre (octubre en Europa), estaría marcado en occidente por el lanzamiento de la séptima y última consola de Sega, la Dreamcast.

Esta consola venía a revolucionar el mundo de los videojuegos gracias a su GPU de 128 bits (fue la única de su generación en tenerla), un mando con tarjeta de memoria con pantalla (Visual Memory Unit) y una firme apuesta por el mundo Online, mostrando juegos como Phantasy Star Online que llegaron a crear una fiel comunidad de jugadores, gracias en parte a sus gratuitas cuotas mensuales.

El lanzamiento de la consola tuvo un éxito considerable, con un buen primer año en ventas y con un buen catálogo inicial con títulos como Sonic Adventure, SoulCalibur o Resident Evil: Code Veronica, aunque todo ese buen comienzo quedó en un espejismo por factores como el rechazo a apoyar la consola por parte de Electronic Arts, la llegada al mercado de PlayStation 2 y la facilidad de lanzar copias pirata a través del GD-ROM.

Sega se la había jugado, había ofrecido un gran hardware potente e innovador y el mercado le había dado la espalda. En el 2001 la compañía nipona estaba en una situación económica desastrosa y tuvo que optar por la única y más dolorosa decisión para ellos y su legión de fans, dejar el mundo del Hardware y hacerse Third Party.

En la entrada extendida tenéis el anuncio para televisión norteamericano, disfrutadlo y si os invade la morriña y sois los afortunados poseedores de una Dreamcast funcional, echad una partida a cualquiera de sus grandes títulos pertenecientes a un catálogo insultantemente bueno.