¿Captáis la diferencia?

El que escribe estas líneas no es el mayor fan de los juegos deportivos. Pero eso no impide que me quite el sombrero ante la labor que 2K lleva a cabo año tras año con su saga deportiva por antonomasia: NBA 2K. Especialmente en lo referido al apartado técnico, ya que este se supera cada año.

Y es que ha llegado el punto en el que no sabemos si estamos viendo un partido de baloncesto real o estamos en un partido de NBA 2K17. La prueba de ello la tenemos en la recreación de la victoria de DeMar DeRozan contra los Knicks. A la izquierda tenemos la versión en videojuego. Y a la derecha la cruda realidad. ¿Notáis alguna diferencia?