Hay personajes torpes en esta vida. Quizás en el puesto número uno encontramos a Peach, una princesa con grandes dotes para conducir, para jugar al tenis o incluso al esgrima. Visto así no tendría por qué aparecer en esta clasificación, pero es secuestrada una y otra vez. Y, además, por el mismo.

Le sigue de cerca Lala, una de las protagonistas de Adventures of Lolo y de los dos juegos siguientes que completaron la saga. Ya vimos, en el capítulo de Retromanía publicado hace unos meses, que el malvado del juego era culpable de una de las escenas más tristes de la historia: la separación entre Lolo y Lala, dos criaturas cuyas manos habían permanecido unidas hasta entonces.

Así pues, Lolo se embarcaba en una misión por rescatar a su amada. Como es lógico lo conseguía, aunque la felicidad les duraría poco tiempo. En Adventures of Lolo 2, el rey de Eggerland estaba de vuelta y, para mostrar su poderío, volvería a secuestrar a la bolita rosa. La azul tendría que enfrentarse a más niveles con el objetivo de volver a verla. Y, ya de paso, liberar a su pueblo de tanta maldad.

Por ello, es merecedora de estar en el ranking. ¿No podría haber tenido más cuidado sabiendo que el malo no había sido derrotado en la primera aventura?

 

El gran enfrentamiento con el rey de Eggerland

En Adventures of Lolo, su personaje principal recurrió a la lógica y a la habilidad para superar con éxito los distintos niveles que le separaban de su amada. Una vez completado el último, Lala era liberada, sin ningún tipo de resistencia. Y una de dos. Estábamos ante un cobarde jefe final o éste quería fortalecerse y, ya de paso, pensar en un plan mejor.

Adventures of Lolo 2 NES

Ese plan llegó y no muchos años después. La saga comenzó en 1989 y Adventures of Lolo 2 llegaría en 1990, de nuevo para la consola NES. Eso sí, a tierras europeas estaría disponible un poquito más tarde. En esta ocasión, éramos partícipes de otra escena sobrecogedora, en la que las lágrimas de Lala volvían a nublar sus ojos. Una enorme mano se aproximaba a ella y retaba a Lolo a superar todos los niveles de la torre.

En total, fueron cincuenta (y alguno que otro secreto). Por suerte para el jugador, contaron con el tradicional sistema de contraseñas. En la primera aventura, el último nivel trajo consigo la liberación de Lala. En esta ocasión, tuvo lugar el más que esperado enfrentamiento contra el rey de Eggerland.

¿Y si os decimos que no era para tanto? Ni el rey era tan grande, ni tan rápido, ni tan fuerte. Éste disparaba fuego en línea recta, mientras que Lolo contaba con disparos infinitos. Tras unos cuantos aciertos, que dejaban ver la divertida cara de susto del antagonista con complejo de pitufo, éste desaparecía sin más. Esta vez, sabíamos que sí que había sido derrotado y que no podría volver a hacer de las suyas.

La prueba la tuvimos con Adventures of Lolo 3, juego que tuvo como malvado a un nuevo heredero, hijo de nuestro querido jefe final. Y, ya de paso, es importante saber que Lala no fue secuestrada. Es más, la chica acompañó a Lolo a lo largo de toda la aventura para ayudarle a salvar a su pueblo, convertido en piedra… Pero eso ya es otra historia.

 

¡A por más corazones!

Quienes jugasen a Adventures of Lolo, no tendrían ningún problema a la hora de enfrentarse a este nuevo reto. Es más, dado el enorme parecido entre los niveles de ambos juegos, no resultaría extraño que se sintiesen algo decepcionados. Aunque se habían añadido algunos cambios, la decoración seguía siendo la misma.

Adventures of Lolo 2 juego

Mismos arbolitos, mismas paredes de ladrillo barato y mismos enemigos. Su gran sencillez en cuanto a manejo y comprensión del objetivo hacía posible su disfrute sin necesidad de haber probado la primera parte. Podría considerarse como un título independiente que, tal vez, gustase más a estos jugadores novatos que al resto.

Con una decoración con tantas semejanzas, HAL Corporation podría haberse esforzado en cambiar el objetivo de cada nivel, pero no lo hizo. Lolo tendría que seguir recogiendo corazones y cofres con perlas para que se abriese la puerta que conducía a la siguiente sala. Para ello, recorrería auténticos laberintos, con un más que considerable aumento de dificultad a medida que avanzaba.

Serpientes, puercoespines, rocas, medusas, calaveras y demonios rosas y verdes poblarían cada nivel, con la misión de acabar con la vida del pequeñín. Ninguno de ellos perdía su sonrisa ni su apariencia encantadora, a pesar de sus malas intenciones.

En buena parte de los niveles, la solución para llegar a los corazones y al cofre pasaba por encerrarles, aprovechando los elementos movedizos del terreno. También podría dormirles o dispararles para convertirles en bolas, pero dado que estos disparos eran muy limitados (a diferencia de lo que ocurría con nuestro enfrentamiento con el rey), no siempre era una buena opción.

No sabemos si Lolo cogería cariño a estos esbirros, pero seguro que uno de sus mejores recuerdos de la aventura fue su viaje en barco volador. Tras llegar al último piso de la torre, este vehículo estaría esperándole. Era la única manera de llegar al castillo, pues se encontraba ubicado en una nube de lujo. Allí se enfrentaría a los últimos retos, mucho más complicados y, por último, al mismo rey. Eso sí, la obsesión del monarca con los ladrillos seguía siendo la misma.

Adventures of Lolo 2 Retromanía

Queda demostrado que Lolo es un ser inteligente. No es para menos, ya que los laberintos a los que se enfrentaba no eran una tarea sencilla. Muchos de ellos requerían de una gran rapidez mental, que permitiese pensar en un plan eficaz antes de que las criaturas acabasen con él. Los puzles eran así el principal elemento de la saga. Saga que, aunque pueda parecer monótona, era muy adictiva y sirvió para enganchar a miles de jugadores al género.

Al principio de este Retromanía hablábamos de la torpeza de Lala. Lo sentimos, bolita rosa. No vamos a rectificar. Lo que sí que hay que dejar claro es que su versión maléfica no lo era en absoluto. ¿Pero es que existe maldad en una criatura así? En efecto, y además en los dos personajes. Tras terminar la saga, ambos pasarían a formar parte de las aventuras de Kirby. Eso sí, desde el lado de los esbirros del Rey Dedede.

Rebautizados como Lololo y Lalala, tratarían de acabar con la vida de Kirby en varias aventuras. Aún viendo que el lado oscuro les fue demasiado atractivo como para resistirse, hay quienes aún creemos que existe bondad y una pizca de amor en ellos, aunque sea muy al fondo de sus diminutos cuerpos. ¡Hasta el próximo Retromanía, talonianos!