Snow bros

“Durante muchos años, el rey Scorch había planeado dominar todo el universo. Sin embargo, sabía que su ejército no podría derrotar al príncipe Nick ni al príncipe Tom de Whiteland. Pero un día, el rey Scorch encontró la manera de congelar a sus enemigos. Desde lo alto de las montañas de cristal, el rey utilizó su poder para convocar los vientos del invierno y transformar así a los dos príncipes en hombre de nieve. Ahora, sin la protección de los príncipes, Whiteland sería fácilmente conquistada. Con Nick y Tom en cuerpos tan fríos, el rey Scorch aprovechó para invadir el pequeño reino y para secuestrar a las princesas Teri y Tina. Cuando Nick y Tom se enteraron de lo sucedido, juraron rescatarlas del castillo de Scorch y devolver la paz”.

Así comienza Snow Bros, la aventura protagonizada por los dos muñecos de nieve más famosos del mundo (con permiso de Olaf). Ambos personajes son conocidos, aunque solo sea de vista, por buena parte de los jugadores y ahora que sabemos quiénes eran en realidad, nos introducimos en este arcade, también conocido como Snow Brothers.

 

Enormes diferencias entre consolas

Snow Brothers vio la luz en 1990, con sus versiones para recreativas, Game Boy, Sega Mega Drive, NES y dispositivos móviles. La aventura en todas estas plataformas tiene dos elementos en común. El primero de ellos es el objetivo. En todas, los muñecos de nieve debían completar niveles para acceder a los siguientes, vencer a los jefes finales y rescatar a sus princesas. El segundo era poseer a algunos de los enemigos más adorables.

Snow bros juego

Si los videojuegos pudiesen clasificarse en función del aspecto de los malos, encontraríamos los tiernos y los realmente malvados. Todos ellos tienen las mismas intenciones, pero siempre cuesta un poco más acabar con aquellos que nos miran con cara de corderito recién nacido. Y los enemigos de Snow Bros. son uno de estos casos.

Enemigos aparte (por el momento), volvemos a las versiones para las consolas. Estas presentaban características muy diferentes. Las de NES, Game Boy y Sega Mega Drive contaron con modo historia, pero solo las dos últimas tuvieron niveles extra y exclusivos. 10 en el caso de la portátil y 20 en la consola de Sega. Las de NES y Game Boy son más fáciles que la original para recreativas, mientras que la de Sega se caracterizó por ser la más complicada. Para ser sinceros, una servidora no las ha probado todas, pero ya sabemos que está nuestra amada Wikipedia existen fuentes más que fiables por la red.

Debido a estas diferencias, la versión de Game Boy contó con un jefe final más, correspondiente al nivel extra, mientras que la de Sega Mega Drive tuvo dos jefes adicionales. Por supuesto, los gráficos eran completamente distintos, puesto que un título en la portátil no tenía mucho para competir en estética respecto a las consolas de sobremesa. Repito, solo en estética, no vaya a ser que alguien tenga ganas de propinarme una buena paliza.

 

¡Un poder a lo Elsa!

La misión del protagonista (o de los protagonistas en partidas para dos jugadores), era avanzar por los niveles y, cada diez, hacía su aparición un jefe final. Ranas gigantes, pájaros o dragones conforman la plantilla y acabar con ellos se consigue de la misma manera que terminando con los enemigos más pequeños.

Snow bros 2 jugadores

Pero regresemos a los niveles. Estos están formados por todo tipo de criaturas, que pasan por pequeños diablillos, murciélagos, comecocos azules o monstruos verdes que disparan fuego. Hasta que todos no pierden la vida no es posible pasar a un nuevo escenario y, para hacerlo, el príncipe cuenta con el asombroso poder de lanzar nieve. Un toque implica un congelamiento por unos cuantos segundos, pero si seguimos insistiendo, un malo se convertirá rápidamente en una gigantesca bola de nieve (es lo justo tras el castigo del rey Scorch).

Y llegados a este punto hay dos opciones: convertir a todos en bolas de nieve y hacerlas rodar hasta que se rompan o utilizar una de esas nuevas bolas para hacerla rodar y aplastar a todos los enemigos que encuentre a su paso. Estos asesinatos en defensa propia tienen recompensas en forma de sabrosos helados, caramelos o de pociones, que aumentan los puntos en el marcador o que proporcionan habilidades, como el aumento de la velocidad por parte del protagonista. Acabar con un jefe final sigue la misma mecánica. Podemos dispararle a él muchas veces o convertir en bolas de nieve a los pequeños esbirros que campan por su alrededor y que choquen contra su persona.

La modalidad para dos jugadores también tenía como objetivo completar cada nivel. En ella, hacían su aparición Nick y Tom, que cooperaban por terminar con todas las criaturas. Aunque eso sí, la competición también estaba presente por ver qué jugador conseguía añadir la mayor cantidad de puntos a su marcador final. La aventura a dos también estaba ambientada con una alegre sintonía, con la capacidad de mejorar nuestro estado de ánimo en los primeros cinco minutos y de empeorarlo si no bajábamos el volumen transcurrido este tiempo.

Snow Bros. quizás es más famoso por el aspecto de sus protagonistas que por su misma jugabilidad. Aunque se trató de un juego largo, no fue especialmente difícil, puesto que todos los escenarios funcionaban más o menos igual, y además contaban con una disposición de plataformas parecida. Sus adorables diablillos también fueron otra de sus señas de identidad, ya que se repetían hasta la saciedad. Así, esta sencilla aventura no ofrecía demasiada variedad, pero sí que podía llegar a ser bastante adictiva. Y es que las princesas no merecían que abandonásemos la misión a mitad, quedándose secuestradas de por vida. Si fuisteis de esos jugadores, aún estáis a tiempo de rescatarlas. Quizás no tengan en cuenta esos más de veinte años atrapadas… ¡Hasta el próximo Retromanía, talonianos!