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No es ningún secreto el alto índice de suicidios que se cometen en Japón. De hecho, ya hemos hablado otras veces sobre este tema en el reportaje sobre el Seppuku, el ritual de suicidio japonés (Primera y segunda parte), la cultura del suicidio en Japón o Aokigahara, el bosque de los suicidas.

Existen puntos del territorio japonés donde, por diferentes causas, los índices de personas que acuden a ellos para suicidarse se disparan. Tojinbo es uno de estos funestos lugares. Es una zona costera, con altos acantilados, situada en la prefectura de Fukui, un lugar en el que se calcula que alrededor de 100 personas acuden cada año para lanzarse al vacío y acabar con su vida.

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Sin embargo desde que el señor Yukio Shige está en la zona, la gran mayoría de esas personas no llegan a lanzarse y pueden retomar su vida.

Yukio Shige es un oficial de policía jubilado. En su último año en el cuerpo de policía fue asignado a la costa de Tojinbo. Horrorizado con la cantidad de cuerpos que tuvo que sacar sin vida del agua y por el frío trato de las autoridades le daban al problema, decidió trasladarse a la zona y pasar su jubilación paseando por los acantilados en busca de las personas que acuden a acabar con su vida, para tratar de ayudarles. Yukio Shige solo les pregunta y escucha sus problemas; si están en paro les acompaña a la oficina de desempleo, si están en bancarrota baja con ellos hasta la oficina de asistencia legal y si no tienen dónde ir les acoge en su casa. Según explica el Yukio Shige en la mayoría de los casos solo quieren que alguien les escuche, poder hablar con alguien que les apoye y no les juzgue. Poder desahogarse hablando con alguien de sus problemas.

De esta forma el Yukio Shige ha salvado más de 500 vidas en los 11 años que lleva realizando esta desinteresada labor, aunque le siguen atormentando los casos de aquellos que no llegó a encontrar antes de que saltaran y de las siete personas que después de irse de la zona acudieron a otra para terminar con su vida. No obstante, Shige,  junto con sus otros 77 voluntarios, ha conseguido que el número de suicidios en Tonjinbo caiga drásticamente a 15, o menos, por año.

Muchos productores de documentales se han interesado por su labor, los primeros fueron unos islandeses en 2013. Ahora parece que Yukio Shige ha recibido una solicitud para realizar una película documental de su vida.