Es agosto, el mes en que el mundo de los vivos y el de los muertos está más conectado que nunca en el país nipón.

Y por ello en Tallon4 vamos a dedicarle todo el mes agosto al folclore sobrenatural japonés, recordando los reportajes y especiales sobre yôkais, yûreis (fantasmas) y el mundo mitológico nipón que hemos ido elaborando a través de estos 3 años de historia de la web.

Como no podía ser de otra forma comenzamos con el reportaje sobre el festival del Obon, la representación en forma de festividad más importante del verano que marca el principio y el fin de la época de los fantasmas en Japón. ¡Disfrutar!

Festival del Obon

[Publicado originalmente el 16 de agosto del 2013]

Es agosto, esto en Japón significa que estamos en un momento en que el mundo de los vivos y el de los muertos están más conectados que nunca. Época de fantasmas, de espíritus y de visitantes de la otra orilla, el momento perfecto para salir en las calurosas noches de verano a celebrar este encuentro con los antepasados en el festival más fantasmal: el Obon.

El Obon es una festividad de origen budista que inicialmente se celebraba el día 15 del séptimo mes lunar, pero actualmente en casi todas partes, salvo en Okinawa y algunas zonas de Tokio, se realiza entre el 13 y el 16 de agosto. Son 3 días en los que se llevan a cabo diferentes rituales, tanto en el hogar como junto al resto de la comunidad.

obon-006Durante el Obon se cree que las almas de los antepasados regresan a este mundo por unos días, por lo que se les tiene que guiar hasta su hogar, recibirlos como es debido y después guiarlos de nuevo hasta el mundo de los muertos, para que no se queden atrapados en el de los vivos, lugar al que ya no pertenecen.

 

Leyenda

Como ya hemos comentado esta celebración tiene un origen budista. Se dice que un joven discípulo del maestro Buda empleó sus poderes sobrenaturales para contactar con su madre fallecida. Así descubrió que ella había caído en el reino de los fantasmas y padecía de un gran sufrimiento. Entonces, preocupado, el discípulo acudió a Buda en busca de ayuda, y él le dijo que tenía que hacer una serie de ofrendas cada día quince del séptimo mes. El discípulo, que siguió las instrucciones de su maestro, fue dándose cuenta a través de estas ofrendas del desinterés que había tenido hacia su madre y los sacrificios que ella había hecho por su hijo. Solo entonces logró liberarla.

Felices por la liberación, madre e hijo bailaron con entusiasmo. Esa alegre danza se convirtió en parte imprescindible de los festivales veraniegos del Obon, llamada Bon Odori.

obon-004

 

Ritos y costumbres del Obon

Pero el Obon es mucho más que unas horas de festival a base de danzas y fuegos artificiales. Como tantas otras festividades japonesas conllevan toda una serie de preparativos ritualísticos.

obon-001Los japoneses preparan la casa para la llegada de sus ancestros limpiándola a fondo (recordemos que la limpieza y pureza, ya sea espiritual o física, es uno de las principales características del sintoísmo  y está presente en todos los actos importantes en la vida de los japoneses). En el botsudan (el altar budista de la  familia) ponen gran variedad de comida, fruta y verdura como ofrenda a los antepasados, así como unas lámparas de papel con el emblema familiar llamadas chouchin, que encienden el 13 de agosto con el inicio del festival.

Para mostrar a los antepasados el camino hasta su antiguo hogar se encienden chouchin en las puertas de las casas y un incienso llamado senko, que llena las calles del país durante estos días con un aroma muy espacial. En algunas zonas de Japón, en lugar de linternas de papel se encienden pequeñas hogueras en las entradas de las casas con el mismo fin. Esto nos lleva hasta el conocido festival del Obon en Kioto, donde se encienden 6 fuegos en forma de símbolos en las colinas de alrededor de la ciudad, en un acto conocido como Daimonji Gozan Okuribi Fire Festival, también englobado dentro de las festividades del Obon.

obon-003

Durante el Obon la comunidad se reúne en los templos ya entrada la noche, pues es el momento en que salen los espíritus se visten con sus mejores yukatas para bailar la danza del Bon Odori, ver los fuegos artificiales y escuchar los conciertos de taikos. Todo ello tiene que estar envuelto de un gran ambiente festivo y mucha alegría para recibir las almas de los antepasados como se merecen.

Tras las celebraciones, el día 16 las familias llevan las chouchin con el emblema familiar a las tumbas de sus familiares, también suelen reunirse al anochecer para lanzar al río o al mar los farolillos de papel, los cuales guiarán de nuevo las almas de los antepasados hasta el mundo de los muertos hasta que se les permita regresar en el próximo festival del Obon.

pict0030-787304

Fuente imagenes: PBase