Portada Battle City

Stage 1: Dos vidas. Veinte enemigos. Enemigo arriba, al centro. Segundo enemigo. Arriba, derecha. ¡Dispare! A la izquierda. Más disparos. ¡Puede romper esa pared de ladrillos! ¡No! Se acercan a la base. ¡Dispare! Cuidado. Cinco enemigos. Vigile la zona, utilice el plano. Cuatro. Una granada. Escenario superado. Recuento.

Stage 2: Veinte enemigos. Algunos han aumentado su tamaño. Serán necesarios unos cuantos disparos más para acabar con ellos. Cuidado, por detrás. Aún quedan dos vidas. Los árboles dificultan la visibilidad. Aún así, han caído dos de los grandes. Recuento.

Battle City ha divertido a millones de jugadores en todo el mundo. Les ha hecho utilizar la estrategia y sobretodo realizar infinitos disparos para defender la base. Podría decirse que Battle City, desde su aparición en 1985 de la mano de Namco, fue una de las grandes estrellas de la también grande NES. También lo fue de Game Boy. Y de los numerosos juegos online que circulan por la red. Y es que, ya ha hecho historia…

Battle City 2

El objetivo de este gran juego es simple: defender nuestra base y acabar con los tanques enemigos que aparecen en cada escenario. Al terminar con todos, podremos pasar al siguiente nivel. Existen cuatro tipos de tanques, desde los más pequeños hasta los más grandes. Los pequeños pueden ser destruidos en un solo disparo. Los grandes requieren de algo más de empeño. ¿Y nosotros? Somos uno de los pequeños tanques, pero, con algunos objetos, conseguiremos volvernos más grandes…

El número de escenarios varía de una plataforma a otra, pero se sitúan entre unos 35 y 50. Como es lógico, la dificultad del jueguecillo aumenta al subir de nivel, al igual que los obstáculos. En un principio, los ladrillos son los encargados de obstaculizarnos el paso hasta llegar a la zona de los tanques enemigos. Aunque, como son destruibles con un solo disparo, no suponen demasiado estorbo. Poco a poco, vamos encontrando más escenarios de ladrillos de hierro, imposibles de disparar y que nos hacen dar más vueltas. Pero no hay mal que por bien no venga. También nos protegen de los ataques… Después llegan los árboles, para dificultarnos la visibilidad, el agua que no puede atravesarse, o el hielo, demasiado escurridizo. Sin embargo, llegará un momento en el que apenas queden huecos en blanco por los que pasar, así que la misión será despejar el terreno, preferiblemente de una manera estratégica. Si nuestra base es destruida o si los tanques enemigos nos matan hasta que se acaben las escasas vidas, tendremos que volver a empezar (aunque, con suerte, podremos elegir jugar el escenario en el que nos hemos quedado hasta que apaguemos la consola).

Battle City 4

Para contribuir a no perder la vida en pleno combate, encontramos diferentes objetos: cascos, palas, relojes, estrellas y granadas, que nos ofrecen protección, evolución a un tanque superior, ralentización del tiempo y destrucción de todos los tanques que haya en el escenario a través de la granada, el mejor objeto del mundo (recomendable su utilización cuando hayan aparecido suficientes tanques, evitando ser ansiosos y utilizarla cuando solo hay un tanque a la vista). Además, estos objetos aumentarán nuestra puntuación final.

Y ya está. Con esta enorme simplicidad Battle City ha conseguido dar mucha diversión y traspasar fronteras más allá de sus plataformas originales. Sus controles, al igual que su argumento, hacen que la jugabilidad resulte también muy sencilla. En el caso de Game Boy y NES, la cruceta nos permite girarnos y avanzar. El botón A o el B nos permiten disparar. Y el Start, además de pausarlo, nos da la ventaja de poder visualizar todo el mapa, con los enemigos parados, para saber dónde se encuentran (ideal para cuando estamos en problemas).

Y, además de esta pequeña ventajilla, contamos en todo momento con un plano en la parte inferior, junto a las vidas y a los enemigos que nos quedan por matar (en Game Boy y en algunos juegos de Internet). Éste nos muestra, mediante puntitos, donde se encuentran localizados los granujillas y la palabra útil se queda corta para definirlo. Por su parte, si lo jugamos en el ordenador, en cualquier página de juegos online, necesitamos únicamente la cruceta y una tecla más.

Battle City 1

¿He dicho ya que este juego ha hecho historia? Además de enganchar a millones de jugadores (y no jugadores) con una temática y jugabilidad tan sencillas, fue de los primeros juegos en introducir un modo multijugador simultáneo. En él, los dos jugadores deben cooperar para defender la base. De esta manera, es más sencillo acabar con los tanques, pero también mucho más divertido.

Entre tantos aspectos positivos, por desgracia, tiene alguna cosilla negativa. La música, tan envolvente, tan feliz y tan original, por desgracia enseguida se apaga para dar paso al silencio y al sonido de los disparos. Además, como era habitual en los juegos de la época, el sistema de guardado no fue su fuerte.

Pero bueno, podemos perdonar estos detalles. Sólo con volver a ver las bonitas formas e imágenes que formaban los escenarios y a escuchar el pitido de los disparos a los tanques grandes, el recuerdo más feliz de la incursión de muchos jugadores al mundo de los videojuegos, vuelve rápidamente a la mente. Y este recuerdo no forma parte del pasado. Algunos volvemos a ponernos en la piel del tanque héroe, que él solo pudo defender su base. Y volvemos a jugar…

En dos semanas más, talonianos. Espero que hayáis recordado momentos muy especiales esta semana con Retromanía, para que el lunes sea menos lunes… ¡Hasta pronto!