dealyMiedo y asco en Greenvale

Videojuegos especiales requieren análisis no menos peculiares. Y Deadly Premonition: The Director’s Cut probablemente sea el juego que más haya costado reseñar al que escribe estas líneas. Ahora, tras más de 50 horas de surrealismo absoluto y con la cordura por los suelos, os traemos el análisis de uno de los juegos más polémicos de los últimos años, donde los términos «adoración» y «odio» adquieren tintes nunca antes vistos.

He de reconocer que no jugué al título original que vio la luz en Xbox 360 en 2010, pero el boca a boca, el estatus de culto que ha alcanzado el juego desde su lanzamiento y el destrozo que sufrió en su momento a manos de la «crítica especializada» me llamaron poderosamente la atención, de modo que esta reedición para Playstation 3 debía caer en mis manos sí o sí. Y lo cierto es que la experiencia hace honor a la leyenda, puesto que Deadly Premonition: The Director’s Cut es uno de los juegos más extraños a los que jamás os enfrentaréis.

El agente especial Francis York Morgan (llamadle solo York, todo el mundo lo hace) es un criminólogo del FBI con un interés particular en el asesinato de jóvenes mujeres. Por si fuera poco,  también tiene una doble personalidad llamada Zach con la que habla con frecuencia y abiertamente delante de otras personas, que nunca cuestionan esta peculiaridad en particular. York comienza su historia camino al pueblecito de Greenvale, donde una joven ha sido abierta en canal y colgada en un árbol rojo. Sin embargo, tan pronto como llegue York, se da cuenta de que esto no va a ser solo otro caso, y es que Greenvale le da una bienvenida por todo lo alto: horrores no muertos recién extraídos de The Ring y un misterioso asesino con impermeable y hacha le esperan nada más acercarse al pueblo.

deadlypremonition

Este es el inicio de Deadly Premonition, y como podéis ver, no parece destacar por su originalidad. Parece que nos encontramos ante el enésimo derivado de Silent Hill, Clock Tower o Resident Evil. Pero nada más lejos de la realidad. En cuanto hayamos completado el prólogo, el juego nos dará toda una bofetada en la cara y contra todo pronóstico se nos revela como un sandbox plagado de referencias absurdas a la cultura pop, al cine de los años ochenta, y con unos toques de humor que en más de una ocasión nos harán preguntarnos qué demonios se tomaron los guionistas del juego. Muy parecido al Agente York, Deadly Premonition es un juego con una doble personalidad – con partes repletas de un terror que ya quisiéramos ver actualmente en las vacas sagradas del género mientras que otras parecen sacadas de una comedia absurda.

deadly

Pero no nos dejemos engañar. El título es perfectamente consciente de todo esto: Constantemente compaginará lo truculento con chistes de sal gorda y temas musicales que rompen totalmente la atmósfera. Por poneros un ejemplo: tras presenciar un asesinato con altas dosis de gore, York contará algunos chistes a Zach mientras ritmos de jazz acompañan la escena. Si esto no os llama la atención, esperad a que comparta sus anécdotas mientras cena con los miembros de la policía de Greenvale: violadores que orinan en los cráneos de sus víctimas es la primera de ellas… y no la más fuerte.  El agente York está como una regadera, pero afortunadamente no es el único. Deadly Premonition es un juego que busca confundir al jugador, y vaya si lo consigue.

Angelicales gemelos que hablan en acertijos y dan un mal rollo impresionante, travestis, excéntricos ancianos en silla de ruedas que llevan máscara de gas y se comunican mediante sirvientes que hablan en verso, veteranos de Vietnam, adúlteros y mujeres de vida fácil. El plantel de Deadly Premonition es perversamente variado, y York tendrá que tener mucho ojo con todos ellos si quiere descubrir al culpable del asesinato, a la vez que trata de sobrevivir ante las extrañas criaturas que le acechan únicamente cuando llueve…algo muy normal en Greenvale. Todo muy digno de la filmografía de David Lynch (especialmente de ese clásico de la televisión que es Twin Peaks).

Pero tal y como dije anteriormente, el título es más que un Survival Horror, ya que los toques de sandbox son muy grandes. De hecho, podemos explorar Greenvale a nuestro placer, siendo un entorno rural bastante grande y teniéndonos que desplazar de un lugar a otro en coche (ir andando es muchas veces una locura), y teniendo cuidado de que no se nos acabe el depósito de gasolina a mitad de trayecto. Tal y como lo leéis, porque dentro de esta capa de absurdez que impregna Deadly Premonition, hay un cierto realismo que nos obligará a comportarnos como personas medianamente normales (y que esté al alcance de la endeble mente de York): Comer y dormir serán nuestras necesidades más básicas, por lo que tendremos que descansar en algún hotel o cama que encontremos; así como desayunar, comer y cenar en el restaurante del pueblo o adquirir comida para llevar y tomar en el momento oportuno. Hablando de la comida, que no os sorprenda ver al agente York realizar predicciones del futuro mientras observa detenidamente su taza de café… eso es algo que veréis con frecuencia. La higiene es otro de los aspectos fundamentales si no queremos que la gente salga espantada nada más vernos, teniendo que afeitarnos y limpiar la ropa si no queremos que tener unas barbas de pordiosero o que las moscas revoloteen a nuestro alrededor (literalmente).

deadlyabsurdo

En todo este «pseudo-realismo» hay unas claras influencias a títulos como Shenmue o la saga Ultima de Richard Garriot, reconocidas por el creador de este demencial título, Hidetaka «Swery» Suehiro. Y es que en Greenvale podemos realizar numerosas misiones secundarias ayudando a los habitantes del pueblo que en principio no tienen nada que ver con la trama principal del título. ¿Que todo esto rompe la sensación de terror de la trama principal? Sin ninguna duda, pero es otra de las retorcidas bromas del título: hacer que bajemos la guardia hasta que de un nuevo guantazo despertemos en el mundo de horror que se esconde en este pueblecito de las montañas.

Cuando por fin volváis a encontraros en las partes en las que vuestra vida correrá auténtico peligro, será hora de abandonar las palabras y sacar la artillería en secciones que nos recordarán enormemente a Resident Evil 4 por sus escenas de acción en tercera persona en las que no podemos movernos y disparar a la vez. Afortunadamente, los enemigos no son muy numerosos, pero sí resistentes, por lo que la sensación de terror y agobio es constante. A ello contribuye el hecho de que las armas cuerpo a cuerpo (cuchillos, palos y demás) se rompen con su uso, y la munición no es que abunde precisamente (en el pueblo puede comprarse más, pero no a un módico precio).

Afortunadamente, York cuenta con un as en la manga para evitar enfrentamientos innecesarios contra sus enemigos o llegar a una posición más ventajosa: mantener la respiración. De este modo, estos extraños no muertos, espectros o como queráis llamarlos no podrán detectarnos. Pero habrá que tener mucho cuidado, porque nuestro movimiento así es mucho más lento y tendremos que tener cuidado de que nuestro pulso no se dispare y nos de un infarto. Algo que puede ocurrir fácilmente cuando el asesino del impermeable haga acto de presencia, y es que el homicida favorito de Greenvale hará acto de presencia cuando menos lo esperemos, teniendo que sobrevivir a él en persecuciones mediante los clásicos QTE u oculto entre armarios o estanterías mientras él nos busca con saña, al más puro estilo Metal Gear Solid.

deadlyarmas

Un servidor también se alegra enormemente de volver a ver puzzles en un juego de este tipo, y aunque no son excesivamente complicados, en alguna ocasión nos harán dar vueltas a nuestro cerebro oxidado tras años y años sin disfrutar de uno de los elementos clave de todo buen juego de terror. Todo ello nos brinda una psicótica aventura que tardaremos alrededor de veinte horas en completar (y más del doble si nos dedicamos a realizar misiones secundarias).

¿Y qué aporta este Director’s Cut?

Esta es la pregunta del millón, porque todo lo dicho hasta el momento es perfectamente válido tanto para la versión original como para esta «remasterización» para Playstation 3. Siendo honestos, las novedades son más bien pocas, pero hay algunas de ellas que consiguen que la experiencia sea mucho más llevadera frente a lo vivido en Xbox 360. Lo primero de todo son los gráficos. Se prometió desde su anuncio que los gráficos del juego serían revisados para abandonar ese aspecto tan aberrante y esas animaciones tan ridículas del original. Pues bien, no se sabe si por respeto a muchos fans del original, que querían que el título sufriera los mínimos cambios posibles, o porque es imposible hacer que el juego luzca mejor, los gráficos de Deadly Premonition: The Director’s Cut siguen siendo horribles, aberrantes. Probablemente de lo peorcito que veáis en la consola de Sony (tened también en cuenta que el juego estuvo en desarrollo para Playstation 2 durante muchos años hasta que le pilló el cambio de generación). No negaré que hay mejoras al comparar entre una versión y otra, pero los cambios son minimos y básicamente consisten en la aplicación de unos filtros para que la imagen sea algo más nítida… a coste de una caída en la tasa de imágenes que nos obligará a jugar la aventura a no más de 30 frames.

deadlycoche

Los problemas iniciales de sonido ya han sido solucionado, y tanto las voces y la música no desaparecerán en ningún momento. El control de York en las secuencias de acción y al volante también ha mejorado notablemente respecto al original, por lo que aquellos que abandonasteis el título por su nefasto control podéis respirar tranquilos. El nivel de dificultad también ha sido modificado drásticamente. Ahora todo es mucho más fácil, pero no caigáis en el engaño, esto no es algo negativo, sino todo lo contrario, puesto que el título original tenía unos picos de dificultad frustrantes a lo largo de la segunda mitad del juego. Ahora es mucho más asequible disfrutar de la delirante historia sin problemas, y es que, hay que reconocerlo pese a quien le pese: el argumento es el principal incentivo para jugar a Deadly Premonition (eso y las extrañas sensaciones que os inundarán en todo momento).

Pocos añadidos más tiene esta versión: un prólogo extendido y nuevas escenas de vídeo centradas en los secundarios, pero que no aportan novedades sustanciales a la trama. Junto a ello se encuentra un control con el Move algo confuso, una opción para activar el 3D del juego nada recomendable (a no ser que queráis sufrir auténtico pavor al comprobar como el demencial apartado gráfico adquiere tintes aún más aberrantes), y nuevos trajes a modo de DLC gratuitos (ya podían tomar ejemplo ciertas compañías para sus juegos de lucha). Por cierto, el juego cuenta con subtítulos a nuestro idioma, así que os podréis enterar sin problema de lo que os deparará vuestro periplo por Greenvale.

¿Pero en verdad merece la pena este despropósito?

Como podéis comprobar, los fallos de Deadly Premonition (tanto en su versión original como en este Director’s Cut) no son precisamente pocos. Entonces, ¿cómo es posible que me haya gustado tanto? Recapitulemos: la historia es demencial. La música tiende a romper la atmósfera del juego, los gráficos están muy por debajo de la media y las novedades de esta última versión son escasas si ya tenemos el título original. Sin embargo, Deadly Premonition es de esos juegos, libros o películas en las que uno puede decir «es tan malo que es bueno». El hecho de que este juego esté tan por debajo del mínimo exigido para un videojuego funciona muy bien a su favor. Gran parte del juego es simplemente demasiado extraño para ser descrito de manera adecuada, y definitivamente se necesita un retorcido sentido del humor con el fin de obtener todo el jugo que ofrece la propuesta de Swery . Sin embargo, si sois capaces de empatizar con esta retorcida creación, entonces podéis daros un aplauso: acabáis de disfrutar de uno de los títulos más memorables y únicos de la historia de los videojuegos (entiéndase esto como uno quiera).  Deadly Premonition es rematadamente malo. Horrible. Y me ha encantado.

Un último detalle que compartir con aquellos indecisos que no estén seguros de comprar el ticket de ida a Greenvale: El juego llega a un precio bastante económico si lo comparamos con las novedades actuales: 40 euros será el precio más caro al que lo encontraréis, llegando incluso a la mitad en caso de entrar en las tiendas adecuadas en Internet. Es tan malo que es casi perfecto, ¿verdad, Zach?

Lo mejor: 

-Uno de los videojuegos más atípicos de todos los tiempos llega por fin a Playstation 3.

-Una de las mejores historias de terror que veréis en mucho tiempo: retorcida hasta el final y con unos personajes delirantes (Francis York Morgan es el protagonista más extravagante que encarnaréis en años).

-Jugabilidad pulida, con controles más sencillos y una dificultad menor.

-DLC gratuitos, algo siempre de agradecer.

 

Lo peor

-Un apartado gráfico aberrante… incluso tras haber sido mejorado.

-Control con el PS Move confuso y una opción 3D nada recomendable.

-Pocas novedades de peso en este Director’s Cut.

Nota-Talion-8coma5