Una bestia parda desde sus inicios

Crysis llegó a nuestros PC a finales de 2007, un juego que nadie consideraba posible hasta verlo en movimiento. Exprimiendo al máximo los títulos de gama alta de por aquel entonces, la siguiente gran obra de Crytek tras el primer Far Cry dejó apabullados a prensa y jugadores de todo el mundo, algo que a día de hoy pocos juegos han logrado: Un shooter en 1ª persona con ínfulas de sandbox, unas físicas y efectos de destrucción como pocas veces se habían visto y un planteamiento jugable que nos permitía o bien apostar por el sigilo absoluto, o entrar a lo Rambo y acabar con todos. No es algo que no hayamos visto a estas alturas, pero sus gráficos hiperrealistas contribuían a quedarnos embobados y a ensalzar a Crytek como a uno de los mejores estudios en lo que a apartado técnico se refiere.

Crysis 2, si bien no supuso una revolución semejante, permitió que los usuarios de Xbox 360 y Playstation 3 conocieran la saga, ofreciéndonos un título igual de portentoso, con una jugabilidad más intuitiva y una campaña aún más larga. Ahora llega por fin Crysis 3, título con el que se cierra la historia de Prophet, el soldado que ya es más nanotraje que hombre, y su enfrentamiento final contra los alienígenas Ceph. ¿Estarán las expectativas a la altura?

¿Normal? No, gracias

La historia de Crysis 3 comienza veinticinco años después del final de su predecesor. Prophet ha estado criogenizado durante todo este tiempo por culpa de CELL, una corporación que monopoliza toda la energía del mundo y que ha convertido una selvática Nueva York en su patio de recreo, enzarzándose en combates contra los exiguos restos de la invasión Ceph. Un viejo conocido de la saga, Psycho, es el encargado de liberar y poner al día al personaje, y aunque todo parece muy rutinario durante el primer nivel, poco a poco el juego va ganando en épica y grandilocuencia, dándonos el Crysis con mejor historia y profundidad hasta la fecha, con un punto y final a la altura de las expectativas. La desesperada lucha del cada vez menos humano Prophet logra conectar y motivar al jugador, lo cual se agradece en un género tan explotado como este.

Sin embargo, todo esto queda terriblemente afeado por la paupérrima duración de la campaña en modo de dificultad «normal». Unas escasas cinco horas es lo que aproximadamente se tarda en completar los siete escenarios, ya sea liándonos a tiros como si no hubiera un mañana o empleando el sigilo y el subterfugio. Culpa de ello lo tiene también una de las cacareadas novedades del título: el arco.

Como si de un Predator en mitad de la jungla se tratase, Prophet puede emplear el camuflaje del nanotraje y utilizar una herramienta abusiva que no sólo dispara sin revelar su ubicación (al contrario que las otras armas), sino que mata de un solo golpe y permite recoger las flechas de los cuerpos de los enemigos caídos. Una ventaja excesiva que afortunadamente es eliminada en el nivel de dificultad más alto (de cuatro disponibles que hay), por lo que os recomendamos ir directamente a él si queréis un verdadero reto. Aún con todo, los primeros compases manejando el arco por esta jungla de asfalto dan lugar a una experiencia de superioridad impagable, por lo que no está de más que lo probéis también.

¿Qué otros elementos animan a la rejugabilidad o a patearse los escenarios concienzudamente para que Crysis 3 no nos dure un suspiro? Pues ni más ni menos que un sistema de mejora del nanotraje (aumento de vida, regeneración, velocidad en carrerra…). Dichas mejoras no requieren de puntos de experiencia o cumplir determinados objetivos, sino que están diseminadas por los siete enormes mapas por los que nos moveremos. Así que a investigar tocan, y ojo cuando os decimos que os harán falta en algunas luchas épicas contra los jefes finales. Unicamente se pueden tener cuatro mejoras activas a la vez, lo cual hará que nos lo pensemos dos veces antes de equipárnoslas «a lo loco».

Una jugabilidad impecable frente a una IA mejorable

Da rabia ver cómo la irrisoria duración de la campaña lastra un juego por lo demás casi  excelente. Prueba de ello es su jugabilidad, que si bien sigue a pies juntillas la mecánica de las anteriores entregas, todo está mucho más pulido, dando lugar a un título rápido y dinámico. No tenemos que pausar el juego cada dos por tres para modificar nuestras armas o equipar las mejoras del nanotraje. El manejo de Prophet sigue siendo excelente, pudiendo pegar grandes brincos, deslizarse, realizar muertes sigilosas y demás movimientos con una facilidad pasmosa. La visión térmica también está para echarnos una mano en los momentos de mayor oscuridad y permite conocer con todo detalle el estado del escenario y los enemigos, como si del «modo detective» de Batman: Arkham Asylum y su secuela se tratase. Todo esto hace que el jugador realmente se sienta poderoso en Crysis 3. Algo acentuado aún más por culpa de otro de sus puntos negativos: la baja IA de los enemigos. Arrastrado desde el nacimiento de la franquicia, este defecto se encuentra menos acentuado que en sus predecesores, pero nos permite «sodomizar» a los enemigos sin piedad una vez sepamos valernos de los recursos disponibles en el escenario. Y es que junto con el ingente armamento de Prophet, mediante un breve minijuego podemos hackear diversos elementos del escenario como torretas para que ellas hagan el trabajo sucio por nosotros.

Hay vida más allá de la campaña

Si sois de esos que explotáis hasta la saciedad los modos multijugador, no os preocupéis, puesto que Crysis 3 alargará su vida útil tanto como vosotros queráis. De las diez modalidades de juego, la más llamativa sin duda es el «Modo Cazador«, en el que dos equipos, Cell y Cazadores, se enfrentan con objetivos diferentes. Los primeros, unos pobres diablos, deben sobrevivir un período de tiempo determinado, mientras que los segundos, con toda la potencia que les proporcionan sus nanotrajes, tienen que darles caza. Cada vez que un Cell caiga, este se unirá a los Cazadores, haciendo que la supervivencia de los primeros sea cada vez más desesperada, pero satisfactoria en caso de aguantar el tiempo establecido (la sola supervivencia de un Cell supone la derrota para los Cazadores). Sin lugar a dudas, este es el modo multijugador que más éxito está teniendo, algo que se comprueba fácilmente echando un rápido vistazo a los servidores.

A todo esto le acompaña el clásico sistema de progresión y experiencia de todo shooter en 1ª persona que se precie, pudiendo mejorar y personalizar a nuestro personaje según vayamos jugando.

Ha nacido una nueva bestia gráfica

Superar a Crysis 3 es algo que va a estar muy difícil en las consolas actuales. De hecho, pese a que pueda sonar exagerado, en un ordenador de gama alta, puede superar con facilidad lo poco visto hasta ahora de Playstation 4. No por nada es actualmente el juego más impresionante a nivel técnico que existe. Escenarios mastodónticos, popping inexistente, efectos de luces y vegetación que quitan el hipo y unos modelados de personajes que os dejarán sin palabras. El hiperrealismo llevado a su extremo. Eso es Crysis 3. Si disfrutáis con experiencias de juego que emplean la tecnología más puntera, no lo dudéis, haceos con él sin pensarlo.

Eso en la versión para PC, pero… ¿qué podemos decir de la conversión para Playstation 3 y Xbox 360? Pues que sorprende enormemente hasta qué punto puede Crytek explotar unas consolas con tanta trayectoria como estas. Todo ello luce de forma espectacular, de forma inferior a los compatibles, está claro, pero es igualmente digno de elogio. Sin embargo, todo esto tiene un precio: una tasa de frames baja e inestable (en ocasiones llega incluso a los 20-25 fps) que molesta en no pocos tiroteos. Esto hace pensar acerca de qué hubiera sido mejor para el juego en su versión para consolas: ¿Sacrificar algo más del apartado técnico para lograr una jugabilidad sin fisuras, o mantenerlo tal cual? Nosotros nos decantamos por la primera opción, y es que, por pretencioso que suene, Crysis 3 es un título que se encuentra por encima de la capacidad de Playstation 3 y Xbox 360. Esto conlleva a que nos llevemos las manos a la cabeza pensando qué es lo que puede lograr Crytek de cara a sus sucesoras.

Por último, el apartado sonoro está a la altura de lo esperable en la franquicia y a lo que nos tiene acostumbrados EA. Un doblaje más que correcto, una banda sonora inspirada y cargada de fuerza y unos efectos de sonido realmente contundentes. Nada que reprochar a este respecto.

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El Profeta se despide

Crysis 3 es un juego grandilocuente y exagerado, como si de un blockbuster veraniego se tratase. Ofrece entretenimiento directo, sin concesiones. Un protagonista realmente poderoso, un multijugador solvente y un apartado técnico del que se hablará durante largo tiempo. Pocas taras posee en su haber, pero estas son suficientes como para afear el resultado final y dejarnos un sabor de boca algo agridulce: la incomprensiblemente exigua duración de su campaña, los fallos en la IA y que las consolas actuales no son capaces de moverlo como es debido le alejan de la excelencia de sus predecesores, aunque sigue siendo un título más que recomendable para los amantes del género y de los portentos gráficos.

 

A favor:

  • Historia mejor contada y más emotiva que en sus predecesores.
  • La posibilidad de enfocar el juego desde la acción  pura y dura o mediante el sigilo.
  • El modo multijugador (especialmente el Cazador) alarga la vida útil del título.
  • El apartado técnico es el más apabullante e hiperrealista que un videojuego ha tenido nunca…

 

En contra:

  • …pero le pasa factura a su versión en consolas, afectando a la jugabilidad.
  • Irrisoria duración de la Campaña.
  • IA torpe y predecible.

 

                                                                                                           Nota:

*El análisis se ha realizado en base a la versión de Playstation 3 y PC.