Quelonios versus Batracios

Bienvenidos una semana más a Retromanía, la sección en la que rescatamos del olvido esos juegos clásicos que han quedado grabados a fuego en nuestra memoria y donde les rendimos un sentido homenaje. Precisamente, nuestra entrega de hoy es muy especial, puesto que repasamos una de las sagas más laureadas y desesperantes de la época de los 8 y 16 bits, surgida como consecuencia de la fiebre generada por dibujos animados protagonizados por animales antropomórficos, como las Tortugas Ninja (gran icono de finales de los ochenta y principios de los 90), Motorratones de Marte o Street Sharks. Estamos hablando ni más ni menos que de Battletoads.

La idea de crear un trío de ranas mutantes macarras fue una apuesta arriesgada por la antaño brillante Rare para enfrentarse a los personajes de Mirage Comics, ya que estos se encontraban disfrutando del éxito en los videojuegos gracias a Konami. Si bien el estudio británico sufrió no pocas críticas iniciales por culpa de esta «inspiración», la verdad es que la crítica se rindió tras el estreno del juego original en 1991. Sin embargo, los jugadores no se dejaron conquistar tan fácilmente por estos nuevos mutantes verdes. Los motivos: la sombra proyectada por Leonardo, Donatello y compañía era muy grande, y la infame dificultad del título, desquiciante hasta decir basta, echó atrás a muchos jugadores.

Respecto a las críticas recibidas, Rare difundió el siguiente eslogan publicitario del juego, en el que se ensalzaba también su dificultad: Comparadas con Battletoads, las tortugas parecen fango de estanque. Incluso llegó un momento en el que la lucha entre quelonios y  ranas transcendió el mundo del ocio electrónico, ya que en 1992, Fox TV emitió el episodio piloto de la serie televisiva de Battletoads, no consiguiendo el éxito esperado para convertirla en serie regular. Al mismo tiempo, también se realizaron varios cómics en la revista Nintendo Power, en las que contaban el origen humano de estos batracios.

El gancho de las ranas

Ni más ni menos que cinco juegos se crearon en torno a las Battletoads (todos ellos distribuidos por la extinta Tradewest, rebautizada años después como Midway), todos ellos para múltiples plataformas. Y aunque las diferencias técnicas eran palpables entre los diferentes sistemas, lo cierto es que todas las entregas siguieron a pies juntillas las siguientes características: beat’ m ‘up con altas dosis de plataformas, niveles con vehículos (seguramente muchos aún tienen pesadillas con ellos), carisma arrollador de los personajes gracias a sus numerosas animaciones, humor negro, ciertas dosis de casquería y la ya citada dificultad infame.

El argumento parte de la siguiente premisa en cada una de las entregas: Tres jóvenes humanos amantes de los videojuegos son transformados en las Battletoads, fieros guerreros con forma de rana, que se dedican a luchar en un universo paralelo contra la Reina Oscura, la cual podríamos definir como el reverso tenebroso de la exhuberante Jessica Rabbit. Eso es lo único que necesitamos saber para comenzar a aplastar las hordas de cerdos, ratas y robots que nos saldrán a nuestro paso hasta derrotar a nuestra sexy antagonista.

Battletoads (NES, Mega Drive, Game Gear 1991, Amiga CD 32, 1994)

El primer título de la saga es un fantástico videojuego en el que se exprimen al máximo las características técnicas de NES y Game Gear, siendo un mero port en el resto de plataformas.

Nos encontramos ante el enésimo brawler de la época, ajustado a los cánones del género. No obstante, a lo largo de los trece niveles que posee el juego, habrá zonas en las que tendremos que desplazarnos a toda velocidad sobre motos voladoras, serpientes gigantescas, desactivar bombas, sortear plataformas dignas del Megaman más enfermizo… Como ya venimos avisando, la dificultad del juego es exageradamente elevada, siendo nuestra paciencia y habilidad puesta a prueba continuamente, teniendo que memorizar perfectamente los niveles y calcular los saltos milimétricamente.

Como alicientes positivos encontramos el ya citado humor negro y lo ridículo que tanto protagonistas como enemigos resultan. Especialmente destacables son los golpes finales empleados contra los enemigos, en los que observaremos atónitos como los miembros de nuestro personaje se convierten en hachas, hoces, pesos de una tonelada, taladros, martillos… Todo ello hará que en más de una ocasión soltemos alguna que otra carcajada. Por último, tampoco podemos olvidar el modo para dos jugadores, que hacía las cosas algo más fáciles salvo en los niveles de vehículos, puesto que si uno de los dos jugadores moría, había que reiniciar el nivel desde el último punto de control. Seguramente muchas familias y amistades se rompieron por culpa de esto.

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Battletoads (Game Boy, 1991)

La versión de Battletoads para la mítica Game Boy monocroma difería en ciertos aspectos respecto a la entrega original. Para empezar solo controlábamos a una rana, Zitz, encargada de rescatar a sus otras dos compañeras, Rash y Pimple (buena excusa para justificar las limitaciones técnicas de Game Boy). Los escenarios eran totalmente nuevos, y los sprites de los enemigos también eran diferentes. Sin embargo, el resto de elementos de la recién estrenada franquicia seguían inalterables: niveles de vehículos que inducían al jugador a estampar su consola contra la pared, mismos movimientos, rapidez, dinamismo y animaciones desternillantes.

Lo que muchos puede que no sepan es que este no sería el único juego de Battletoads que viera la luz en Game Boy, puesto que en 1993, se lanzó, en una tirada muy pequeña, Battletoads in Ragnarok’s World. Se trataba de un port del primer Battletoads pero con menos niveles y eliminando el modo a dos jugadores, no siendo compatible con el vetusto cable Link. También hay otro juego, pero ese es mejor que lo descubráis al seguir leyendo.

Battletoads in Battlemaniacs (Super NES, Master System, 1993)

La esperada secuela de Battletoads vio la luz tanto en el Cerebro de la Bestia como en la añeja sobremesa de Sega. No obstante, es preciso aclarar que los europeos no pudimos catar esta última versión, puesto que Virgin Interactive, distribuidora del título en el viejo continente, decidió que no era merecedor de ser publicado. Y casi mejor, puesto que contaba con fallos garrafales como frecuentes problemas en el control de los personajes, niveles en los que desaparecía la música por arte de magia, y recorte de niveles. Posteriormente se supo que el juego fue puesto a la venta sin ser terminado.

A nivel argumental teníamos que detener a la Reina Oscura una vez más, la cual contaba en esta ocasión con la ayuda de Los Cuatro Cerdos del Apocalipsis, que habían secuestrado a la rana protagonista del cartucho de Game Boy, Zitz. Sin embargo, lo que más llama la atención del título es el apartado técnico del que hace gala la versión de Super NES, presentando unos escenarios repletos de detalles y unos personajes de gran tamaño. Como no podía ser de otra manera, nos encontramos ante uno de los juegos más difíciles de todo el catálogo de la consola. El estilo caricaturesco, los golpes de gracia cafres y la variedad de situaciones se mantienen en esta nueva entrega, alternando las partes beat’ m ‘up con otras en las que requeriremos de nuestros mejores reflejos.

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Battletoads & Double Dragon: The Ultimate Team (NES, Super Nintendo, Game Boy y Mega Drive, 1993)

El siguiente título de la franquicia es ni más ni menos que un crossover con uno de los padres de los arcades de tollinas: Double Dragon. Se trata sin duda, de la aventura más estrafalaria de nuestros queridos anfibios (lo cual no es decir poco). En esta entrega las tres ranas lucharán mano a mano con los hermanos Billy y Jimmy Lee. Los cinco deberán frustrar los planes de los archienemigos de ambas franquicias, la Reina Oscura y Shadow Boss.

Una vez más, el juego fue desarrollado por Rare, quedándose Technos, responsable de Double Dragon en un segundo plano, únicamente cediendo los derechos de la franquicia para realizar el atípico título.

Debido a su aparición en varias plataformas, hay diferencias bastante palpables entre las versiones existentes:  A nivel técnico destacan las de Super Nintendo y Mega Drive (como era de esperar, aunque los sprites y el detalle son mucho menor que en Battletoads in Battlemaniacs, algo que queda compensado por un mayor número de personajes en pantalla).  Sin embargo, en lo referido a la jugabilidad, la mejor versión es sin duda la de Mega Drive, que cuenta con un movimiento más fluido y una velocidad de respuesta más equilibrada. Además, cuenta con unos colores más brillantes, más animaciones y algunos temas musicales inéditos.

Las versiones de 8 bits son las que salen perdiendo, puesto que la reducida pantalla de Game Boy hace que el movimiento de los personajes se vea reducido, hecho que inexplicablemente sucede también en la versión de NES.

Tan solo comentar, que a las características clásicas de la saga hubo que sumar todos los elementos de Double Dragon: armas como bates, botellas, tuberías, y enemigos como los clásicos pandilleros y punkis. Si a todo esto le sumamos dos personajes más con una variedad de ataques totalmente diferente a la de las ranas, obtendremos el título más redondo a nivel jugable de toda la franquicia. Un imprescindible para los amantes del beat’ m ‘up.

Battletoads (Arcade, 1994)

Comúnmente conocida como  Super Battletoads, el último título protagonizado por nuestras ranas favoritas vio la luz exclusivamente en salones recreativos. Desarrollada por Rare y publicada conjuntamente por Tradewest y Electronic Arts, Super Battletoads supone el broche de oro y despedida de la saga, puesto que por primera vez podían jugar tres personas simultáneamente.

En esta ocasión el juego carece totalmente de historia, siendo únicamente una sucesión de niveles con sus respectivos bosses al final (algunos de ellos con la friolera de hasta cinco transformaciones diferentes), a lo que hay que añadir que en esta ocasión la Reina Oscura no actuará directamente, sino que nos atacará con sus esbirros más peligrosos, quedándose ella en un segundo plano.

La recreativa cuenta con seis niveles de una dificultad totalmente inhumana, siendo injusto incluso para un juego destinado a los salones arcade. No obstante, si somos lo suficientemente valientes como para ponernos a jugar, disfrutaremos enormemente con unos escenarios bidimensionales preciosos con elementos 3D.  Además, gracias a la potencia de la placa arcade, las aminaciones humorísticas de los personajes son mejores que nunca, exageradas hasta decir basta. También hay que destacar la presencia de un nivel bonus que parodia al de Street Fighter 2, solo que en esta ocasión, en lugar de destruir un coche, el objetivo de nuestros puños será un avión con piloto rata incluido.

Dicha exageración no solo se manifiesta en el apartado técnico, puesto que el juego está mucho más enfocado a la acción que sus predecesores, eliminando por completo los elementos de plataformas, relegando los vehículos a un segundo plano y mezclando estos con elementos de run’ n ‘guns como Contra. Esta acción más salvaje también se hace palpable en la cantidad de violencia que destila el juego, con escenas repletas de sangre, decapitaciones, casquería y golpes en las partes nobles de nuestros enemigos. Tan solo con ver como nuestros enemigos al morir no desaparecen sino que se convierten en una pila de huesos con charcos de sangre, os podéis hacer una idea de que Super Battletoads no está destinado a los más pequeños de la casa. Esto también se hace palpable en el uso ciertos recursos escatológicos de mal gusto, como encontrarnos a ratas haciendo sus necesidades  mientras escuchamos sus flatulencias o ver como algunos enemigos comienzan a vomitar tras darles una paliza. Como podéis ver, antes de Conker, en Rare ya eran aficionados a este tipo de humor.

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Una triste despedida

Sin lugar a dudas Super Battletoads es la entrega más bestia de la franquicia, la cual, desgraciada e inexplicablemente, fue la última entrega de la misma. Numerosos fans llevan años pidiendo su regreso, e incluso Rare estuvo preparando una entrega para Game Boy Advance que fue finalmente cancelada, junto con ciertos rumores que indican que posiblemente una nueva entrega estuvo gestándose en la primera Xbox. Esperemos que en un futuro no muy lejano, podamos volver a disfrutar y sufrir a partes iguales con las hilarantes aventuras de estos anfibios, repletas de humor y violencia gratuita. Este mismo año, Sean Velasco, diseñador del inminente Double Dragon Neon instó a la comunidad de jugadores a que molestaran por teléfono tanto a Microsoft como a Rare para que en un futuro se desarrolle un hipotético Battletoads & Double Dragon Neon. Va siendo hora de quemar los teléfonos de Bill Gates.